El Gobierno, los empresarios y los sindicatos tienen desde esta semana una razón común para desvelarse: el resultado de la negociación del convenio colectivo de los camioneros, que funcionará como guía para el resto de las paritarias previstas para los próximos meses. La administración de Néstor Kirchner sabe que buena parte del éxito de sus políticas para contener los precios dependerá de los ajustes salariales que se acuerden a partir de ahora, y tanto empleadores como gremialistas tienen la certeza de que el sindicato de Hugo Moyano será el que termine por fijar los parámetros en que se negociará durante el año.

La tensión se tradujo en un cúmulo de rumores que hubo en los últimos días respecto de la negociación de Moyano y del meneado acuerdo entre la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT). En la entidad fabril explicaron que el Gobierno pidió bajar la expectativa de un posible pacto y se comprometió a cambio a gestionar un compromiso de cautela de la CGT. Según esa versión, sólo se impulsará un acuerdo de cúpulas si se desbordan los reclamos salariales. No obstante, para los próximos días se espera una reunión entre Moyano y el jefe de la UIA, Héctor Méndez, pero sólo para dar muestras de buen diálogo entre ambos grupos.

Tanta expectativa impactó en los propios camioneros, que ayer incumplieron su promesa de presentar ante el Ministerio de Trabajo su planteo de incremento salarial. El Cronista pudo saber que hasta anoche continuaban las deliberaciones en el sindicato para acordar los criterios del reclamo que se expondrá a las cámaras empresarias. Y algunos transportistas comentaron que la demora en la presentación respondió a pedidos hechos desde el Gobierno para que Moyano modere sus pretensiones. Es que Pablo Moyano, hijo del líder del sindicato, había adelantado que pediría un aumento de entre 30% y 40%, una cifra que los empresarios del sector consideraron excesiva.

Fuentes oficiales explicaron que Kirchner espera que las negociaciones salariales, en particular la de los camioneros, giren alrededor del movimiento del índice de precios para no generar un impacto en la inflación. “Nadie espera pedidos de más de 15% , dijo un vocero gubernamental tras recordar que la inflación acumulada del año pasado fue de 12,3%. Y si bien dan por hecho que Moyano no pedirá menos de 20%, aguardan que al menos el también jefe de la CGT tenga en cuenta las consecuencias posibles de su negociación.

Enrique Corsiglia, directivo de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), dijo que el sector “no está en condiciones de dar un aumento importante en la paritaria “porque los trabajadores del gremio en los últimos años han tenido incrementos muy superiores a la productividad, al nivel de las tarifas e incluso a la evolución del PIB de la economía y del ámbito de los servicios .