

Marina Rizzo es ajedrecista desde los cinco años. Observar cómo los padres, por hobby, pasaban largas horas enfrentados ante el tablero le impregnó la pasión por el juego en una edad donde la mayoría de los niños no suelen canalizar la diversión rodeados de peones y alfiles. En el hogar, la televisión no era prioridad y Marina siempre fue muy tímida, situaciones que alentaron a concentrarse en el juego, ya que a una persona distraída e inquieta siempre le es más difícil llevar adelante, y con éxito, una partida.
“El ajedrez me apasionó y acompañó toda mi vida, hasta los 23 años jugué tres juegos olímpicos, torneos nacionales y un mundial juvenil , indica la ganadora de múltiples torneos. Pero al año siguiente ya definió lo qué haría el resto de su vida, dedicarse a la enseñanza del juego, primero en escuelas municipales y luego a través de un método que escapa a lo clásico y que tiene aún mucho recorrido por transitar. En definitiva, Rizzo apuntó a transmitir lo que el ajedrez le había otorgado en tantos años: creatividad, armar una estrategia, pensar el juego y que el resultado dependa de lo que uno hace.
No todas las personas tienen la posibilidad en su vida de potenciar ese placer genuino. Y este deporte simboliza eso. En 2006, la ajedrecista sintió que era el momento de poner en marcha “El Caballito de Palermo , un emprendimiento que apunta a la enseñanza del ajedrez para chicos desde los cuatro años y adultos, pero con un método que va más allá de aprender a mover las piezas sobre el tablero. “Pensé que era fantástico transmitir la creatividad a los niños. Y desa-rrollé un método que bauticé Preajedrez, un sistema que pone al alcance de los chicos los beneficios del juego con estrategias más sencillas, con diversos juegos con tableros gigantes, donde la misión es que el niño aprenda a enfocarse en un objetivo y diseñar una estrategia para llegar a él; ver una situación problemática desde distintos puntos de vista; detener el impulso y observar antes de tomar una decisión, cuestiones que le servirán en otras áreas de la vida. Busco desenfocar el juego de lo competitivo y centralizarlo en lo formativo , explica Rizzo.
La idea es jugar, pero concientizar a la vez, por ejemplo, cómo enfrentar los sentimientos que transmite una derrota o el manejo de las emociones frente a una resonante victoria, situaciones que cualquier empresario (y más en estos momentos de incertidumbre) debería aprender a dominar. Es por ello que las clases también las solicitan los adultos, aunque con ellos la pedagogía es lógicamente menor.
“El Preajedrez no sigue estrictamente las reglas del juego; sin embargo cumple con los objetivos básicos del mismo, preparando al niño para el pensamiento más complejo y abstracto que requerirá luego una partida. En los ejemplos se presenta una situación problemática en la que el chico debe realizar movimientos con el objetivo de superar obstáculos, con un recorrido que en algunos casos lo debe pensar o practicar antes sobre un tablero. Se trata de fomentar la actitud de reflexión, observación, paciencia, autoconfianza y perseverancia en la búsqueda , destaca Rizzo, con una tranquilidad que se asemeja al diseño mental de la siguiente jugada. Por estos motivos, la ajedrecista salió a la búsqueda de asesoras pedagógicas, docentes del juego y maestras jardineras, obligada también por el sostenido crecimiento de la demanda, tanto de escuelas como de directores de empresas, que comenzaron a solicitar esta enseñanza para los hijos de sus empleados. Desde 2006, el incremento en cantidad de alumnos se expande a un promedio de 50% interanual.
A la hora de analizar la inversión inicial, Marina no puede dar cifras, pero no por cuestiones personales o falta de predisposición, sino porque es un proyecto que siempre estuvo ligado especialmente a lo intangible, que se fue construyendo a lo largo de los años.
Es la hora de profesionalizar
Rizzo acompañó al emprendimiento solo con su experiencia. Hoy maneja un equipo de 10 personas, pero comenzó a sufrir la famosa crisis de crecimiento. Sucede que la actual empresaria también escribió el libro “Mis primeros pasos en ajedrez , donde desarrolla el método de enseñanza. En 2005, cuando lo promocionó en la provincia de San Luis, en el marco de un encuentro de los ocho ajedrecistas más importantes del mundo, la repercusión superó las expectativas, a tal punto que este mes firmará un contrato con el presidente de la Federación de Asia, quien lo promoverá, ya traducido al inglés, en las academias de ajedrez de Dubai y Omán. Será la primera presentación en el extranjero. Pero los pedidos no terminan. Este concepto de negocio, a través del completo sitio web que potenció su desarrollo, llegó a los fanáticos de Suiza, Italia, Alemania, China, México, Perú y Panamá, quienes ya solicitaron la franquicia. Todavía Rizzo no puede otorgarlas, ya que aún debe manualizar el know how, que proyecta terminar en el transcurso de 2009.
Consciente de la necesidad de una mayor formación, a principios de 2007 Rizzo se acercó a Inicia, una organización civil que estimula y potencia el espíritu emprendedor. “Me permitió contactarme con otros jóvenes dominados por las mismas dudas, aprender de sus experiencias, contactarme con empresarios y docentes universitarios, que devuelven una mirada del emprendimiento y ayudan a marcar el camino a transitar , reconoce. De hecho, fue nominada y galardonada con el primer premio al “Emprendedor 2008 , entre 10 proyectos que se analizaron minuciosamente. “La clave fue comandar un emprendimiento que no tenga como único objetivo el incremento de la facturación. El valor social reúne una carga importante , enfatiza.
En el certamen, “El Caballito de Palermo era el único proyecto vinculado a la educación. “Realmente no esperaba el premio, porque aún nos falta consolidarnos como empresa , agrega. Por tal motivo, la emprendedora se anotó en otro programa que ofrece Inicia (directores coordinados), donde se realizan reuniones mensuales guiadas por exitosos empresarios de mayor trayectoria. Allí transmiten sus experiencias, haciendo foco en lo que significa la correcta elaboración de un plan de negocios y las claves para su confección.
“El mayor despegue lo espero a partir de marzo, con los pedidos de las escuelas. La idea es hacer un torneo por mes en escuelas privadas de Palermo, Belgrano y Pilar. Y el verano es un buen momento para capacitar nueva gente, ya que se proyecta un 2009 con muchos más pedidos de jardines y escuelas. Hasta el momento, no nos destacamos por una política de salir a vender el servicio. Pero es la idea para este año. Por eso reforzaremos el personal , concluye Rizzo.
Martín Coccaro
En números
z Inicio de actividades: 2006
z Facturación 2008: $ 90.000
z Proyección 2009: crecimiento del 50%
z Cantidad de alumnos: 130 regulares. Y hasta 250 según temporada, que provienen de toda la provincia
z Abono mensual: $ 90; matrícula: $ 50
z Frecuencia: una clase por semana.










