Dos grandes agencias de calificación del crédito están reconsiderando la solidez de los bonos respaldados por hipotecas estadounidenses de alto riesgo, lo que ha provocado una fuga hacia la calidad.
– ¿Por qué un problema específico de las hipotecas afecta a otros mercados financieros?
– El problema en el mercado hipotecario podría extenderse, provocando una espiral de difíciles condiciones de endeudamiento, la caída de los precios inmobiliarios y una disminución en el gasto de los consumidores. Esto podría desacelerar el crecimiento de EE.UU. y de todo el mundo. Además, las preocupaciones en cuanto al crédito pueden llegar a otros mercados, como los préstamos apalancados y los bonos basura.
– ¿Por qué tiene importancia que baje la calificación de estos bonos?
– En primer lugar porque, como inversión de mayor riesgo, cualquier comprador sólo estará dispuesto a pagar por ellos un precio de descuento. Eso significa pérdidas para los inversores sobre sus tenencias, si tienen que venderlos. No obstante, un inversor capaz de retener los bonos hasta su maduración, al final recuperaría la inversión en su totalidad, mientras los bonos no sufran pérdidas reales.
Segundo, muchos de los que invierten en renta fija, como los fondos de pensión y las aseguradoras, sólo pueden comprar bonos con determinadas calificaciones. Esto puede obligarlos a vender cuando los bonos que tienen bajan de la nota mínima permitida, lo cual cristaliza tanto las valuaciones del mercado, como las pérdidas de esos bonos. Mientras que sólo los bonos de menor calificación probablemente enfrenten pérdidas reales, los que invierten aún en las notas con categoría más alta podrían verse obligados a aceptar las pérdidas del mercado.
– ¿Y qué pasa con las obligaciones de deuda garantizada?
– Las obligaciones de deuda garantizada (CDO) están estructuradas de manera similar a los títulos respaldados por hipotecas, pero en lugar de poseer préstamos inmobiliarios, pueden comprar bonos respaldados por hipotecas y otros CDO. También pueden verse obligados a vender bonos que han bajado de calificación, o que las evaluadoras de riesgo disminuyan la nota de la deuda que ellos mismos emiten.
Los inversores en CDO enfrentan efectos de rebote en las calificaciones de sus bonos de la misma manera en que lo hacen los inversores en bonos respaldados por hipotecas.