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Tanto los bonos como las acciones evidencian una performance mejor respecto de sus pares, así como de los principales índices en Wall Street. El estallido de la guerra provocó una mayor volatilidad a nivel global, aunque la deuda local y la renta variable argentina tuvieron una buena performance.

El rally del petróleo plantea riesgos pero también beneficios para los activos argentinos. Que esperan los analistas y qué activos recomiendan.

Buena dinámica local

Las acciones y los bonos argentinos están teniendo una mejor performance respecto de sus pares.

El contexto global se ha tornado desafiante para los mercados globales, con las acciones y los bonos sintiendo el impacto negativo de la guerra y una expectativa de una Fed abandonando la laxitud monetaria y elevando las chances de ver nuevas subas de tasas hacia adelante.

En el ultimo mes, el S&P 500 cae 2,3%, al igual que el Nasdaq. Por su parte, el Dow Jones retrocedió 2,05% en el último mes.

En todo ese periodo, el S&P Merval subió 16% en dólares pasando de u$s 1850 hasta los u$s 2155 actualmente.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, reconoció que las acciones están teniendo una mejor performance con relación a la renta variable en Wall Street.

“El Merval viene perdiendo, en el margen, correlación con los activos estadounidenses y ganando correlación con los mercados de la región, en un contexto donde el conflicto en Medio Oriente domina el sentimiento global. La dinámica del índice, excluyendo petroleras, sigue siendo inversa al petróleo, al igual que la mayor parte de las bolsas del mundo. En este esquema, los fundamentos soberanos locales quedan en segundo plano”, detalló Tessio.

Parte de la explicación por la buena dinámica de las acciones locales se da por el buen momento que se evidencia en el sector de Oil & Gas, el cual sube 23% en dólares desde el estallido de la guerra, mientras que el S&P Merval sube 7% en dólares.

Por su parte, las acciones reguladas van en línea con el índice, subiendo 7%, y debajo del índice se encuentran materiales, con un avance del 2% y bancos con una merma de 1% desde el estallido de la guerra.

En otras palabras, el rally del crudo estuvo generando una brecha entre aquellos sectores favorecidos directamente por el avance del petróleo y aquellos que no tienen un impacto directo en sus negocios.

José Ignacio Thome, Analista Sr de equity de grupo SBS, explicó que el Merval en dólares tuvo un gran mes de marzo explicado principalmente por 2 factores.

Por un lado, la base de comparación.

“Durante finales de febrero y la primera parte de marzo tuvimos temporada de balances donde particularmente el sector bancario sufrió correcciones significativas ante proyecciones más conservadoras en resultados por parte de los managements de cara al 2026, algo que arrastró no solo a los bancos cotizantes sino también al índice, dada la alta ponderación que este sector tiene dentro del S&P Merval”, detalló.

Además, Thome agregó que la guerra en Irán y la consecuente suba (violenta) del barril Brent impulsó a los papeles vinculados a Vaca Muerta, como ser YPF, Pampa Energía y TGS, acciones que combinadas representan actualmente más del 33% del índice.

“Consideramos que este contexto geopolítico no hace más que apuntalar aún más a este sector tan prometedor para el país y, tal como hemos venido comentando en informes, vemos aún mucho valor por destrabar tanto en estos papeles como en Vista Energy (no integra el S&P Merval), incluso si el barril Brent terminara estacionándose en valores menores a los actuales tras una virtual finalización del conflicto”, sostuvo.

Por su parte, desde Sailing Inversiones entienden que, en un contexto internacional más incierto, marcado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente y mayor volatilidad en los mercados globales, los sectores más vulnerables dentro del mercado argentino son aquellos con mayor volatilidad.

En particular, destacaron las acciones bancarias, las cuales suelen amplificar los movimientos del mercado y, en escenarios de mayor aversión al riesgo, tienden a mostrar correcciones más profundas.

“Esto se debe a que su valuación está muy ligada al ciclo económico y a la dinámica del crédito, por lo que cualquier deterioro en el apetito por riesgo global o en las expectativas de crecimiento impacta primero en ese segmento”, detallaron.

En contraste, desde Sailing Inversiones ven con mejores perspectivas relativas en el sector energético, especialmente en compañías vinculadas a oil & gas.

“En un escenario donde los conflictos geopolíticos tienden a sostener o incluso presionar al alza el precio del petróleo, más aun si corre riesgo la oferta de petróleo, estas empresas cuentan con un respaldo adicional desde el frente de los fundamental. Dentro de ese grupo, nuestras preferidas continúan siendo Vista e YPF, compañías que combinan exposición directa a la producción de hidrocarburos con un fuerte potencial de crecimiento en Vaca Muerta”, indicaron.

