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El mercado asigna una prima de riesgo a la deuda con vencimiento posterior a la actual gestión. Los bonos tienen implícito un spread de riesgo político adicional. La renta fija local opera en modo correctivo en medio de la volatilidad global.

Dónde ven oportunidades los analistas en medio del ajuste de los bonos.

Elecciones y diferencial de tasas

A pesar de estar lejos de las elecciones presidenciales de 2027 y a que el Gobierno acaba de ganar las legislativas de medio término, el mercado incorpora una prima de riesgo electoral a los bonos en dólares locales.

Esto se evidencia en la curva de Bopreales. Los Bopreales que vencen antes del fin del mandato de Milei operan con tasas de entre 4% al 5%.

En cambio, los Bopreales que pasan a vencer en 2028, es decir, luego del fin del mandato de Milei, pasan a rendir entre 7% y 8%.

Es decir, que solo un año después, los spreads saltan con fuerza.

Estas tasas más elevadas también se perciben en la curva de Bonares y Globales.

El ultimo bono emitido en dólares bajo legislación local, el Bonar 2027, que vence el 29 de octubre de 2027, es decir, dentro de la actual gestión, rinde 5,4% en el secundario.

A su vez, yendo más lejos en la curva, el Bonar 2029 rinde 9% mientras que el AL29 rinde 8,1%.

Los bonos de ley local del tramo medio y largo rinden entre 9% y 10,6%. Del mismo modo, los títulos de legislación NY rinden entre 9% y 10,5%

Por lo tanto, lo que se percibe es que el mercado le exige a los bonos en dólares una cuota adicional de tasa para bonos que vencen fuera de la actual gestión.

De alguna manera, el mercado podría estar viendo un riesgo electoral detrás, incluso a pesar de que la Argentina no va camino en el corto plazo hacia una nueva elección.

Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, advierte que el mercado comienza a mostrar señales de estar reintroduciendo el componente electoral en la curva soberana.

“En las últimas semanas se observó una ampliación del spread entre los bonos que vencen antes de 2027 y aquellos que quedan expuestos al período posterior al mandato de Javier Milei, reflejando una mayor prima de riesgo en los tramos más largos de la curva”, explicó.

Aun así, Waitzel agregó que “más que interpretarlo únicamente como un “trade electoral”, tal movimiento responde a la corrección reciente de los precios y a una curva que vuelve a ofrecer mayor pendiente”.

El diferencial de tasa no es solo clave para los inversores a la hora de posicionarse en títulos de deuda, sino tambien para el Gobierno a la hora de pensar en colocar bonos en el mercado.

Los analistas de 1816 agregaron que el spread entre bonos 2027 y 2028 se amplió recientemente, afectando la posibilidad de colocar deuda mas allá de fin de 2027, aunque el mismo se mantiene lejos de sus máximos.

“Pensando en una potencial emisión de Bonar 2028, habría que empezar mirando el spread entre Bopreal a octubre 2028 (BPOB8) y Bopreal a octubre 2027 (BPOD7), que mide el temor del mercado por comprar bonos post fin de este mandato. Ese spread subió hasta 27 5 puntos básicos esta semana, máximo en lo que va del año, pero se mantiene lejísimos de los niveles previos a diciembre”, indicaron.

Flujo de dólares

Una de las variables clave a la hora de analizar las causas por las que los bonos de corto plazo operan con tasas bajas es por el hecho de que hay un flujo de divisas disponible en abundancia.

El stock de depósitos en dólares supera los u$s 39.000 millones y los inversores buscan colocar ese disponible en bonos para que le rindan una tasa.

Sin embargo, el contexto de inversión se ha vuelto más exigente a causa de la fuerte suba de los títulos de renta fija en dólares y su consecuente baja de tasas de interés.

Por lo tanto, hoy los inversores buscan posicionarse en activos de menor plazo, priorizando el posicionamiento más corto y sin convalidar tasas más ajustadas.

Agustín Helou, trader de Portfolio Investments, no cree que estemos viendo un proceso pre-electoral anticipado, sino que el diferencial de tasa responde a la liquidez del sistema en dólares y la búsqueda de oportunidades por parte de los inversores.

En esa línea, Helou agregó que tanto las empresas como el gobierno están aprovechando las tasas bajas de los bonos en dólares con emisiones primarias.

