Tan solo 10 acciones del S&P500 representan el 40% del índice. Esto implica que el inversor no logra diversificar su posición en acciones ya que no esta comprando 500 papeles con solo sumar al S&P500 en su cartera.
Los analistas advierten sobre la alta concentración y recomiendan diversificar por papeles y otros mercados globales vía ETF.
El inversor no diversifica como se cree
Existe un factor de riesgo en el mercado americano y es que el S&P500 muestra su mayor concentración en su historia.
Tal solo 10 acciones explican el 40% del S&P500, mientras que el restante 60% esta distribuido entre las 490 acciones restantes.
Entre estas 10 acciones, la gran mayoría de esta son papeles del sector tecnológico, por lo que el boom de la inteligencia artificial y el desarrollo de dicho sector ha potenciado a dichos papeles, haciendo que ocupen un mayor protagonismo dentro del índice.
El riesgo detrás de esta dinámica es que si algunas de estas 10 acciones (o un conjunto de ellas) inician un proceso correctivo, esto puede terminar arrastrando al resto del mercado también a la baja.
De alguna manera, el mercado americano pierde representatividad al mostrar una mayor concentración y por lo tanto, quien busca diversificar posiciones comprando el S&P500, en realidad está comprando un índice sumamente concentrado y menos diversificado de lo que se cree.
Es decir, el inversor no está comprando 500 acciones, sino que está comprando un índice altamente representado por pocos papeles.
Los analistas de IOL coinciden en que existe un riesgo claro en la sobreconcentración del S&P 500 en un puñado de compañías.
“Esto vuelve al índice más sensible a cualquier cambio de expectativas sobre el ciclo de inversión en IA, valuaciones o márgenes. A esto se le suma la circularidad del trade, con una fuerte interdependencia entre estas compañías. En la práctica, el desempeño de una termina condicionando a las demás, amplificando el riesgo de contagio si alguna parte de la cadena se desacelera”, detallaron.
Para abordar estos riesgos, desde IOL indicaron que prefieren mantener un enfoque selectivo dentro de Estados Unidos y, en particular, dentro del sector tecnológico.
“Si bien somos constructivos sobre la IA como tendencia estructural, esperamos mayor dispersión de rendimientos entre las compañías que lideraron el rally en los últimos años, lo que refuerza la necesidad de análisis más fino”, comentaron.
Entrando en nombres puntuales, Nvidia explica el 7,7% del índice, mientras que Apple representa el 6,86%, seguida de Microsoft que es el 6,1% del índice.
Otros papeles como Google explican el 5,6% del índice.
Las acciones de Amazon explican en 3,83% del índice, Broadcom el 2,79%, las acciones de Meta son el 2,4% del S&P500, mientras que Tesla y Berkshire Hathaway explican el 2,1% y 1,57% del índice respectivamente.
En otras palabras, de las 10 acciones de mayor capitalización, solamente Berkshire Hathaway no representa al sector tecnológico, lo cual demuestra la alta concentración en acciones relacionados con la tecnología y en los que la gran mayoría de dichos papeles están también involucrados a la inteligencia artificial.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, consideró que el mercado irá rotando los liderazgos según dónde se concentra el crecimiento y la rentabilidad futura.
“Hoy ese rol lo ocupan las compañías tecnológicas y de innovación, por eso las valuaciones reflejan ese protagonismo. No es algo estructural ni permanente, sino parte de la dinámica natural del mercado”, explicó Lazzati.
En esa línea, Lazzati recordó que entre 2006 y 2011, el liderazgo del top 10 del índice estaba dominado por energía, bancos e industria.
Luego, entre 2011 y 2016, comenzaron a ganar peso las plataformas tecnológicas, aunque todavía convivían con sectores más tradicionales.
“A partir de 2016 el protagonismo pasó de manera más clara a tecnología y consumo, y desde 2021 ese liderazgo se consolidó en las Big Tech. Hoy, a ese núcleo se le suman con fuerza la inteligencia artificial y los semiconductores, que definen la nueva fase del mercado”, detalló Lazzati.
El mercado cerca de máximos
La alta concentración del mercado también se da en un contexto en el que los tres principales índices accionarios en Wall Street alcanzan máximos históricos.
Tanto el Dow Jones, el S&P500 como el Nasdaq se ubican cerca de sus valores mas altos en su historia, luego de tres años de importantes ganancias y de dos dígitos de manera consecutiva.
En el ultimo año, el Nasdaq subió 18%, mientas que el S&P500 avanzó 14,7% y el Dow Jones ganó 12%.
