El pedido de la multinacional estadounidense Apple de registrar el nombre iPhone no tendrá un curso positivo, según informó a Valor la coordinadora general de marcas del Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) brasileño, Silvia Rodrigues.
Rodrigues explicó que Apple pidió registrar el nombre iPhone en 2006, seis años después de que lo hiciera Gradiente. La ley brasileña de propiedad intelectual prevé que la primera empresa que hace el depósito en el INPI para el registro de la marca es la que detenta el derecho de uso de la misma en el territorio nacional, afirmó.
Gradiente lanzó días atrás el smartphone iphone (escrito en letras minúsculas), importado de China, que se vende a R$ 599.
Según Eugenio Staub, presidente de IGB Electrónica, sucesora de Gradiente (que entró en recuperación extrajudicial en 2010), la expectativa es iniciar una negociación con Apple por el uso de la marca en el país. Siempre es mejor una negociación que una pelea judicial, dijo Staub.
De acuerdo con el abogado José Roberto Gusmao, socio del estudio Gusmao & Labrunie, especializado en propiedad intelectual y que defiende a Gradiente, la brasileña puede abrir un proceso contra Apple por uso indebido de su marca en Brasil y pedir una indemnización por todo el período en que el iPhone se vendió en el país, desde septiembre de 2008. Hace al menos cuatro años Apple tiene conciencia de que la marca iphone tiene un registro en el INPI, dijo Gusmao, ex titular del organismo.
Consultado por Valor, Apple no quiso comentar el caso.
En Brasil, Gradiente pidió el registro del iphone en enero del año 2000 y lo obtuvo en 2008. Según Rodrigues, análisis de procesos anteriores sobre el uso del nombre produjeron esa demora. El primer pedido de registro lo realizó en 1975 una empresa japonesa identificada como Aiphone Kabushiki Kaisha. La solicitud caducó porque la marca no se usó, y otra empresa, TCE, realizó un nuevo pedido en marzo del 2000, tres meses después de Gradiente, que mantuvo la primacía. Una vez concedido el registro, la empresa tiene cinco años para utilizar la marca, afirmó Rodrigues, lo que extendería el plazo de Gradiente hasta 2013.
Por otro lado, Apple llevó su pedido al INTI en 2006 y hasta hoy no obtuvo ninguna respuesta. El INPI analizará el pedido probablemente en 2013 y deberá negarlo, afirmó Rodrigues. La demora para analizar la solicitud de Apple se debió a un rechazo interpuesto en el INPI, pero el organismo no supo informar quien colocó ese recurso.
La disputa con Apple no es la primera que encabeza Gradiente en torno de una marca famosa. En 2002, la brasileña inició una negociación con Sony para vender la marca PlayStation, nombre de la consola de videojuegos lanzada por la japonesa en 1994.
El monto no fue divulgado, pero según informó Valor en noviembre de 2002, Gradiente compró la marca PlayStation a dos empresas pernambucanas en 1999, que habían registrado el nombre en 1993, antes del lanzamiento de Sony.