Intel celebra este año su aniversario número 40, lo que la convierte en una especie de Matusalén para los estándares de Silicon Valley. Para conmemorar el acontecimiento, la compañía donará 1 millón de horas de trabajo voluntario de sus empleados en áreas de ayuda humanitaria y ambiental.
“La gente tiene flexibilidad para elegir qué hacer en términos de acción voluntaria, pero tiene que concretarse en el marco de una ONG. Habrá celebraciones individuales, pero estamos muy concentrados en devolverle a la comunidad lo que nos ha dado. También trabajamos con 500 chicos de todo el mundo y les pedimos que describan qué pasará con las computadoras en los próximos 40 años, y usamos estas ideas para crear un mural online, que en algún momento convertiremos en un cartel impreso , dijo Intel.
Lego, la firma danesa fabricante de juguetes, es un poco más antigua y celebró su 75º aniversario el año pasado. “Tuvimos una gran fiesta en Billund, Dinamarca, además de fiestas en los países en los que tenemos operaciones. Hubo mucha participación activa por parte de los empleados. En nuestra principal fiesta, en Dinamarca, invitamos a todo el personal y a los ex empleados... Era como un parque de diversiones, con bandas que tocaban música de cada una de las décadas de vida de la compañía , explicó Mads Nipper, vicepresidente ejecutivo para Desarrollo de Productos, Marketing y Ventas. Lego también le dio a sus empleados un bono de 1.000 euros.
“Tenemos muchos aniversarios , agregó Nipper. Por ejemplo, el año pasado, su compañía celebró los 50 años de su ícono, el famoso ladrillo de la marca, sacando a la venta una edición especial de su primer equipo Lego, cuyo packaging incluye, reproducida en sepia, la foto de un hombre usando los ladrillos que aparecía en la caja original.
Por su parte, Land Rover celebra este año su sexagésimo aniversario de varias maneras. En su cumpleaños oficial, el Príncipe Carlos visitó la fábrica de la compañía en Solihull. Además, la firma donó 60 vehículos, por un valor de cerca de u$s 2 millones, a la Cruz Roja y la Media Luna Roja. También hubo una celebración para los empleados, que “fueron invitados a pasar el fin de semana en la sede de Gaydon, en el Reino Unido. Y se hizo un libro y una exhibición sobre el tema de la aventura; lo percibido con esto irá a la Cruz Roja , dijo un vocero de Land Rover. La empresa no está planeando un gran evento para los propietarios de vehículos Land Rover, pero estima que los clubes locales de entusiastas de la marca organizarán sus propias celebraciones.
¿Mirar hacia atrás?
Todos estos eventos están muy lejos de las tradicionales cenas multitudinarias, con todos los empleados sentados cada uno en su lugar, discursos y un regalo como recordatorio. Es que la forma en que las compañías celebran su aniversario ha cambiado mucho en los últimos 30 años, señaló Bruce Weindruch, fundador y CEO de History Factory, una compañía que ayuda a las organizaciones a conectarse con su pasado. “Cuando comenzamos, un aniversario era más bien la aceptación de que se había llegado a un hito. Mucho de esto quedó atrás y ha desaparecido la idea de que todo lo pasado fue bueno , agregó Weindruch.
En la actualidad, el objetivo es vincular la celebración con algo que la compañía esté haciendo en el presente. Por ejemplo, la empresa británica de alimentos exclusivos Fortnum & Mason cumplió 300 años en 2007. Y una de las formas que eligió para conmemorar la fecha fue la renovación de su famosa tienda en Londres, en la que invirtió cerca de u$s 45 millones.
Hay muchas razones que explican esta modernización del festejo del aniversario de las compañías. En primer lugar, vivimos en una cultura empresarial acelerada. Para usar un ejemplo obvio, el alcance global del efecto que han tenido en la última década muchas de las empresas de Silicon Valley habría sido inimaginable hace 50 años. Intel cumplió 40; Microsoft tiene 33 y Google recién cumple 10 años el mes próximo.
Segundo, la globalización y el ritmo de las fusiones y adquisiciones ha vuelto más compleja la historia de las compañías. A los empleados de la subsidiaria en Malasia de un conglomerado alemán puede no importarles realmente que la firma cumpla 100 años. Del mismo modo, si una cervecería alemana cuyas raíces se extienden por más de 600 años es comprada por una empresa estadounidense de 20 años de antigüedad, ¿cuál debería estar celebrando y qué deberían celebrar?
“El tema debe estar lo más localizado posible. Si uno tiene una subsidiaria en el sudeste asiático, es improbable que a su personal le importe la antigüedad de la casa matriz. La empresa debería celebrar aniversarios que resulten apropiados para ellos , opinó Ben Williams, un psicólogo empresarial. Otra cuestión a determinar es a quiénes debe apuntar la celebración. Para muchas compañías, es probable que los destinatarios sean el personal y los proveedores. Pero para algunas empresas y marcas, el elemento del consumidor es mucho más fuerte.
Harley-Davidson, que cuenta con la devoción casi religiosa de sus compradores, planea una celebración bastante grande para su aniversario número 105, un hito que para compañías con clientes menos fanáticos y productos menos icónicos podría pasar desapercibido.
Además, según señaló Williams, algunos aniversarios que deberían ser festejados no son considerados importantes. “En cierta forma, creo que el segundo aniversario es el más importante de todos. Si una compañía que recién empieza sobrevive dos años, es que va a tener éxito , dijo el psicólogo.
Traducción: Graciela Rey