Sin embargo, cuando se analiza la dinámica de los últimos 3 años, el Nasdaq avanzó 120%, seguido por el S&P500 que registró una ganancia de 74% en dicho periodo y de 47% en el Dow Jones.
Tomando otros sectores, se destaca que el de mineras de oro (GDX) sube 200% en los últimos 3 años, seguido por el de tecnología a largo plazo (ARKK), y más abajo el tecnológico que avanzó 123% en 3 años.
Luego de ello se encuentran sectores como el de consumo discrecional que subió 76% en los últimos 3 años, seguido del industrial (+68%), el financiero (+54%), ocio y entretenimiento (+53%) y el aerocomercial (+47%).
Entre los sectores que peor performance han mostrado en los últimos 3 años son el energético, subiendo 5%, real estate, 10%, consumo básico (13%) y salud (16%).
Justamente, el hecho de que el Nasdaq haya tenido mayores ganancias en los últimos 3 años (y de manera histórica también), hizo que la ponderación de las acciones dentro de tal índice explique aún más la ponderación dentro del S&P500.
Los analistas de Baires Asset Management señalaron que la alta concentración del S&P 500 en solo 10 compañías (principalmente Big Tech) es un fenómeno que vienen monitoreando ya que altera la relación riesgo-retorno tradicional de los índices pasivos.
“La alta concentración en el S&P500 es un riesgo de doble filo. El S&P 500 ya no representa a la economía estadounidense en su totalidad, sino al sentimiento sobre la Inteligencia Artificial y las tasas de la Fed. Un mal balance de dos o tres nombres puede arrastrar a todo el mercado, independientemente de la salud de los otros 490 componentes”, advierten.
Además, agregaron que el S&P 500 cotiza a múltiplos altos, el “S&P 500 Equal Weight” (donde todas pesan lo mismo) muestra valuaciones mucho más razonables.
“Esto sugiere que hay una burbuja de concentración, no necesariamente de mercado. La concentración actual del S&P 500 nos obliga a buscar valor real en otros sectores, como el energético o el minero, donde los nuevos proyectos y la demanda estructural ofrecen un margen de seguridad mucho mayor que las valuaciones actuales del sector tecnológico que gran ponderación tiene dentro del S&P500”, dijeron desde Baires Asset Management.
Una de las alternativas para poder morigerar el riesgo de alta concentración en el mercado es diversificando la cartera ya sea por país o región, e incluso buscando posicionarse en EEUU pero evitando la atomización del mercado, comprando ETF igualmente ponderados, es decir, que las 500 acciones del S&P500 representan la misma magnitud.
En los últimos 5 años, el S&P500 subió 80%, mientras que el índice igualmente ponderado del S&P500 avanzó 51%. Índices de acciones globales registraron subas de 32% y de emergentes ganaron 5%en los últimos 5 años.
Si bien hasta ahora rindió mucho más posicionarse en el S&P500, podría comenzar a ser una oportunidad rotar hacia índices más diversificados y menos concentrados.
La dinámica alcista en las 7 magnificas ha sido impresionante en los últimos años. Tomando desde 2024 hasta la fecha, las 7 acciones tecnológicas de mayor capitalización mostraron una ganancia del 99%, mientras que el S&P500 subió 46%.
Tal rally en las “big tech” explicó que se dé el proceso de concentración en acciones dentro del S&P500 ya que el índice beneficia a las ganadoras y castiga a las acciones perdedoras, contribuyendo a que se de un proceso de alta concentración.
Desde Sailing Inversiones explicaron que la reciente baja en el market cap de algunas de las principales compañías de Wall Street y los cambios en el top 10 del índice muestran que el liderazgo del mercado comienza a perder concentración.
“Luego de varios años con una performance dominada por las grandes tecnológicas, las valuaciones exigentes de las Magnificent 7 vuelven más vulnerable ese posicionamiento y empiezan a habilitar una rotación hacia segmentos con múltiplos más razonables”, afirmaron.
Desde el lado de las inversiones en acciones, los analistas de Sailing Inversiones resaltaron que la estrategia pasa por priorizar diversificación geográfica y valuaciones.
“Desde hace tiempo consideramos más prudente reducir la concentración en mega capitalización y complementar carteras con exposición fuera de Estados Unidos, donde los múltiplos son más bajos. En ese sentido, el ETF VEA permite capturar Europa y Japón con valuaciones atractivas, mientras que ETF IEMG ofrece acceso a mercados emergentes que podrían verse beneficiados en un escenario de baja de tasas globales”, detallaron.
