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El petróleo volvió a ubicarse en el centro de la escena financiera. El precio del Brent superó los u$s 100 por barril en un contexto marcado por la escalada de las ofensivas militares contra la infraestructura energética de Arabia Saudita y las embarcaciones comerciales que circulan por el estrecho de Ormuz.

La creciente preocupación por posibles interrupciones en el suministro global impulsó las cotizaciones del crudo y reavivó el interés por las compañías del sector. En ese escenario, Vaca Muerta se consolidó como uno de los activos energéticos más atractivos de la Argentina y volvió a ganar protagonismo entre quienes buscan oportunidades de inversión vinculadas al petróleo y el gas.

Para quienes quieren participar de ese crecimiento existen distintas alternativas, como la compra de acciones de empresas con operaciones en la formación neuquina y las obligaciones negociables emitidas por esas mismas compañías. Sin embargo, cada instrumento ofrece una combinación diferente de riesgo, potencial de retorno y horizonte de inversión.

Cuál es la mejor forma de invertir en Vaca Muerta

Para Gastón Lentini, asesor financiero y fundador de Doctor de Tus Finanzas, la alternativa más atractiva consiste en invertir directamente en las compañías que producen hidrocarburos en la formación neuquina.

“La mejor forma de invertir en Vaca Muerta definitivamente es invertir en las empresas que producen allá y exportan el gas o petróleo que se saca de ahí, porque de esa forma evitamos de algún modo el riesgo de empresas que operen solamente en nuestro país”, explicó.

La lógica detrás de esta estrategia es que las compañías con una fuerte presencia exportadora suelen generar ingresos en dólares y están menos expuestas a las fluctuaciones de la economía local, un factor especialmente valorado por los inversores.

ONs o acciones: qué diferencias hay y cuándo conviene cada una

Aunque ambas alternativas permiten obtener exposición al desarrollo de Vaca Muerta, se trata de instrumentos con características muy distintas.

Cuando una persona compra acciones, pasa a ser accionista de la compañía y queda directamente expuesta a la evolución de sus resultados y de su cotización. Una ON, en cambio, representa deuda de la empresa: el inversor le presta dinero a la compañía y espera recibir intereses y el capital en los plazos establecidos.

Por eso, el nivel de riesgo no es el mismo. Según Lentini, las acciones implican asumir un riesgo mayor porque el inversor participa directamente del negocio de la empresa.

“Invertir en acciones nos da un nivel de riesgo que no está en las obligaciones negociables. Recordemos que si invertimos en acciones somos los últimos en cobrar si al negocio le va mal. En cambio, si tenemos obligaciones negociables, somos unos de los primeros en la fila”, señaló.

Por ese motivo, considera que las acciones suelen ser más adecuadas para quienes buscan maximizar rendimientos en el largo plazo y están dispuestos a tolerar una mayor volatilidad.

Las obligaciones negociables, en cambio, suelen otorgar una mayor previsibilidad respecto de los flujos futuros, aunque limita el potencial de ganancias frente a una fuerte apreciación de la compañía.

“Las acciones serán para los largoplacistas más arriesgados y las obligaciones negociables para los cortoplacistas o más conservadores”, resumió.

Qué mirar antes de invertir en Vaca Muerta

En el caso de las acciones, Lentini recomienda prestar especial atención a la capacidad que tendrá la firma de generar ganancias en los próximos años.

“Antes de elegir una acción recomiendo siempre mirar el flujo futuro de fondos, lo que se espera que esa empresa gane, cuáles son los negocios que se espera que esa empresa tenga y, en lo posible, compararlos con los que ha tenido”, explicó.

Además, destacó la importancia de analizar quién está al frente de la compañía. “El management, es decir, el equipo directivo, también es importante, ya que aquellos management que prometan algo que después no cumplan no deben ser respetados por nosotros como inversores”, agregó.

Cuando se trata de obligaciones negociables, el foco cambia. Según Lentini, lo fundamental es evaluar la capacidad y voluntad de pago de la empresa emisora.

“La capacidad se mide justamente por el flujo libre de caja, cuántos pesos o dólares le queda a la empresa después de haber operado. Mientras que la voluntad depende de su equipo directivo”, indicó.

Qué empresas aparecen entre las favoritas de los especialistas

Dentro del mercado argentino, el asesor financiero Leandro Monnittola identifica tres nombres con perspectivas interesantes.

“Vemos atractivas a YPF, Vista Energy y Pampa Energía, principalmente por sus perspectivas de crecimiento y su exposición al desarrollo energético del país”, afirmó.

YPF

Según explicó, YPF y Vista concentran buena parte de su apuesta en Vaca Muerta y figuran entre los principales actores del desarrollo de la formación. Pampa Energía, por su parte, ofrece una exposición más diversificada dentro del sector energético local.

Para quienes buscan oportunidades fuera de la Argentina, el especialista destaca compañías de gran escala y alcance global, como ExxonMobil y Chevron. “También vemos a Petrobras como una alternativa interesante, especialmente por su producción offshore y su política de dividendos”, añadió.

Cuáles son los principales riesgos

Más allá de las oportunidades, los especialistas coinciden en que se trata de inversiones que requieren tolerancia a la volatilidad.

Para Lentini, uno de los principales riesgos sigue siendo el contexto político argentino. “Un contenedor arriesgado, como es Argentina, no puede no transmitir su riesgo al contenido, que son las empresas”, afirmó.

En ese sentido, considera que las compañías con una elevada exposición exportadora pueden ofrecer un perfil de riesgo más moderado. “Las menos riesgosas pueden ser empresas como Vista, que exporta la mayoría de lo que extrae, y las más arriesgadas son las pequeñas empresas que están operando de forma puntual”, señaló.

Fuente: ShutterstockShutterstock

Monnittola también advierte que el precio del petróleo continúa condicionado por factores geopolíticos, cambios en la oferta y demanda global y expectativas sobre la economía mundial.

“Las inversiones directamente vinculadas al petróleo son más apropiadas para perfiles de riesgo alto. El sector sigue siendo atractivo para el mediano y largo plazo, pero creemos que es importante ser selectivos y esperar mejores niveles de estabilidad antes de tomar posición”, explicó.

Respecto de las obligaciones negociables, Lentini cree que el escenario actual obliga a ser especialmente cuidadosos. “En este momento debemos ser muy selectivos, ya que los rendimientos, desde nuestro punto de vista, empiezan a ser poco apetecibles considerando el momento actual del mundo y de Argentina”, advirtió.

Incluso sugirió comparar estas alternativas con otras opciones disponibles en el mercado internacional. “Antes de elegir una obligación negociable, sugiero mirar el mundo de fondos comunes de inversión o de bonos corporativos del exterior para cuidar las proporciones y el equilibrio de la cartera”, concluyó.