En cuanto a papeles puntuales, durante el último mes se destacaron el rally en las acciones de Edenor, que suben 20%, seguidas por YPF, TGS, Cresud, IRSA y Central Puerto, con avances de 15%.

Más abajo se encuentran Grupo Supervielle, BBVA Argentina, Vista, Loma negra, Galicia, Pampa y Banco Macro, que suben entre 8% y 13% en el ultimo mes.

Todos son retornos mas elevados respecto de la merma que muestran los índices en Wall Street que caen 2% en promedio.

Ezequiel Fernández, director de Research Corporativo en Balanz, coincide en que actualmente existe una brecha de precios entre acciones de distintos sectores que se amplía a medida que el consenso de una guerra rápida y un retorno a un escenario de Brent a u$s 60 a u$s 70 se evapora.

Bajo este panorama, Fernández ve valor también en acciones fuera del sector de Oil & Gas, aunque para aquellos perfiles más arriesgados.

“Para quienes confían en el plan macroeconómico de Argentina y están dispuestos a mirar el largo plazo, una rotación hacia historias fuera de petróleo y gas hace sentido. En este sentido, nos gustan TXAR como apuesta de “deep value”, CEPU por el favorable impacto que esperamos tenga la reforma eléctrica en sus resultados operativos y ECOG por su potencial de dividendos”, dijo el director de research corporativo de Balanz.

Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, explicó que los distintos drivers afectan a las acciones locales de manera desigual.

“El shock geopolítico empuja al alza el precio del petróleo y beneficia directamente a las compañías de Oil & Gas, mientras que los bancos quedan más expuestos a un contexto de mayor incertidumbre, tasas altas y menor apetito por riesgo sumado a la alta mora que está sufriendo Argentina”, explicó.

Mirando más allá del corto plazo, Matias Waitzel, socio de AT Inversiones remarcó que ve valor en empezar a arbitrar gradualmente.

“Si Argentina logra consolidar un proceso de normalización macro y, sobre todo, de expansión del crédito, el sector bancario tiene un potencial de recuperación significativo desde niveles todavía deprimidos. En contrapartida, las petroleras hoy están capturando un escenario de precios del crudo que luce difícil de sostener en el tiempo. A medida que ese factor se modere, es esperable una corrección en valuaciones”, consideró.

Desde Sailing Inversiones resaltaron que la mejor performance relativa de los activos argentinos frente a emergentes hoy tiene un ancla mucho más fundamental que en el pasado reciente.

“Argentina pasó de un esquema de fuertes desequilibrios a mostrar superávit fiscal, balanza comercial positiva y un déficit de cuenta corriente muy acotado. A esto se suma el cambio estructural en el frente energético: el país dejó de ser deficitario y hoy tiene una balanza energética superavitaria, que incluso mejora en escenarios de suba del precio del petróleo”, indicaron.

A su vez, agregaron que este nuevo marco macro reduce la necesidad de financiamiento externo y baja la vulnerabilidad típica de los emergentes, lo que se traduce en compresión de spreads y mejor performance relativa.

“Argentina empieza a generar dólares genuinos, lo que fortalece la sostenibilidad del esquema y mejora la percepción de riesgo. De todos modos, el elevado riesgo país aun dificulta acceder al mercado internacional. Seguimos viendo valor en bonos soberanos hard dollar , especialmente en el tramo largo, y en acciones ligadas al ciclo macro, como energía y también bancos que vienen rezagados frente al sector de oil and gas pero creemos que si la mora se estabiliza será un sector con fuerte potencial”, comentaron.

Bonos argentinos operan mejor

En lo que refiere a los bonos, estos también están teniendo una performance bastante sólida.

El índice de deuda en dólares de mercados emergentes (EMB) cae 2% en el último mes. En cambio, los bonos del tramo corto de la deuda soberana caen 0,5% en el Global 2030 y se muestra sin cambios en el Global 2029.

Em el tramo medio, los Globales a 2035 y 2038 caen 2,9%, levemente por encima del índice de deuda emergentes.

Por su parte, el Global 2046 cae 2%, en línea con el EMB.

Con lo cual, la deuda se encuentra bastante alineada con la dinámica de la deuda emergente, aunque existen tramos de la curva soberana que se encuentran operando mejor que sus pares.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) reconocieron que los bonos locales están teniendo una mejor performance que sus pares.

“Sigue siendo relevante el outperformance de los Globales, el cual se mantiene cuando ampliamos la mirada hacia la dinámica desde fines de febrero”, dijeron.

