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En un escenario en el que el dólar se mantiene estable, con una caída de casi $ 100 respecto al inicio de 2025, el economista Gabriel Rubinstein consideró que la cotización oficial de la divisa debería ser más alta.
Invitado a Cuentas Claras, en El Cronista Stream, el ex viceministro de Economía durante la gestión de Sergio Massa cuestionó así el nivel actual del tipo de cambio y planteó que el dólar debería estar entre un 20% y un 30% más caro en términos reales.
En un contexto de aparente estabilidad cambiaria, Rubinstein fue tajante: “Para mí tendría que estar 20-30% más caro en términos reales. A lo mejor, en vez de estar en $ 1400, tiene que estar en $ 1800”.
Por qué Rubinstein cree que el dólar debería estar más caro
Más allá de la coyuntura, Rubinstein defendió el dólar alto como herramienta de crecimiento económico y para potenciar la industria, hoy golpeada por la apertura de importaciones.
“En la práctica, para mí sería mejor tener un dólar más alto que proteja a muchos, no a todos, pero un dólar más alto", reforzó. Y se explayó: “Ya que tenés una apertura [comercial] importante, hacelo con dólar más alto, que se probó teóricamente y en la República Argentina en los años 2003, 2004, 2005 que funciona bien".
“La industria fijate que, en el 2000, si vos comparás 1999 o 2000 con 2003; no cambiaron los aranceles, la industria venía así, pero con el dólar alto fue para arriba", agregó.
En esta línea, se refirió en primer lugar al “costo argentino” del que se queja el Gobierno —impuestos, infraestructura deficiente, empleo público sobredimensionado— y consideró que este no puede reducirse de un día para el otro.
Y sostuvo que, dado que no se puede bajar el costo argentino de golpe, la alternativa es compensarlo con tipo de cambio: “Dado que tenés un montón de restricciones, hacelo en forma gradual, inteligente y sofisticada. Y eso en la práctica, para mí, sería tener un dólar más alto”.
El riesgo político como variable cambiaria
Para Rubinstein, la estabilidad actual descansa sobre bases muy endebles. “Estamos todos tranquilos este año o con el dólar bajando y el central comprando dólares solo porque todos creemos que Biden y Trump nos van a apoyar si es necesario. Entonces más vale que todos los días le prendas una vela”, sostuvo.
Y fue más lejos: “Si por alguna razón Biden cambia de opinión, yo diría, yo pronosticaría que tenés una crisis cambiaria de magnitud a la vuelta de la esquina”.
Cuando le preguntaron si la dependencia era parcial, fue categórico: “100%, no 20%. 100%”.
En la misma línea, describió la situación como “hiperfrágil”: “La estabilidad cambiaria depende solamente de una ayuda del que emite dólares, que te dijo que iba a hacer todo lo necesario para ayudarte. También te dijo: ‘al otro no, eh, a vos sí, al otro nada’. Entonces eso es algo frágil por estructura”.
En este sentido, Rubinstein incorporó también el escenario electoral como factor de riesgo para el tipo de cambio. “Cualquier candidato que no sea Milei es muy probable que genere la percepción de que va a haber una devaluación en Argentina”, advirtió.
Y describió la lógica de contagio: “El día que aparezca la posibilidad de una oposición competitiva contra Milei, ese día un asesor de Biden le va a decir: ‘me parece que tenemos que cambiar el put’”.
Eso, dijo, podría desatar una corrida: “Imaginate a Biden pensando que puede llegar a perder 2000-3000 millones de dólares en Argentina por ayudar a Argentina. Ese tipo termina preso en Estados Unidos”.
En síntesis, para Rubinstein el equilibrio cambiario actual es real, pero frágil, sostenido por factores externos que pueden cambiar, como la política interna de los Estados Unidos.
Dólar más caro: la estrategia que plantea Rubinstein
Tras esta declaración, Rubinstein explicó la estrategia que utilizaría para elevar la divisa: “Hay distintas formas de hacerlo. Suponete la tasa de interés la llevás al 10%, la moneda se devalúa. Sacás todas las restricciones que hay de cepo para las industrias, para las empresas, el dólar sube”.
Pese a que aboga por un dólar más alto, también advirtió que subir la divisa sin un ancla nominal puede ser peligroso: “El problema de dejar subir el dólar es que tenés que tener un mecanismo que todo el mundo sepa que puede subir hasta cierto punto y no más que eso”.
Y agregó: “Es un tema de nominalidad para que no todo el mundo remarque precios pensando que el dólar se puede ir por ejemplo a 3000, a 4000, a 5000”.
Y propuso una salida concreta con apoyo externo: “Si vos ese ‘put’ de Besent lo transformaras de la ayuda de un amigo a un amigo, a una ayuda de país a país —de Estados Unidos o el G7 o Europa o China o quien sea— y decís: ‘mirá, por decirte algo un ejemplo, a 2500 tienen todos los dólares que necesitan’. Entonces ningún empresario va a poner precios por encima de ese valor porque sabe que a 2500 es creíble la promesa de venta de dólares. Entonces el dólar va a llegar a 2300 en el máximo valor y vos lográs un efecto real de suba del tipo de cambio real”.
Además, explicó por qué el techo es clave: “Si vos no tenés un techo en la cabeza, el dólar sube, rápidamente suben los precios y no lográs los objetivos”.
Finalmente, aclaró su posición sobre el esquema de bandas: “Olvidate de la palabra banda porque la parte de abajo no existe. El techo está, entonces a vos lo que te molesta no es el esquema en sí, sino que ese techo lo pondrías más arriba”.