En esta noticia

Mientras el precio del dólar se mantiene a la baja, son muchos los analistas que advierten por las consecuencias negativas de esto en el nivel de actividad, dado que la competitividad global de la Argentina pierde fuerza.

Al respecto, el economista Jorge Vasconcelos, investigador jefe de IERAL, hizo una advertencia puntual sobre el problema que puede generarse si el precio de la divisa “rebota” ante cualquier “imprevisto”. En esa línea, sostuvo: “Es un riesgo que el Gobierno debería anticipar”.

Además, el especialista analizó por qué el riesgo país, indicador clave para motorizar inversiones, no baja.

En las últimas semanas, el bajo precio del dólar por el ingreso de divisas de las exportaciones de Oil & Gas se convirtió en un punto de debate común entre analistas debido a su impacto en la economía.

Es que, hoy, la Argentina se acerca cada vez al dilema de la “enfermedad holandesa”: mes a mes, aumenta la cantidad de divisas que ingresan por el crecimiento explosivo de Vaca Muerta -junto al agro y minería-, lo que mantiene al dólar “planchado”.

Sin embargo, la apreciación del peso contra la moneda norteamericana tiene una contracara: la pérdida de competitividad de los demás sectores, que se encarecen para el mundo. Esto genera un escenario de división, con sectores creciendo con fuerza y otros -generadores de empleo- que se debilitan.

El "trilema" del Gobierno.Fuente: ShutterstockAndrzej Rostek

En este escenario, Vasconcelos defendió “la idea de que Argentina necesita ser una economía más abierta, más integrada al mundo, no tener déficit fiscal y tener una inflación baja".

“Eso se necesita para tener empleos de calidad a largo plazo”, remarcó. No obstante, advirtió: "Pero la transición es muy compleja y hay que tener mecanismos para manejarla. Ese es el problema de la discusión hoy: el manejo de la transición para llegar a una economía más normal y no una encerrada con cepo y brecha del 100%“.

“Es un riesgo”: qué dijo Vasconcelos sobre el precio del dólar

Tras esto, Vasconcelos analizó la posibilidad de eventual rebote del dólar y advirtió que podría generar una corrida cambiaria. "Es un riesgo que el Gobierno debería anticipar. Hoy las tasas de interés están bajas. Las de cortísimo plazo, no las de un crédito personal que sigue arriba del 65%“, sostuvo en diálogo con Radio Con Vos.

“Están entre el 20% y el 25%. Si esas tasas se mantienen, el resto va a ir bajando. Pero no va a bajar si aparece un rebote del precio del dólar. Si hay cualquier imprevisto y empieza a rebotar, ahí tenés el problema del año pasado: un volcado masivo de personas físicas a comprar dólares, y eso para la actividad es terrible", explicó.

“Cada u$s 500 millones que sube la demanda para ‘el colchón’, eso equivale al 2,4% de todos los sueldos que se cobran en la economía en ese mes. Es muy recesivo“, insistió el economista.

¿Por qué el Riesgo País no baja? El “trilema” del Gobierno

Por otra parte, Vasconcelos advirtió por un “trilema” clave que condiciona la estrategia del Gobierno: no logra conciliar reservas, inflación y actividad al mismo tiempo.

“Los primeros cuatro meses de este año fueron clarísimos respecto a lo difícil que es conseguir los tres objetivos a la vez: acumular reservas de modo que en 2027 haya ‘colchón cambiario’, bajar la inflación y levantar el nivel de actividad", precisó.

Fuente: Shaun RoySilvio Serber

“Ese famoso ‘trilema’ no está armonizado hoy. No ocurren las tres cosas en la dirección esperada al mismo tiempo. Argentina no es insolvente en términos de su deuda externa, el problema es que hoy no tiene acceso al crédito internacional”, remarcó el economista.

“El ministro (Luis) Caputo ha dicho que Argentina no ‘merece’ el riesgo país que tiene, que debería tener 300 o 330 puntos. Pero el tema es que es el mercado el que decide el riesgo país, no el Gobierno", sostuvo.

“Hoy el problema principal que tenemos es de nivel de actividad y falta de crédito al sector privado. Si vos resolvés el problema del Tesoro usando de ‘rueda de auxilio’ a los bancos y a la ANSES, lo hacés en detrimento de la recuperación del crédito privado", analizó. “Y esa es hoy la prioridad número uno, porque al no haber crédito, la reconversión de las empresas es más difícil, la demanda no se recupera y el empleo termina siendo la variable de ajuste”, cerró.