En esa línea, desde PPI remarcaron que, al analizar la dinámica de los bonos ajustado por volatilidad, el precio promedio ponderado por outstanding debería haberse ubicado en torno a US$72,3. Sin embargo, sosteniendo una mejora relativa a lo largo de todo el período, los Globales cerraron en torno a US$74,4

“Los factores idiosincráticos le permitieron a los bonos locales mostrar un desempeño relativo superior del orden de 2,8% mensual”, detallaron.

Los analistas de IEB coincidieron en que la renta fija local tuvo una mejor dinámica que sus pares en las últimas semanas.

“La deuda hard dollar argentina exhibió una mayor estabilidad relativa, aunque llegaba a esta instancia con un castigo previo algo más pronunciado. Así, el EMBI Argentina se mantuvo durante la semana en la zona de 600 puntos básicos. De esta manera, las correcciones recientes revirtieron buena parte del rally de enero. En lo que va del año, los Bonares acumulan una suba de 1,1%, mientras que los Globales muestran una leve caída de 0,2%”, indicaron.

Hacia adelante, desde IEB mantienen una visión constructiva sobre la deuda argentina, aunque advierten que la combinación entre un escenario global aún tenso y la ausencia de drivers claros en el frente local reduce la probabilidad de una compresión significativa del riesgo país en el corto plazo.

Por esto, recomiendan bonos más cortos.

“Esperamos que el riesgo país continúe lateralizando dentro del rango actual. En este contexto, mantenemos al AO27 dentro de nuestras recomendaciones. El instrumento combina cupones mensuales del 6% TNA, amortización bullet y una duration de 1,52, ofreciendo un perfil de cash flow atractivo en un tramo de la curva hard dollar ley local con oferta todavía escasa. En particular, para durations comparables, los créditos de mejor calidad dentro de ese segmento rinden sensiblemente por debajo del 5%, lo que refuerza su atractivo relativo”, detallaron.

Compras de dólares del BCRA como driver clave

Los drivers que están pesando sobre la deuda y que permiten que los bonos tengan una mejor performance que sus pares se destacan las compras de odlares del BCRA, junto con el equilibrio fiscal y las perspectivas de ingresos de dólares del agro en los próximos meses.

El BCRA lleva 60 ruedas de compras consecutivas y en el año acumula u$s 4500 millones.

Esto resulta clave para entender la firmeza de los bonos soberanos, a pesar del contexto global desafiante. Los Globales no caen más que sus pares sino que se mueven en línea con la baja de emergentes, lo cual, para la volatilidad que suelen tener los títulos de deuda local, ello es visto como una dinámica positiva.

En base a este contexto, los analistas de Cohen indicaron que mantienen una visión constructiva sobre la deuda soberana, sustentada en el superávit fiscal, las compras del BCRA y el potencial de nuevas reformas legislativas del oficialismo.

Sin embargo, alertan que, en tanto persistan las presiones externas y el componente local no muestre señales más claras de mejora, no se perciben catalizadores que justifiquen una perforación sostenida por debajo de los 500 pb en el mediano plazo.

Por esta razón recomienda posicionarse en el tramo mas corto de la curva.

“Privilegiamos el tramo corto de la curva soberana y recomendamos el AL30 (TIR 9,2%). En un ejercicio de exit yield, con riesgo país objetivo de 550 pb a finales de julio de 2026, el bono exhibe mayor potencial de upside que el GD30 (TIR 7,7%). A eso se suma una menor duration, que otorga mejor protección en escenarios adversos, y una amortización del 40% del capital dentro de la gestión Milei para nuevos inversores”, detallaron.

Finalmente, los analistas de Research Mariva mantienen su visión optimista sobre la deuda local justamente basándose en el proceso de compra de dólares por parte del BCRA.

“Mantenemos una sobreponderación en bonos soberanos, respaldada por rendimientos atractivos, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y el impulso político a favor de las reformas estructurales. En conjunto, estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano desde los niveles actuales”, afirmaron.

En relación al potencial alcista, desde Research Mariva estimaron que, en un escenario de tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- con rendimientos cercanos al 8%, los bonos GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial alcista, en torno al 11%.

En cuanto al posicionamiento, y dado el contexto de tasas globales y de volatilidad en los mercados, Franco ve valor en los Globales del tramo medio y largo, a la vez que remarca que tiene sentido agregar posicionamiento en el Bonar 2029.

“Si bien la perspectiva de Argentina en términos de flujos luce auspiciosa, la dinámica de la tasa libre de riesgo es un factor que siempre deberá ser considerado. Pasando a las curvas, sostenemos a GD35 y el GD41 como top picks. Asimismo, seguimos resaltando el atractivo en el AN29, el cual es un papel perjudicado por una baja liquidez que hipotéticamente podría aumentar vía reaperturas, considerando el elevado stock de depósitos privados en dólares”, afirmó Franco.