He adquirido días pasados la propiedad de este prestigioso diario en el que ahora escribo por única vez.
Mi compromiso en los medios de comunicación tiene como fundamento la firme vocación de contribuir a la construcción de una sociedad en la que se respete la libertad, se fomente el debate y se promueva el intercambio de ideas.
Los medios no son una empresa más ni el periodismo una actividad económica como cualquier otra. Siempre he admirado a este diario por su independencia editorial y la defensa de las instituciones públicas, alentando el desarrollo de un Estado con políticas claras y estables.
Vengo a darle continuidad a la línea editorial y a procurar el crecimiento del grupo. El periodismo debe ser un gran motorizador de ideas y de pensamientos que ayuden a construir una visión de un país digno, equitativo, solidario e insertado inteligentemente en nuestra región y el mundo.
Todo nuestro esfuerzo va a estar puesto en ofrecer 100 años más de periodismo como El Cronista lo viene haciendo desde 1908.