“Creo que hay muchos dólares buscando alocarse y pesos que buscan cobertura en Hard Dollar corto de aproximadamente 1 año. Además, como el canje esta alto y los inversores no quieren convalidarlo, se achica el universo de inversión. Se trata de capitales conservadores o que no quieren convalidar una tasa que comprimió mucho este último tiempo en todo el mundo dólar”, detalló.

Con una visión similar, Javier Casabal, Sr Fixed Income Strategist de Adcap Grupo Financiero, explicó que, en el contexto actual, de abundancia de depósitos en dólares del sector privado, los títulos cortos son muy demandados y ya ofrecen rendimientos en dólares de menos del 6% anual.

“Las colocaciones del Tesoro a octubre de 2027 son una muestra de las bajas tasas de los bonos soberano. En este contexto, en el que el BCRA está acumulando reservas, creemos que conviene alagar duration hacia los Bonos más largos. En particular, vemos muy atractivo el Global 2035 (GD35), que viene corrigiendo desde fin de enero y ahora está rindiendo más de 9% en dólares. Vemos también valor en los bonos en dólares en Ley Argentina como Bonar 2038 (AE38), que rinde alrededor de 10%”, detalló Casabal.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, considera que el diferencial de spread entre los bonos antes y después del fin del mandato de Milei responde más a una estrategia del inversor que una asociación al riesgo electoral.

“Desde mi punto de vista la ampliación del spread tiene más que ver con una recalibración táctica del riesgo soberano en los portfolios dado el contexto global de risk-off. En sentido, incluso dentro de similares durations veo desequilibrios, el spread Bopreal C y AL30 no se justifica por fundamentos y considero conveniente la rotación del primero al segundo”, comentó.

Ajuste de los bonos

El diferencial entre los distintos tramos de la curva también se explica por el ajuste que se han dado en los mismos.

Los bonos cortos se han mantenido mas estables que los largos.

La renta fija local experimenta una baja de más del 3% en el último mes a causa de la mayor volatilidad a nivel global.

Todos los tramos de la curva operan a la baja, con caídas de 2% en el Global 2029 en el último mes, y de un retroceso de 1,5% en el Global 2030 en el mismo periodo.

En el tramo medio de la curva se ven descensos de 3% en el último mes, mientras que, en el tramo más largo, las bajas rondan el 3,5% y 4% en los últimos 30 días.

El contexto global plantea un escenario adverso para los bonos argentinos ya que la suba del petróleo hace que se perciban mayores riesgos inflacionarios, elevando las presiones inflacionarias. Esto hizo disparar los bonos del tesoro americano ante la expectativa de que la Fed podría no bajar la tasa rápidamente, justamente a causa del contexto de mayor riesgo inflacionario.

Por lo tanto, los bonos locales detuvieron la buena performance que venían teniendo, incluso a pesar de que el BCRA sigue comprando dólares.

Los analistas de Baires Asset Management indicaron que actualmente los bonos están en una etapa de “wait and see”:

“Creemos que Argentina está haciendo los deberes en lo fiscal y monetario (compra de dólares), pero está navegando en un mar global agitado. Los bonos en dólares parecen estar en una fase de consolidación, esperando que el escenario internacional aclare o que el Gobierno dé el siguiente paso en la normalización cambiaria para romper la inercia actual”, sostuvieron.

El hecho de que los bonos soberanos hayan operado a la baja hizo que los rendimientos de los bonos se desplacen al alza.

El tamo más corto de la curva vuelve a operar por encima del 8% en dólares, con el Global 2029 y el Global 2030 rindiendo 8,05% y 8,65 respectivamente.

En el tramo medio y largo, las tasas de los bonos se ubican en 9,7% y 9,8%, rozando el 10%

En lo que respecta a la curva de ley local, toda la curva ronda en torno al 10%, con títulos como el AL29 y el AE38 rindiendo 10,5%.

Los analistas de Criteria también siguen viendo potencial en los títulos de deuda en dólares de argentina, en tanto y en cuanto se sostenga la compra de divisas.

“Mantenemos una visión constructiva sobre la deuda soberana en dólares, apoyada en la continuidad del proceso de acumulación de reservas por parte del BCRA. Vemos atractivo en extender la exposición a lo largo de la curva de ley local, combinando nuestra preferencia por el AL30 con posiciones en el AE38”, dijeron.

