El fuerte optimismo electoral del mercado hundió al riesgo país un 4,8% hasta los 495 puntos básicos, un nivel que no se registraba en casi cinco años. El indicador se ubicaba en niveles similares a los de febrero de 2011 antes de la reelección de Cristina Kirchner y del comienzo de las restricciones cambiarias.
El buen momento que vive el mercado también generó la compresión de spreads de deuda entre Argentina y países como Rwanda, Ghana, Zambia o Namibia, que desde el año pasado y hasta hace unos meses rendían por encima de los estados africanos, según consignó la consultora Delphos.
Tomando al Bonar 2024 como parámetro, el título cerró el viernes con un rendimiento de 9,21% pero ayer reflejaba una caída del rendimiento hasta 8,41%. En este sentido, Delphos sostuvo que la brecha de spreads entre el Bonar 2024 y títulos similares en Naimibia se redujo desde un 6,5% a menos del 4,5% mientras que el spread contra Rwanda cayó de un 4,5% a menos de 2,5%. Incluso en comparación con Zambia la diferencia ya es negativa en torno al -3,5%.
De acuerdo a Delphos, luego de los resultados del domingo, ya se descuentan mayores probabilidades de victoria por parte de Macri y con ello las perspectivas se modifican. "Bajo este escenario, la potencial baja de rendimientos es significativa y, por tanto, el upside en precio es superior cuanto más larga sea la emisión", sostuvo la consultora. Un ejemplo sería la suba estimada en el Global 17, que para un rendimiento del 2,5% conllevaría un incremento de apróximadamente 7,4%, es decir que el título debería pasar de u$s 99,5 a u$s 106,9.
"Las esperanzas de una victoria macrista permiten volver a acceder a mercados internacionales de deuda, en paralelo a la recepción de inversiones del extranjero que impulsen actividad, a lo cual le debe subyacer confianza en las políticas de estado tomando vías más ortodoxas", sostuvo Delphos.
Asimismo, desde la consultora contemplan que Argentina podría converger hacia los rendimientos de títulos "basura" con calificaciones crediticias BB.