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La líder de Agrupación Nacional y candidata a las elecciones presidenciales de Francia de 2027, Marine Le Pen, propuso reformar el espacio Schengen para que la libre circulación quede reservada a los ciudadanos de los países europeos que forman parte del acuerdo. La dirigente francesa planteó además nuevas restricciones a la inmigración y medidas contra lo que define como “ideologías islamistas”.

En una entrevista concedida este miércoles a la televisión LCI, Le Pen defendió una modificación del funcionamiento actual de Schengen que permita a cada Estado decidir su propia política migratoria sin que sus decisiones tengan efectos sobre el resto de países miembros. Como ejemplo, sostuvo que Alemania podría acoger a un elevado número de extranjeros, pero no debería trasladar esa decisión a los demás Estados europeos.

Marine le pen sostuvo que Alemania podría acoger a un elevado número de extranjeros. Fuente: Shutterstock.

La propuesta supone una posición más flexible respecto de algunas de las medidas que Agrupación Nacional defendió en el pasado, cuando el partido llegó a plantear la salida de Francia del espacio Schengen y la recuperación de los controles fronterizos nacionales. Le Pen sostuvo que numerosos gobiernos europeos, tanto de derecha como de izquierda, han endurecido sus políticas migratorias ante el aumento de la preocupación por la inmigración irregular.

¿Qué propone Le Pen para reformar el espacio Schengen?

La dirigente francesa planteó “trabajar en una reforma de Schengen” dentro de la Unión Europea para mantener la libre circulación entre ciudadanos europeos, pero limitar el acceso a ese derecho a los nacionales de los países participantes. Según su propuesta, los Estados conservarían mayor margen para establecer sus propias políticas de acogida.

Le Pen puso como ejemplo a Alemania y afirmó que, si ese país decidiera volver a recibir a un número elevado de extranjeros, podría hacerlo, pero sus decisiones no deberían repercutir sobre el resto de los Estados europeos. La propuesta busca modificar el principio actual de libre circulación asociado al espacio Schengen y establecer una diferenciación vinculada a la nacionalidad.

La candidata también defendió que el endurecimiento de las políticas migratorias ya forma parte del debate político en numerosos países de la Unión Europea. “La totalidad -o casi- de los gobiernos de Europa, sean de derecha o de izquierda, se dan cuenta de la gravedad de la situación”, afirmó.

¿Qué medidas plantea contra la inmigración y el islamismo?

En relación con la inmigración irregular, Le Pen calculó que Francia podría tener cerca de 1,5 millones de personas en esa situación y cuestionó las estimaciones oficiales. Para respaldar su argumento, hizo referencia a España y a las 1,2 millones de solicitudes vinculadas al proceso de regularización de extranjeros en situación irregular anunciado por el Gobierno de Pedro Sánchez.

La dirigente de Agrupación Nacional también se refirió a la llegada de migrantes a través de las fronteras. En relación con Ceuta, sostuvo que la defensa de la soberanía debe aplicarse a todos los países y afirmó que quienes cruzan una frontera sin autorización no deberían recibir respaldo político por esa acción.

En materia de seguridad, Le Pen aseguró que, si alcanza la Presidencia francesa, convocaría un referéndum para impulsar medidas contra las denominadas “ideologías islamistas”. Entre sus propuestas figura una prohibición progresiva del velo islámico en determinados espacios, como universidades, salidas escolares, federaciones deportivas y edificios públicos. También planteó prohibir los Hermanos Musulmanes y adoptar medidas contra determinadas mezquitas e imanes.

La candidata defendió además aplicar su concepto de “prioridad nacional” en el acceso a la vivienda social y determinadas prestaciones. En el ámbito europeo, cuestionó el aumento de la contribución francesa a la Unión Europea y afirmó que, bajo un eventual Gobierno de Agrupación Nacional, la contribución neta de Francia no debería superar los 6000 millones de euros.

En política exterior, Le Pen respaldó la decisión del presidente Emmanuel Macron de rechazar el envío de cazas Rafale franceses para proteger el espacio aéreo de Ucrania. La dirigente consideró que una participación de ese tipo podría llevar a Francia a una situación de “cobeligerancia” y defendió como alternativa la celebración de una conferencia internacional de paz.