

El pleno del Ayuntamiento de Sevilla aprobó este jueves la prohibición del uso de burka, nicab y otros elementos que oculten de forma integral el rostro en las instalaciones municipales. La iniciativa, impulsada por Vox, salió adelante con el respaldo del Partido Popular, como ya ha ocurrido en otros municipios españoles.
La medida fue adoptada pese al rechazo de los grupos de izquierda, PSOE y Con Podemos-Izquierda Unida, que cuestionaron tanto el contenido de la moción como su encaje legal, al considerar que podría vulnerar derechos fundamentales.
¿Qué establece la moción aprobada en Sevilla?
La propuesta prohíbe el uso de prendas como el burka o el nicab en dependencias municipales, al considerar que estos elementos impiden la identificación de las personas y afectan a las normas de convivencia en espacios públicos.
El concejal de Vox Gonzalo García Polavieja, encargado de defender la iniciativa, sostuvo que existe respaldo jurídico suficiente. En ese sentido, recordó que, tras la sentencia del Tribunal Supremo de 2013 que limita la capacidad de los ayuntamientos para restringir derechos fundamentales, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó en 2014 otra resolución que concede a los poderes públicos un amplio margen para regular normas de convivencia.
Asimismo, añadió que la ley de seguridad ciudadana aprobada en 2015 contempla como infracción grave llevar el rostro totalmente cubierto, salvo por motivos de seguridad o salud.

¿Por qué la izquierda rechaza la medida?
Desde el PSOE y Con Podemos-Izquierda Unida calificaron la moción de “racista” y cuestionaron su legalidad. La concejala socialista Sonia Gaya denunció la “incoherencia” del gobierno municipal por apoyar esta iniciativa tras haber invitado anteriormente a la Universidad Islámica de España a unas jornadas sobre estereotipos y racismo.
Gaya subrayó que su grupo está “en contra del burka”, pero no desde la prohibición, al considerar que esta medida puede fomentar la autoexclusión de las mujeres. Además, criticó que Vox promueva posiciones que, a su juicio, fomentan la homofobia y el racismo, y reprochó al PP su respaldo.
Por su parte, el concejal de Con Podemos-IU Ismael Sánchez calificó la propuesta como “inútil, injusta y basada en el odio”, y sostuvo que el problema al que hace referencia Vox está “inventado para generar confrontación”. También cuestionó que la iniciativa se presente bajo una supuesta neutralidad.

¿En qué otros lugares se ha aplicado esta prohibición?
Con esta decisión, Sevilla se suma a otros municipios andaluces donde ya se han aprobado medidas similares, como Córdoba, Níjar o El Ejido, en Almería, así como la Diputación de Málaga.
En todos estos casos, la prohibición del uso de burka y nicab en instalaciones municipales ha salido adelante gracias a acuerdos entre Vox y el Partido Popular.














