El ministro de Economía, Luis Caputo, dejó este martes dos de las definiciones más fuertes de su exposición en el CFO Summit de El Cronista. Por un lado, aseguró que el Gobierno se preparó para enfrentar un eventual escenario de aceleración o volatilidad cambiaria en 2027, aunque remarcó que no cree que ocurra.
Por otro lado, afirmó que una eventual reelección de Javier Milei permitirá avanzar con una nueva etapa de reformas económicas y financieras que, según sostuvo, hoy están limitadas por la composición del Congreso.
“Las reservas están fuertes y confiamos en que el año que viene no vaya a ser un año de volatilidad cambiaria, pero nos preparamos como si estuviéramos equivocados. Si pasara, podemos afrontarlo”, afirmó el funcionario.
Para respaldar esa afirmación, Caputo sostuvo que la posición externa de la economía es hoy mucho más sólida que al inicio de la gestión. Destacó el crecimiento de las exportaciones, las inversiones impulsadas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la normalización de las importaciones, la recomposición del balance del Banco Central y la disponibilidad del swap con China y de acuerdos financieros con Estados Unidos.
“Los flujos y los stocks son muy sólidos frente a las necesidades potenciales de dólares. Solo el impacto de las inversiones del RIGI deja en evidencia que estamos en una posición confortable”, aseguró.
El ministro también afirmó que el proceso de dolarización de los ahorros refleja un mayor nivel de confianza porque, a diferencia de otros períodos, los dólares permanecen dentro del sistema financiero. En ese sentido, destacó que los depósitos en moneda extranjera crecieron de u$s 15.000 millones a u$s 21.000 millones, mientras que la relación entre préstamos y depósitos pasó del 20% al 70%.
Además, sostuvo que el crédito aumentó un 150% y que ya se normalizó el adelantamiento de importaciones, dos indicadores que, a su entender, muestran una recuperación del funcionamiento del sistema financiero.
Prometió reformas en un segundo mandato
Caputo aseguró que la próxima etapa del programa económico estará enfocada en profundizar las reformas estructurales para reducir el denominado “costo argentino”.
“Nos enfocamos en bajar el costo argentino. Ya hemos bajado tres puntos los impuestos y el año que viene vamos a bajar un punto más. A medida que los gobernadores lo entiendan, vamos a avanzar en ese sentido”, señaló.
Pero además vinculó esa agenda con el resultado de las elecciones del próximo año. “Si somos reelectos vamos a hacer muchas más reformas económicas y financieras”, afirmó.
Según explicó, el Gobierno logró avanzar en una parte importante de su programa pese a contar con una representación minoritaria en el Congreso. “Con casi el 10% del Congreso logramos hacer muchísimo. Con una mayor participación vamos a poder hacer mucho más”, sostuvo.
En el mismo sentido, se mostró confiado en el respaldo electoral al oficialismo. “No creemos que la gente quiera volver al pasado el año que viene”, expresó.
El balance económico que hizo Caputo
Durante buena parte de su exposición, el ministro repasó los principales indicadores que, según sostuvo, muestran la consolidación del programa económico.
Entre ellos destacó que el Gobierno cerrará el año con un superávit financiero del 0,2% del PBI, que la deuda pública se redujo en u$s 11.000 millones y que las reservas netas aumentaron en casi u$s 24.000 millones, hasta ubicarse actualmente en torno a u$s 12.000 millones positivas.
También aseguró que el Banco Central prácticamente eliminó su posición vendida en contratos de futuros y que se compraron más reservas de lo esperado en línea con la meta de acumulación acordada con el FMI.
En materia de comercio exterior, afirmó que la Argentina se encuentra cerca de alcanzar u$s 100.000 millones de exportaciones, impulsadas no solo por el agro y la energía sino también por las manufacturas agropecuarias, los servicios y las pequeñas y medianas empresas.
Además, proyectó que la minería y la energía aportarán unos u$s 40.000 millones adicionales de exportaciones hacia 2031 y remarcó que las ventas externas están creciendo “a un ritmo cinco veces mayor que el producto”.
Finalmente, Caputo defendió el impacto del programa económico sobre las cuentas públicas y el frente social. “Este Gobierno va a tener un superávit financiero de 0,2%. Bajamos la deuda en u$s 11.000 millones, las reservas netas subieron casi u$s 24.000 millones y sacamos a 12 millones de argentinos de la pobreza”, sostuvo.
También afirmó que, en comparación con administraciones anteriores, “en todos los rubros la mejor performance es la de Javier Milei”. De esta manera hizo frente a las críticas que recibió el Gobierno en el último tiempo por los números que arrojó el último reporte de actividad económica del INDEC.