A su vez, y dentro del mercado estadounidense, los analistas de Sailing Inversiones agregaron que siguen viendo valor relativo en las acciones de capitalización media
“Las mid caps aún presentan múltiplos más equilibrados y una mejor relación riesgo-retorno frente a las grandes tecnológicas. En ese sentido, IJH aparece como una alternativa interesante para capturar una rotación interna del mercado norteamericano sin resignar crecimiento y con menor riesgo de sobrevaluación”, indicaron.
Valuaciones elevadas
Por otro lado, las valuaciones en el mercado americano siguen siendo elevado, con lo cual, la temporada de balances actual llega con altas valuaciones en las acciones.
El ratio Price Earnings (P/E), típico índice para valuar compañías en Wall Street, llegó a cotizar en su valor más alto desde 2020 y apenas retrocedió desde dichos picos.
Actualmente, el S&P500 cotiza a 22 veces ganancias, apenas debajo de 23 veces ganancias que llegó a cotizar a mitad de noviembre.
Sin embargo, incluso a pesar de la baja reciente, el índice cotiza en su valor más alto desde 2020 y 2021, haciendo que el mercado cotice con valuaciones elevadas.
De hecho, cuando se compara el actual nivel de valuación del índice, el mismo se ubica lejos de su promedio de 5 años de 20 veces ganancias y más lejos aún de su promedio de 10 años de 18,5 veces ganancias, según datos de FactSet.
De igual manera, el índice Nasdaq 100 alcanza un múltiplo de 28 veces ganancias, por encima de los vistos en 2022 que operaba en 19 veces ganancias.
Dicho esto, se confirma que las valuaciones en el mercado son elevadas, lo cual crecen los riesgos de ver algún retroceso en algún momento.
Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, explicó que a la hora de mirar valuaciones sobre el S&P 500, se observa que una métrica como el P/E forward se encuentra bastante por encima del promedio de 5 y 10 años, lo que a priori podría indicar cierta sobrevaluación.
En esa linea, Meroi resalta que las altas valuaciones van de la mano de precios objetivos que arrojan un potencial de suba para el índice de +8,1% para 2026 desde los precios actuales (en base a analistas recopilados por Bloomberg), cuando venimos de 3 años consecutivos con retornos de 2 dígitos.
Respecto a la concentración del S&P500, Meroi resaltó que las valuaciones para el índice “equal-weighted” son inferiores, aunque levemente superiores a su promedio histórico (5 y 10 años) y un poco más elevadas en períodos más cortos.
“Esto deja al mercado general sensible a lo que pueda suceder con las tensiones geopolíticas actuales, al tiempo que la temporada de balances es otro factor que podría jugar a favor de las cotizaciones en caso de resultados positivos, o comenzar una corrección si se decepciona al consenso de mercado”, comentó.
Finalmente, y en cuanto al posicionamiento, Meroi entiende que el mismo debería contemplar la diversificación geográfica, y en EEUU ser selectivos en empresas “value”, como así también combinar sectores defensivos con empresas tecnológicas que ya hayan experimentado una baja en sus cotizaciones.
Joaquin Álvarez, CEO de Fincoach, consideró que la alta concentración en acciones no representa un riesgo elevado para el mercado ya que el incremento de del precio de estas acciones tiene como contracara un crecimiento en las ganancias por acción
Sin embargo, advierte que desde 2023 hacia la fecha subyacen dos historias en el mercado.
“Por un lado las 7 magnificas y por otro lado el resto de 493 acciones, con ganancias por acción mucho más dispares. Actualmente, la expectativa de cierre de crecimiento de las ganancias de las 7 magnificas es de alrededor del 20%, mientras que para el resto es de cerca del 9%”, indicó Álvarez.
Hacia adelante, Álvarez espera que el crecimiento de las ganancias por acción de todo el mercado sea más homogéneo.
“Las ganancias por acción va a ser similar. Las acciones tecnológicas van a seguir mostrando ganancias por acción cercano al 20%, mientras que esperamos un 12% para el resto de las acciones. Es decir, van a seguir teniendo comportamientos distintos, pero ya el rango de diferencia en el crecimiento va a ser menor”, estimó.
Desde el lado de los papeles a incorporar en las carteras, Álvarez agregó que para este año sigue viendo valor en el S&P500 así como acciones puntuales.
“Algunos nombres que nos gustan en el sector financiero JP Morgan City, en Healthcare y Eli Lilly nos sigue gustando, y quizá otros nombres particulares como Disney, Salesforce y de la parte tecnológica Amazon Microsoft y algunos nombres particulares como pueden ser United Airlines o Visa”, afirmó Álvarez.