

Pedro Sánchez reaccionó ante la actitud de la presidenta de Italia, Giorgia Meloni, quien no lo invitó a una cumbre de mandatarios europeos. Esa reunión se produce justo antes de la cumbre informal de los Veintisiete de este jueves 13 de febrero.
De esta manera, el jefe de Estado español entiende que la postura mina los principios básicos de la Unión Europea (UE), según informa la agencia EFE.
La reunión a la que Pedro Sánchez no fue invitado
La sede de la reunión de la UE fue el castillo de Alden Biesen, en la localidad belga de Bilzen. Los 21 mandatarios convocados por el presidente del Consejo, António Costa, debatieron acerca de la mejora de la competitividad de la Europa comunitaria y del mercado único.

No obstante, en la previa de esa cumbre, 20 líderes se encontraron en un hotel cercano al castillo. Este acto fue impulsado justamente por Meloni junto con su homólogo belga, Bart de Wever, y el canciller alemán, Friedrich Merz.
Durante el encuentro en el que Sánchez no estuvo, las autoridades dialogaron acerca de seguir con la “desregulación” y “simplificación” del mercado europeo. Esta idea ya tenía el apoyo de Berlín y luego se sumó Roma.