Por su parte, y dado el actual ajuste, Waitzel consideró que aparecen oportunidades interesantes para quienes buscan capturar compresión de spreads en un escenario de normalización macro y de riesgo país.

“Hoy vemos mayor potencial de suba en la parte larga de la curva. Bonos soberanos como AE38, AL35 o incluso AL41 ofrecen paridades todavía bajas y mayor sensibilidad ante una eventual compresión del riesgo país, lo que amplifica el upside potencial en precio vs los cortos como el AL30. A la vez, dentro del segmento más defensivo en dólares, los Bopreales también comienzan a lucir atractivos, combinando rendimientos competitivos con menor volatilidad relativa frente a los Globales sobre todo el BPOB8”, afirmó.

Pablo Lazzati CEO de Insider Finance, agregó que la volatilidad global afecta la posibilidad de que la Argentina regrese a los mercados globales.

“En el contexto de la volatilidad global generada por los conflictos geopolíticos en Medio Oriente, es probable que ese proceso se postergue y que la vuelta más activa a los mercados internacionales de deuda recién se vea hacia el segundo semestre del año”, afirmó.

Además, agregó que “el Gobierno aún no está saliendo al mercado internacional a refinanciar o renovar deuda y que la estrategia parece ser esperar una mayor compresión del riesgo país hacia niveles de 300 a 400 puntos para poder acceder a financiamiento a tasas más convenientes que las actuales”.

La compra de dólares sigue siendo un driver

El lunes el BCRA volvió a comprar dólares y lleva 49 ruedas de compras consecutivas.

El lunes compró u$s 50 millones, por lo que en el mes de marzo lleva comprado u$s 636 millones, haciendo que en el año se acumulen u$s 3348 millones de compras.

De esta manera, lleva adquirido el 16,15% del total operado en 2026.

Pese a esta racha de compras positiva, los bonos han operado a la baja.

Si bien los bonos soberanos locales se han desplazado a la baja, incluso a pesar de la racha de compras histórica por parte del BCRA, lo cierto es que el mercado sigue viendo a tal proceso de acumulación de divisas como una variable clave para mantenerse optimistas sobre el futuro de la renta fija local.

Esta lógica se explica por el hecho de que si el BCRA y el equipo económico cuentan con mayor cantidad de recursos para hacer frente a sus compromisos financieros, los riesgos de incumplimiento tienden a ser menores.

De esta manera, el mercado percibiría a la renta fija argentina como más segura, haciendo que el riesgo país suba menos ante un contexto adverso a nivel global, tal como el actual.

Por ello, los analistas coinciden en que, en tanto y en cuanto el BCRA mantenga su racha compradora de dólares, este tipo de bajas podría ser visto mas bien como una oportunidad de compra, manteniendo el potencial alcista de la renta fija local.

Los analistas de Research Mariva mantienen su visión optimista sobre la deuda local justamente basándose en el proceso de compra de dólares por parte del BCRA,

“Mantenemos una sobreponderación en bonos soberanos, respaldada por rendimientos atractivos, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y el impulso político a favor de las reformas estructurales. En conjunto, estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano desde los niveles actuales”, afirmaron.

En relación al potencial alcista, desde Research Mariva estimaron que, en un escenario de tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- con rendimientos cercanos al 8%, los bonos GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial alcista, en torno al 11%.

Desde Sailing Inversiones explicaron que la baja de los bonos en dólares a pesar de la compra de divisas, en parte esto responde a que hoy pesan más las variables globales que los factores locales.

“La suba del petróleo y las expectativas de inflación en Estados Unidos han llevado a una postergación en las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, lo que mantiene elevados los rendimientos de los bonos del Tesoro y endurece las condiciones financieras internacionales. En ese contexto, los activos emergentes tienden a moverse con mayor cautela y Argentina no queda al margen de esa dinámica”, indicaron.

Para los analistas de Sailing Inversiones, y más allá de este ruido externo, la dinámica local sigue mostrando algunos fundamentos positivos, con un Banco Central que continúa acumulando reservas y un frente fiscal más ordenado.

“Los bonos argentinos todavía necesitan tiempo para consolidar una compresión adicional de spreads, especialmente después del buen recorrido que habían tenido en meses previos. Por ahora vemos un mercado más selectivo, donde los inversores priorizan esperar señales más claras del contexto global antes de volver a tomar duration en deuda soberana argentina”, detallaron.