

Quienes trabajan en el sector financiero ya pueden respirar tranquilos y comenzar a festejar el principio de un nuevo año. ¿Por qué? Simplemente porque las millonarias pérdidas que debieron enfrentar los bancos por la crisis subprime americana no logró eliminar los famosos bonus que muchos operadores y analistas cobran cuando culmina un año. De hecho, y aún cuando muchos inversores pierden hoy fortunas por las grandes caídas que acumulan la mayoría de las acciones financieras, Wall Street estimó que los bonus pagados treparon un 14% en 2007.
Sin ir más lejos, importantes bancos de inversión como Goldman Sachs, Morgan Stanley y Lehman Brothers aumentaron el monto destinado de este premio anual. Sólo Bear Stearns lo redujo. En total, y según lo anunciado, estas cuatro entidades están pagando en salarios, beneficios y bonus unos u$s 49.700 millones, una cifra superior a los u$s 43.500 millones desembolsados por el mismo concepto en 2006. El famoso bonus, puntualmente, aumentó a u$s 29.800 millones desde los u$s 26.100 millones del año 2006.
Para alegría de muchos empleados, el sentimiento que parece haber primado entre los directivos de los bancos de inversión es el de no castigar a todos los sectores por la crudas pérdidas que generó el mercado hipotecario americano. De hecho, muchos altos ejecutivos han decidido renunciar este año a sus premios, pero no por ello dejar de compensar a sus empleados.
En este último caso, por ejemplo, encontramos a Bear Stearns. Días pasados, el banco anunció que ninguno de los miembros de su comité ejecutivo recibirán bonus en 2007, un año en el cual el banco reportó la primer pérdida en su historia. Recordemos que su presidente, Jimmy Cayne, obtuvo en 2006 unos u$s 40 millones en bonus. De esta forma, Bear Stearns redujo la compensación anual en un 21% a u$s 3.430 millones.
Algo similar pasó en Morgan Stanley, el segundo banco de inversión más grande del mundo. Y aunque la entidad pagó a sus empleados un 18% más en 2007, su presidente, John Mack, ya anunció que renunciará a cualquier premio. La entidad, que reportó su primer rojo trimestral en 72 años, le había pagado a Mack unos u$s 40 millones en 2006.
Colm Kelleher, el director financiero de Morgan Stanley, fue claro: “las pérdidas vinieron de un pequeño escritorio, el escritorio hipotecario, y creemos que no es apropiado castigar al resto de la firma por esto .
No obstante, no todos los bancos de inversión siguieron la misma política. En pocas palabras, no todos los altos ejecutivos siguieron el ejemplo de Morgan o Bear de sólo premiar a sus empleados. Richard Fuld, presidente de Lehman y su director ejecutivo principal, recibió en 2007 un bonus en acciones de u$s 35 millones, 4% más que el de 2006. Mientras que el presidente de Goldman, Lloyd Blankfein, recibió en bonus u$s 54 millones en 2006 y casi u$s 70 millones en 2007, la máxima paga a un jefe ejecutivo de una firma de Wall Street.
Igual hay que destacar que la situación de Goldman es diferente a la de los otros bancos ya mencionados. Las ganancias de Goldman batirán en 2007 un record por cuarto año consecutivo. Así es como las compensaciones en bonus aumentarán de u$s 12.100 millones en 2006 a unos u$s 20.100 millones en 2007, un alza en línea con el 22% que registrarían las ganancias de la compañía.
Y por casa...
Pero dejemos de mirar a Wall Street y sus multi-millonarios bonus. Mejor analicemos qué pasa en el mercado local. Y la pregunta base es: ¿existe este tipo de premio de fin de año? La respuesta, para alegría de quienes trabajan en el mercado, es sí.
Aunque aún no están tan instaurados como en EE.UU., la realidad es que dentro del mercado financiero local la política de bonus de fin de año comienza a verse cada vez más entre las sociedades de Bolsa. En promedio, y excluyendo a los bancos extranjeros que en su mayoría heredan la política de sus casas matrices, los premios que pagan algunas sociedades locales son de entre uno y cuatros sueldos adicionales.
Generalmente, el bonus se determina después de una evaluación anual de los objetivos cumplidos por cada operador y el equipo de research. En algunos casos, la parte comercial y administrativa también reciben estos beneficios.
“Antes era mucho más discrecional, pero ahora es una política cada vez más establecida , se resaltó desde una sociedad bursátil. Otro operador, en tanto, resaltó que “la inflación también hace que el bonus sea más común. Se lo toma como una retribución por la inflación pasada, es decir, como un ajuste al sueldo básico .
En algunas sociedades de bancos extranjeros, en cambio, los premios son mayores y pueden alcanzar según el caso hasta 10 sueldos.










