Si bien el mercado de tarjetas de crédito evidencia los primeros síntomas de enfriamiento y la mora en el pago de los resúmenes de cuenta ya empieza a preocupar a los emisores de dinero plástico debido a que se duplicó en los últimos meses, igualmente parece haber lugar para que más jugadores se lancen a competir por las preferencias de consumidores que mayormente prefieren cancelar sus compras en cuotas.
No importa que en la billetera o cartera del argentino/a promedio convivan de tres a cuatro tarjetas, o que en el último año se hayan lanzado una veintena de productos orientados a empleados públicos, jubilados, mujeres, gente de campo, estudiantes o clientes de supermercados.
Tampoco que la clase media haya sido la más atacada por este negocio con ofertas y beneficios para todos los gustos y bolsillos.
La tarjeta de crédito sigue siendo la vedette del boom de consumo que disfruta la Argentina desde hace ya tres años.
Por eso, para los ejecutivos del Standard Bank todavía existe un nicho que puede ser explotado y que tiene que ver con consumidores con ingresos que le permiten pertenecer a la clase media y con costumbres de compra que se relacionan con satisfacer sus necesidades en canales de comercialización masivos.
De la mano del fondeo de este banco de origen sudafricano como respaldo, la tarjeta busca reposicionarse gracias al segmento de ingresos medios ($1.500 a $4.500 por mes), y adhiriendo a la premisa de que el negocio está en la financiación del consumo, que se concentra en ese rango.
Para atacar este segmento el banco optó por reflotar una marca con historia en el negocio de las tarjetas de crédito de Argentina: Argencard, que se relanzó el mes pasado de la mano de acuerdos de afinidad con cadenas de electrodomésticos, locales de venta de indumentaria y el canal farmacéutico.
Argencard había sido adquirida por la compañía norteamericana First Data al Exxel Group en 2006, y el Standard Bank la sumó a su portfolio en abril del año pasado.
Ahora, y luego de varios meses de preparación, la entidad lanzó la primera etapa concretando acuerdos con Rodó, Macowens y Vantage para que ofrezcan a sus clientes la tarjeta mediante un co-branding (con la marca adicional del comercio emisor), que les permite ofrecer beneficios con descuentos en el precio del producto que compra con el plástico.
“La lanzamos como prueba en canales de consumo masivo para ver qué repercusión tiene entre el público y con el objetivo de iniciar la segunda etapa de masificación a partir de los próximos meses , explicó a El Cronista Ignacio Soler, gerente de Canales Indirectos del Standard Bank y a cargo del regreso de la ex tarjeta de crédito del fondo inversor Exxel Group.
Alianzas estratégicas
Según el ejecutivo, en esta primera etapa, que también incluye un acuerdo con el shopping Liniers Plaza para ofrecer Argencard como la tarjeta de compra exclusiva de dicho centro comercial, el objetivo es sumar los primeros 50.000 clientes a través de este tipo de alianzas estratégicas.
“Generamos alianzas para volver a impulsar la marca entre los consumidores de ingresos medios , agregó el ejecutivo para quien a fines de este año ya debería haber 200.000 unidades de Argencard.
El plan a cinco años apunta a sumar un millón de usuarios.
Para lograr este objetivo, cuando compró la marca el Standard también se quedó con la red de 150.000 locales y comercios adheridos al sistema.
Pero también abrirán locales propios de Argencard en todo el país y adherirán a la extensión del plan de 12 cuotas sin interés.
“Además realizamos los trámites de preaprobación de la tarjeta en el punto de venta 40 segundos antes de cerrar la compra , aseguró Soler, quien además explicó que el cliente que se adhiere a Argencard “se lleva el número de tarjeta y el boucher y en 10 días recibe el plástico en su hogar .
De la mano de este plan comercial la marca quiere evitar competir con su vieja conocida MasterCard e intenta aplicar una estrategia de segmentación hacia el sector de consumo masivo de clase media, en especial en el interior adonde desembarcará con el objetivo de competir con las tarjetas regionales.
A cargo del procesamiento de Argencard está First Data International, líder mundial en servicios de pago y comercio electrónico que se quedó con parte del negocio de la marca (correspondiente al procesamiento) en 2006 cuando se la compró al Exxel Group.