

Los millonarios constituyen un mercado de nicho pequeño, pero que cada vez es más importante, para las entidades emisoras de tarjetas de crédito.
Las compañías de plásticos, que desde fines de los noventa operan en un mercado maduro, hace tiempo que salieron en busca de nuevas fuentes de generar ingresos.
Las tarjetas para personas ricas ofrecen ventajas inusuales, como asistente personal y alojamiento en hoteles exclusivos y upgrades más flexibles para los vuelos en avión.
American Express va primero en el mercado, pero Visa quiere elevar su participación.
La tarjeta más buscada es la American Express Centurion. Este plástico negro solamente está en manos de 15.000 personas, según David Robertson, editor de The Nilson Report, un boletín informativo de la industria. “Es como una leyenda urbana. Cualquiera que diga que no la usa para mostrarse, miente , afirmó Peter Shankman, presidente de Geek Factory, una firma de relaciones públicas de Nueva York.
Algunos titulares de tarjetas son tímidos para mostrarla en público. “Trato de no hacerlo porque me da algo de vergüenza. Es como conducir un Ferrari, dijo Jeff Klein, dueño de The Argyle Hotel en Los Angeles y del City Club Hotel en Nueva York.
Los solicitantes deben gastar u$s 150.000 por año con sus otras tarjetas para tener la posibilidad de entrar en la selecta categoría de titulares de tarjetas negras. Pagan un cargo fijo anual de u$s 2.500, comparado con u$s 1.000 de hace dos años.
En 2003, la cantidad de tarjetas negras emitidas se incrementó de 10.000 a cerca de 15.000 , según Nilson Report, mientras que el gasto subió más de 25%, de u$s 4.500 a u$s 6.000 millones. Amex cobró en cargos anuales cerca de u$s 174 millones durante el período a comerciantes que aceptaron esos plásticos.
El uso del color para darle importancia a su titular comenzó en los setenta cuando MasterCard introdujo las tarjetas doradas exclusivamente para sus clientes adinerados. Cuando mermó su influencia, aparecieron las tarjetas de platino. Y hoy están las negras.
Visa busca desafiar a Amex en el juego de los plásticos que dan prestigio. Este año, US Bank lanzó la tarjeta Visa blanca bajo el nombre Stratus Rewards, que cuesta u$s 1.500 por año y apunta a aquellas personas con más de u$s 5 millones en el banco. Ofrece vuelos en jets privados en vez de los habituales upgrades como parte de sus programas de recompensas.
La inexistencia de límites de crédito abre la puerta al abuso, y la amenaza de fraude está siempre presente. Es por eso que Amex está abocado a impedir el fraude y también a mantener la exclusividad de la tarjeta negra, evitando que crezca demasiado rápido la cantidad de titulares merecedores de ella.










