Disponer de algunas, unas cuantas o muchas horas en una librería es, para una mayoría silenciosa, un placer. ¿Quién no habría dedicado un día completo a husmear en el pequeño pero encantador local que atendía Hugh Grant en la película Notting Hill? ¿O pasado una tarde de sábado jugando a lo grande en la bookstore de Meg Ryan en el filme Tienes un e-mail? Pero esos locales de fantasía, además de su encanto de celuloide, tenían algo más en común: eran librerías especializadas. Buenos Aires también tiene algunos refugios que acopian ejemplares sobre una temática, género, disciplina o especialidad, custodiados por expertos y ambientados para dotar de mística al proceso de búsqueda.
Una librería especializada es como un club de amigos: no sólo porque es el punto de reunión de todos los interesados en un tema sino también porque quienes están a su cargo son apasionados del material que venden, comparten, difunden. Uno de esos libreros de alma y profesión es Luis Del Mármol, dueño y fundador de Librerías Del Mármol, dedicada al área de humanidades, con especial énfasis en perlitas de sociología, filosofía, psicología y literatura. Del Mármol, con más de 15 años de vuelo como librero, dice que las librerías especializadas “son de culto, como la amistad. Por eso los clientes, con los años, se vuelven amigos. Sucede que vienen periódicamente no sólo buscando libros: llegan buscando el buen gusto del librero, los títulos que traemos según nuestro criterio, lo que nosotros mismos leemos .
Saber de arte
Iris Pérez, la encargada de recibir a los visitantes de Asunto Impreso, coincide: “Más que clientes tenemos amigos que vienen regularmente a consultar sus obras favoritas y a ver lo nuevo que trajimos. Muchos de ellos son artistas plásticos de aquí y del extranjero que nos visitan para poder ojear libros que de otro modo no conocerían . Ubicada en un pasaje afrancesado de Buenos Aires, es una librería consagrada a la imagen: cine, fotografía, arquitectura, diseño gráfico (pero también industrial, textil o de modas), artes plásticas, escultura y grabado son los habitantes de este local de generosos ventanales. Aquí también se pueden encontrar libros-objeto realizados en madera o con incrustaciones de vidrio e incluso ediciones especiales firmadas por artistas plásticos que son la delicia de los coleccionistas.
Y así como hay librerías sobre arte, los museos de arte también tienen sus librerías. Uno de los espacios más bellos es tiendamalba, que vale la pena visitar no sólo por su exquisito acervo de libros de arte moderno y contemporáneo, argentino y latinoamericano sino también por los catálogos de los artistas en exposición en el Malba, las ediciones sobre diseño y su completísima colección de libros-álbum sobre paisajes y cultura de la Argentina. Otras referentes son las librerías dedicadas a la arquitectura, como Concentra y CP67. Biografías de grandes arquitectos, tratados de urbanismo, manuales de derecho y legislación y compendios de teoría e historia de la disciplina conviven con ediciones tan insólitas como volúmenes completamente dedicados a los porteros eléctricos.
Bien comunicados
Estas librerías, además de volverse referentes para los profesionales de ciertas disciplinas por concentrar la mayor cantidad de libros sobre el tema en un solo lugar, son muy apreciadas por la capacitación en la materia específica de que hacen gala los tenderos. Un buen ejemplo es La Crujía, que nació hace 25 años como extensión del centro educativo del mismo nombre que se especializa en el estudio de la comunicación y la educación. Según Daniel Pérez, encargado del local, “aquí vienen tanto estudiantes que están preparando su tesis de grado como profesionales de agencias de publicidad, por ejemplo, que piden nuestro asesoramiento . Luminosa y de paredes de ladrillo a la vista, con pequeñas mesas de bar donde se puede curiosear los libros antes de comprarlos y estanterías llenas de rótulos que evocan materias de la facultad como semiología, periodismo, publicidad, marketing, prensa, nuevas tecnologías, mass media e industria cultural, es la única en su tipo en América latina. Un mérito que también detenta Librerías Turísticas, la única de la región especializada únicamente en ediciones para viajeros. Su responsable, Romina Villaverde, cuenta que la idea nació hace 20 años cuando su fundador, un agente de turismo interesado en asesorar a sus clientes, decidió poner a la venta la mayor cantidad posible de bibliografía editada, tanto en castellano como en inglés, de cualquier lugar turístico del mundo. Ésa es, hasta el día de hoy, su filosofía: aquí se encuentran las clásicas guías, desde las más baratas hasta las ediciones de lujo, así como libros sobre deportes extremos, diarios de viaje, diccionarios de bolsillo e incluso manuales de ayuda acerca de cómo armar una valija e incluso cómo construir un baño en plena montaña, además de libros técnicos para estudiantes de hotelería y turismo y títulos sobre la arquitectura, gastronomía e historia de los más disímiles destinos del mundo.
La gastronomía es otro tema que gana cada vez más lectores. De la mano del auge por la comida gourmet, las ferias de productos gastronómicos y los canales de televisión especializados, el ritual de cocinar mutó en un hobbie que seduce a los chefs amateur o vocacionales, siempre atentos a las nuevas tendencias y ávidos de conocer los secretos de los grandes maestros y sus recetas de autor.
Por ello, la cadena Capítulo 2 decidió dedicarles todo un sector dentro de sus locales donde, además de los clásicos libros de recetas, se apilan biografías de grandes chefs, marketing para restaurantes y hoteles, guías extensísimas sobre vinos y viñedos y análisis sobre la presencia de la comida en el cine, el arte o la literatura. De esta manera, el área dedicada a la gastronomía local, regional e internacional hoy cuenta con más de cinco mil títulos de categorías tan disímiles como de autor, étnica, catering, dieta, nutrición infantil, macrobiótica y vegetariana. Además incluye rubros como ciencia y tecnología culinaria; vinos, licores y bebidas; formación, recetarios y consejos; restaurant
cookbooks; arquitectura gastronómica y hotelera; y diccionarios, manuales y guías.
