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Durante las últimas semanas, el Gobierno parece haber recalibrado la estrategia cambiaria-monetaria. Después de defender con uñas y dientes el tipo de cambio por debajo de los $ 1500, permitió que el mayorista subiera un escalón y encontrara una nueva zona de estabilidad en torno a los $ 1510.
El movimiento, junto con la vuelta del “punto Anker” (rollover de vencimientos inferior a 100%) y un mayor ritmo de compra de reservas, sumó liquidez al sistema, dando aire y reduciendo la volatilidad previa de las tasas.
Nueva estrategia
Sin una regla de depreciación explícita, la pregunta que surge es si esto implica una mayor flotación o simplemente un corrimiento del nivel que el Central está dispuesto a defender.
“Por ahora, nos inclinamos por la segunda lectura. Más que una flotación plena, empieza a verse una dinámica de pequeños escalones”, revelan desde GMA Capital, y pasan a explicar.
Intervenciones
“Cuando sostener cierto nivel genera demasiada presión sobre las tasas, el Gobierno tolera una depreciación acotada y vuelve a buscar estabilidad algo más arriba. En las últimas ruedas, además, apareció algo más de ruido en futuros y dollar-linked, señal de que la administración cambiaria sigue activa”.
Esta lectura también encuentra respaldo en el tipo de cambio real, que desde marzo se mantuvo relativamente estable. Esto sugiere que, más que defender un número nominal específico, la estrategia podría estar apuntando a preservar una determinada zona real.
Nuevo techo
Bajo esta lógica, los $ 1500 no eran un techo permanente, sino el nivel nominal compatible con ese equilibrio en ese momento.
La incógnita es cuál es la regla implícita hacia adelante. Una posibilidad es que el Gobierno vuelva a convalidar una depreciación nominal cercana al 2% mensual, como al comienzo de la gestión.
Otra es que busque acompañar más de cerca la inflación para mantener relativamente estable el tipo de cambio real.
Una tercera alternativa es que simplemente permita una mayor flexibilidad y deje que el dólar suba gradualmente cuando las condiciones del mercado lo requieran.
Por ahora, la evidencia parece más consistente con una administración por escalones que con una flotación plena.