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La economía argentina atraviesa una etapa de reconfiguración profunda donde las viejas recetas del proteccionismo industrial y el ahorro forzado en ladrillos parecen estar llegando a su fin. En una reciente entrevista en Ahora Play, el economista Fausto Spotorno y el presidente del Banco de Valores, Juan Napoli, dejaron definiciones de alto impacto sobre la debilidad del dólar, la estrategia del Banco Central y el complejo escenario de los salarios reales.

El disparador de la charla fue la crisis en la empresa de neumáticos Fate, que solicitó al Gobierno el retorno de barreras arancelarias para competir con China. Sin embargo, para Spotorno, el debate quedó saldado tras las confesiones de otros actores del sector, quienes admitieron que la protección permitía cobrar sobreprecios de hasta el 70%.

“Siempre que protegés a uno, desprotegés a otro”, advirtió Spotorno. Según el economista, la manta es corta: “Si protejo a los neumáticos, desprotejo al que fabrica autos o al que exporta camionetas, porque tiene que pagar más caros los insumos y pierde competitividad”. Para Spotorno, el cierre comercial solo genera atraso: “Argentina tiene que pensar estratégicamente. ¿Mi política industrial es para salvar al que no es competitivo o para estimular al que puede exportar?”.

El dólar y el comportamiento del ahorro

Uno de los puntos centrales del análisis fue la percepción del valor del dólar en el mercado actual. Con un dólar blue orbitando los $ 1445 y el MEP en $ 1423, el mercado observa una divisa que, si bien nominalmente sube, corre por detrás de la inflación acumulada, lo que Napoli calificó como un dólar “débil”.

¿Cuándo suben los salarios? La variable clave que mira Spotorno para anticipar el fin de la estanflación

Spotorno introdujo una tesis interesante sobre el cambio en el comportamiento del consumidor argentino frente a la divisa estadounidense. Según el economista, en el período 2022-2023 los pesos “quemaban” debido a la imposibilidad de ahorrar legalmente en dólares (cepo), lo que derivó en un consumo frenético de bienes y una construcción “forzada” de inmuebles como refugio de valor.

“Hoy eso cambió. Los que tienen capacidad de ahorro están ahorrando más porque el dólar se encareció y quieren recomponer sus tenencias”, explicó Spotorno. Esto explica, en parte, la caída del consumo interno: el argentino ya no se desprende del peso para comprar electrodomésticos, sino que intenta volver a capitalizarse en moneda dura, a pesar de que los ingresos reales están estancados.

La apuesta financiera: Bonar 2027 y la compra de reservas

Por su parte, Juan Napoli se mostró optimista respecto a la solidez financiera del Gobierno. Para el titular del Banco de Valores, el oficialismo se encuentra en una posición “ganadora” tras el fortalecimiento parlamentario y la aprobación de reformas clave.

Respecto a la política cambiaria del Banco Central (BCRA), Napoli destacó la constancia en la acumulación de divisas. “Es una buena señal que el Banco Central compre dólares todos los días. No parecen ser montos que asusten a alguien que tiene crédito”, afirmó. Según el banquero, el foco no debe estar solo en la cantidad de reservas, sino en la recuperación del crédito internacional: “El problema no es no tener los fondos hoy, sino no tener crédito para renovar. Y hoy el Gobierno está recuperando ese crédito”.

En este contexto, la licitación del Bonar 2027 surge como una pieza estratégica. Napoli lo describió como un instrumento “novedoso” por su pago mensual de cupones, presentándolo como una alternativa superadora a los instrumentos tradicionales. “Atrae a quienes buscan flujos regulares y es una alternativa al plazo fijo en dólares que hoy rinde muy poco, entre 2% y 3%”, señaló.

El diagnóstico crudo: 13 años de estanflación

A pesar del optimismo financiero de Napoli, Spotorno recordó que la “economía real” sigue atrapada en una trampa de largo aliento. El diagnóstico fue tajante: “Argentina está en una ‘estanflación’ que lleva 13 años. El PBI per cápita está planchado desde el 2011”.

Para el economista de la consultora de Orlando Ferreres, no hay atajos cambiarios que solucionen el problema del bolsillo. “Los salarios reales vienen cayendo desde 2012. La única salida es la inversión. La inversión genera demanda de trabajadores y es lo único que mejora el salario de verdad”, sentenció.

El cierre de los mercados dejó un BCRA comprador por 85 millones de dólares y reservas brutas rozando los 47.000 millones. Sin embargo, el desafío político se suma al económico. La reciente fractura del bloque kirchnerista en el Senado le otorga al Gobierno un mayor margen de maniobra para profundizar la apertura económica que Spotorno defiende y que Napoli respalda desde el sector financiero.