Y así como la cocina gourmet ganó lectores, hay cada vez más gente interesada en mejorar su calidad de vida leyendo acerca de disciplinas y prácticas que contribuyan a su bienestar general. Una cadena de librerías que se dedica exclusivamente a este tipo de material es Deva´s que, junto a los productos de cosmética natural o las esencias de aromoterapia que inundan sus locales de efluvios delicados y relajantes que invitan a quedarse un buen rato, ofrece libros sobre metafísica, meditación, yoga, nutrición ayurveda, autoayuda, terapias alternativas y espiritualidad en general.
Circuitos, rutas, itinerarios
Buenos Aires es una de las ciudades con mayor concentración de librerías en toda Latinoamérica, siempre tuvo una importante actividad editorial y una población altamente consumidora de literatura. Y si puede hablarse de librerías especializadas también puede decirse que la ciudad cuenta con algunas avenidas o barrios donde se han agrupado locales por afinidad temática. Según recomienda el sitio oficial de Turismo porteño, para primeras ediciones, libros antiguos o agotados, manuscritos y ejemplares difíciles de conseguir, conviene darse una vuelta por las librerías de la Avenida de Mayo y el nuevo circuito del barrio de San Telmo, así como por los locales más tradicionales de la avenida Corrientes entre las avenidas Callao y 9 de Julio. Para quienes busquen ejemplares a precio acomodado, tanto nuevos como usados, las ferias de los parques Centenario, Rivadavia, Plaza Lavalle y Plaza Italia son una cita impostergable. Allí, además de segundas selecciones, también se pueden descubrir perlitas como ejemplares agotados, raros y difíciles de conseguir en los circuitos comerciales.
Por último, uno de los itinerarios más jóvenes de la ciudad se ha conformado en el barrio de Palermo Soho/Hollywood, donde se arreciman las librerías ambientadas con maderas nobles, mesas de café y ambientación cálidamente minimalista (Prometeo, La boutique del libro, Eterna cadencia, Miles), todo lo cual da como resultado espacios que invitan a merodear entre sus mesas de novedades como si el tiempo fuera, apenas, una ilusión.
Pequeño formato
De la mano de una nueva generación de padres comprometidos con la estimulación cultural de sus hijos, la literatura infantil está en pleno apogeo. Por eso, además del aumento de visitantes que anualmente registra la Feria del Libro Infantil de Buenos Aires, esta tendencia se ve también reflejada en el mayor espacio que todas las grandes cadenas de librerías le están destinando al rubro.
Ambientación temática, sillas bajas, alfombras mullidas y estantes a la mano tientan a los más pequeños a quedarse prendados de algún libro en esos espacios multicolores que semejan ciudadelas, laberintos o jardines de libros para leer, para pintar, para jugar.
Una librería exclusivamente dedicada a los títulos infantiles y juveniles es Libros del Oso, inaugurada hace pocos meses en Olivos. Además de ser un local con espacio suficiente para que los chicos puedan despatarrarse cómodamente a leer, cuenta también con un sector dedicado a las mamás. Este reducto tiene el encanto adicional de estar ubicado frente a la bella estación Borges del Tren de La Costa. Un rincón que, con su cafetería, su plaza y su frondosa y añeja arboleda, se luce como inigualable para disfrutar de una linda tarde de libros y sol.
Comiquerías
Un rubro emparentado con las librerías especializadas es el de las comiquerías, comic stores o librerías de comics que hoy suman 70 locales en todo el país, cifra algo alejada del boom de los años noventa, cuando totalizaban dos centenares.
Entra las pioneras se cuenta el Club del Comic, que nació hace 20 años de la mano de un par de amigos que decidieron reunir sus frondosas bibliotecas particulares de historietas y alquilar los ejemplares, a la manera de un video club. Hoy se puede comprar allí material de colección y los últimos lanzamientos internacionales, como los populares y exitosos manga japoneses, comics para adultos, las sagas de los clásicos superhéroes y toda la producción nacional. Su público es un heterogéneo combo que incluye desde precoces compradores de 10 años que consumen todo lo nuevo, treintañeros fanáticos de los clásicos y coleccionistas de más de 60 apasionados por las historietas, la animación y el cine de género.
BRÚJULA
Librería Concentra. Montevideo 938. www.concentra.com.ar
Librería CP67. Florida 683, local 18. www.cp67.com
Librería La Crujía. Tucumán 1993. www.lacrujia.com.ar
Librería Del Mármol. Lavalle 2015. www.libreriadelmarmol.com.ar
Librería Asunto Impreso. Pasaje Rivarola 153. www.asuntoimpreso.com
Librería tiendamalba. Figueroa Alcorta 3415. www.malba.org.ar
Librerías Turísticas. Paraguay 2457. www.libreriaturistica.com.ar
Capítulo II. Galerías Pacífico. www.capitulo2.com
Deva’s. Honduras 4739. www.devas.com.ar
Libros del Oso. Alberdi 901, Olivos
Club del Comic. Marcelo T. de Alvear 2002. www.clubdelcomic.com.ar
Librería SBS (idiomas). Coronel Díaz 1747. www.sbs.com.ar
Kel (inglés). Conde 1990. www.kelediciones.com
Oficina del Libro Francés. Esmeralda 861. www.librofrances.com
Dante (italiano). Tucumán 1646. www.dante.edu.ar
Librerías ABC (alemán). Av. Maipú 866. www.libreriasabc.com.ar