La exvicepresidenta del Gobierno y actual candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, ha mantenido este viernes en Cádiz una postura de firmeza respecto al desarrollo del “caso Koldo”.
En declaraciones a los medios, Montero ha reiterado que, a pesar de lo “bochornoso” de los testimonios recogidos en sede judicial, no existen evidencias que vinculen la trama con la estructura financiera de su organización política.
La dirigente socialista ha sido tajante al respecto: “No hay nada que insinúe que el PSOE tuvo una financiación ilegal”. Según su valoración de lo actuado hasta la fecha por los tribunales, no se han hallado indicios de solidez que apunten a una caja b o ingresos irregulares.
Por el contrario, ha sugerido que la organización fue víctima de un fraude interno: “El propio partido fue engañado por haber abonado algunos conceptos que no correspondían”.
Responsabilidades políticas y colaboración con la Justicia
Montero ha subrayado que, desde la aparición de las primeras informaciones, el PSOE ha actuado con celeridad para depurar responsabilidades y facilitar la labor de los jueces. Ha recordado la expulsión de los implicados y la participación activa en las comisiones parlamentarias de investigación.
En este contexto, ha defendido la gestión de la crisis frente a las acusaciones de los adversarios: “Desde el primer día, como partido socialista y como Gobierno, trasladamos nuestra absoluta repulsa a las actuaciones; se pidieron responsabilidades políticas y se colaboró con la Justicia de forma muy clara”.
Críticas a la gestión del Partido Popular en el “caso Kitchen”
La intervención en Cádiz también ha servido para establecer una comparativa entre la reacción de su formación y la del Partido Popular frente a los casos de corrupción.
Montero ha calificado de “vergonzante” el silencio de los populares ante el juicio del “caso Kitchen”, que involucra al exministro de Interior Jorge Fernández Díaz.
Para la candidata, el PP mantiene una actitud de inacción ante hechos que considera de extrema gravedad para la democracia: “Nosotros expulsamos de nuestro partido a las personas protagonistas de esta actuación. El Partido Popular ni condena, ni expulsa, ni hace nada con las personas que están en el caso de corrupción”.
Asimismo, ha denunciado la utilización de las instituciones del Estado con fines partidistas, calificando de gravísimo el presunto uso del aparato gubernamental para ocultar pruebas o fabricar evidencias contra rivales políticos.
Finalmente, ha recordado que el PP sigue siendo “el único partido condenado en España por financiación irregular”, rebatiendo así los intentos de vincular de forma permanente al PSOE con prácticas similares a través de la causa de las mascarillas.