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Pensar en la jubilación suele llevar con sigo una intuición histórica y una pregunta difícil de responder. La primera es que lo que reciben los argentinos al final de sus carreras profesionales es y ha sido, generalmente magro. Por ello, muchos se preguntan cuánto dinero adicional hará falta dentro de 20, 30 o 40 años.

Una alternativa es empezar por el camino inverso y, en lugar de calcular cuánto se necesitará al llegar al retiro, se puede estimar qué capital podría construirse a partir de un ahorro periódico y un determinado rendimiento.

Eso es lo que busca hacer una calculadora desarrollada por Joaquín Tarallo, CFA y portfolio manager de Tarallo SA. La herramienta permite modificar la edad de inicio y de retiro, el capital inicial, el monto que se aporta, la frecuencia del ahorro y el rendimiento anual esperado.

La idea es que cada persona pueda hacer una copia de la planilla y jugar con sus propios números. Pero hay un ejemplo que permite entender rápidamente cómo funciona.

Ahorrar u$s 100 por mes durante 42 años

Supongamos una persona que empieza a ahorrar a los 18 años y se propone llegar hasta los 60. Parte de cero, sin un capital inicial y consigue sostener un ahorro de u$s 100 por mes durante todo ese período. En 42 años habrá puesto de su bolsillo exactamente u$s 50.400.

La diferencia aparece cuando ese dinero se invierte. Con un rendimiento supuesto del 7% anual, la cuenta arroja un capital final de aproximadamente USD 285.000. Es decir, unos u$s 235.000 del resultado final no provendrían directamente de los aportes, sino del rendimiento acumulado durante esas cuatro décadas.

Ahí aparece el concepto central de la herramienta: el interés compuesto.

El interés compuesto hace que el tiempo juegue a favor

La diferencia entre ahorrar y ahorrar invirtiendo no está solamente en cuánto dinero se pone cada mes, sino en lo qué ocurre con los rendimientos.

Si una persona obtiene una ganancia sobre sus primeros u$s 100, en el período siguiente ya no tiene solamente esos 100 originales. Tiene también el rendimiento generado. Y si ese nuevo capital vuelve a generar rendimiento, la base sobre la que se calcula la ganancia sigue creciendo.

Ese proceso se repite año tras año. Por eso, la curva inicialmente parece avanzar lentamente y después empieza a separarse cada vez más del dinero efectivamente aportado.

La calculadora de Tarallo permite justamente visualizar esa diferencia entre lo que la persona puso y lo que se acumuló gracias a la inversión.

El factor que más cambia la cuenta

Hay otro ejemplo que muestra por qué la edad de inicio es tan importante.

Con los mismos u$s 100 mensuales y el mismo supuesto de rendimiento del 7% anual, una persona que comienza a los 18 años puede llegar a unos USD 285.000 a los 60.

Si empieza a los 30, el resultado cae a alrededor de USD 117.000. Los aportes mensuales son idénticos. La diferencia son 12 años de capitalización.

Por eso Tarallo señala que la edad actual y la edad de retiro son “la variable más poderosa”.

No significa que empezar tarde vuelva inútil el ahorro. Significa que, cuanto más tiempo tiene el dinero para reinvertir sus rendimientos, mayor es el efecto del interés compuesto.

No hace falta empezar con una fortuna

Tarallo propone incluso probar la calculadora con cero dólares de capital inicial para observar cuánto pesa la constancia. En el ejemplo de los u$s 100 mensuales, el ahorro acumulado durante 42 años llega a u$s 50.400.

Eso equivale a aportar apenas 1.200 por año. La diferencia entre esos 50.400 y los aproximadamente USD 285.000 del escenario al 7% es el efecto de haber mantenido el dinero invertido durante todo ese tiempo.

La frecuencia también se puede cambiar. La calculadora permite simular aportes semanales, mensuales o anuales, de modo que cada persona pueda adaptarlos a la forma en que recibe sus ingresos.

La idea de fondo es que el aporte sea sostenible. No se trata de elegir un número enorme que después resulte imposible mantener.

El efecto del interés compuesto en el ahorro de u$s 100 desde los 18 años a los 60, sin capital inicial.Joaquin Tarallo

¿Cuántas jubilaciones son USD 285.000?

La magnitud del resultado también se puede mirar desde otro lugar.

Si se toma como referencia una jubilación mensual de $500.000 y un dólar de alrededor de $1.530, los u$s 285.000 equivaldrían a unos $436 millones.

A ese valor, el capital proyectado equivale a unas 873 jubilaciones mensuales de $500.000. Es una comparación puramente ilustrativa, porque una jubilación futura no permanecerá congelada en pesos y el tipo de cambio tampoco será el mismo.

Pero sirve para dimensionar el efecto de cuatro décadas de capitalización. Hay otra forma, todavía más intuitiva, de mirar esos u$s 285.000.

Si al momento del retiro se utilizara el capital para sacar 1.000 por mes, alcanzaría para financiar 285 meses, casi 24 años de retiros mensuales de USD 1.000.

Y eso suponiendo algo muy simple: que durante ese período el capital no generara ningún rendimiento adicional y que no hubiera inflación en dólares.

En la práctica, una estrategia de retiro podría seguir invirtiendo una parte del patrimonio y los resultados serían diferentes. Pero el ejemplo permite entender la dimensión del capital que genera el interés compuesto.

¿Y cuánto hay que ganar para conseguir ese resultado?

Acá aparece una de las advertencias más importantes de la herramienta. El 7% anual utilizado en el ejemplo es un supuesto y no es una promesa.

Tarallo recomienda no elegir automáticamente el rendimiento histórico más alto disponible para proyectar una jubilación. Su propuesta es construir al menos un escenario conservador y otro optimista.

La planilla incorpora como referencia el comportamiento histórico de distintas estrategias y activos, entre ellos un portafolio 60/40 y ETF como AGG, DIA, SPY y QQQ.

Los datos sirven para tener una referencia sobre lo que ocurrió en el pasado, pero no permiten saber qué rendimiento tendrá una inversión durante los próximos 42 años.

Los u$s 285.000 son dólares nominales. Dentro de cuatro décadas, esos dólares probablemente tendrán un poder de compra diferente al actual.

Por eso la herramienta no debería utilizarse para decir “si ahorro USD 100 voy a tener USD 285.000”. Permite responder qué ocurre si ahorro determinada cantidad, durante determinado tiempo y bajo un determinado supuesto de rendimiento.