En esta noticia
- Francia se opone al acuerdo Mercosur-UE y Macron endurece su discurso
- Protestas de agricultores franceses y bloqueos en rutas hacia España
- Contras del acuerdo Mercosur-UE para la agroindustria española
- Salvaguardas y sectores sensibles en el acuerdo Mercosur-UE
- Comercio entre España y Mercosur: cifras que explican el debate
- Rechazo del sector agrario español y división en la industria
El acuerdo Mercosur-UE entra en una fase decisiva pese a la firme oposición de Francia. La Comisión Europea mantiene el rumbo hacia la ratificación del mayor tratado de libre comercio del mundo, mientras crece la presión del sector agrario europeo. En España, la agroindustria observa un escenario mixto, con oportunidades exportadoras y riesgos para la producción primaria.
El debate combina geopolítica, comercio y protestas en las calles. Francia intenta bloquear el pacto, pero carece hoy de una minoría suficiente. Al mismo tiempo, el Gobierno español defiende el acuerdo Mercosur-UE como una oportunidad estratégica para la economía nacional.
Francia se opone al acuerdo Mercosur-UE y Macron endurece su discurso
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que su país votará en contra del acuerdo Mercosur-UE en Bruselas. En un comunicado oficial, advirtió que la posible firma del pacto “no es el fin de esta historia” y justificó su postura en “un rechazo político unánime” dentro de Francia.
Macron aseguró que “seguirá luchando” para que la Comisión Europea “ponga en marcha” medidas destinadas a “proteger” a los agricultores franceses. Entre ellas, citó las denominadas cláusulas espejo, que exigirían que productos como la carne de Brasil o Argentina cumplan las normas sanitarias y ambientales de la UE.
El mandatario también mencionó salvaguardas para frenar importaciones si una entrada masiva desde Mercosur hunde los precios internos. Para bloquear el acuerdo Mercosur-UE, Francia necesitaría una minoría de bloqueo que hoy parece fuera de su alcance.
Protestas de agricultores franceses y bloqueos en rutas hacia España
La oposición al acuerdo Mercosur-UE se trasladó a las carreteras francesas. Grupos de agricultores bloquearon autopistas clave, incluidas las que conectan con España. En el suroeste, un piquete cerró la interconexión entre la A63 y la A64, eje hacia el País Vasco.
La A63 quedó completamente cerrada entre Bayona Norte y Bayona Sur, provocando importantes atascos. En Perpiñán, se registró una acción similar en la autopista A9 en sentido a España, según el servicio de tráfico Bisón Futé.
En París, la Confederación Campesina organizó una “operación caracol” con tractores. El objetivo fue protestar contra el acuerdo Mercosur-UE y contra el protocolo sanitario que obliga al sacrificio total de animales ante ciertos brotes.
Contras del acuerdo Mercosur-UE para la agroindustria española
El acuerdo Mercosur-UE concentra fuertes críticas en la agroindustria española, sobre todo en el sector primario. La principal preocupación gira en torno a la competencia con países que tienen menores costes de producción y exigencias regulatorias más laxas.
La ganadería es el área más expuesta. La apertura del mercado a grandes productores como Brasil y Argentina genera temor por una caída de precios y pérdida de rentabilidad. Desde el sector alertan que el ingreso de carne sudamericana puede desestabilizar un mercado ya presionado por los costes energéticos y las exigencias ambientales.
“Hay sectores con oportunidades, como los mediterráneos, pero no hemos logrado las mejores condiciones de acceso inmediato a Mercosur; los intereses defensivos y ofensivos no están alineados y el acuerdo puede generar desequilibrios”
El acuerdo incluye concesiones relevantes en vacuno, aves de corral, etanol y arroz. Aunque las cuotas están limitadas, el sector considera que el impacto puede ser significativo. En carne de vacuno, las preferencias alcanzan el 1,5% de la producción de la UE, mientras que en aves el límite es del 1,3%.
Otro foco de conflicto son las diferencias en los estándares productivos. Los agricultores españoles temen competir con productos que no cumplan, en la práctica, las mismas normas sanitarias, ambientales y de bienestar animal que rigen en la Unión Europea.
Las salvaguardas incluidas en el acuerdo Mercosur-UE tampoco convencen al campo. Aunque prevén el restablecimiento de aranceles si hay daños graves, el sector duda de su rapidez y eficacia. Para muchos productores, las medidas llegarían cuando el perjuicio ya esté hecho.
Salvaguardas y sectores sensibles en el acuerdo Mercosur-UE
Las salvaguardas buscan tranquilizar a los agricultores europeos. Incluyen vigilancia reforzada y reacción rápida ante subidas de importaciones o caídas de precios. Afectan a productos como vacuno, aves, arroz, miel, huevos, ajo, etanol y azúcar.
Estas medidas permitirían restablecer aranceles si se detectan daños graves al sector comunitario. Según Trenzado, “ya le gustaría” al sector español contar con salvaguardas similares en otros acuerdos, como el firmado entre la UE y Marruecos.
El Gobierno defiende que el acuerdo Mercosur-UE también aporta seguridad de abastecimiento. En especial, destaca el acceso a granos como la soja, clave para la industria de piensos.
Comercio entre España y Mercosur: cifras que explican el debate
España exporta a Mercosur productos agroalimentarios por 463 millones de euros anuales. Las importaciones, en cambio, alcanzan los 4118 millones, según datos oficiales de 2024.
El aceite de oliva lidera las exportaciones españolas con 106 millones de euros. Le siguen el vino y el mosto, con 33,6 millones, y las frutas de hueso, con 31,8 millones.
En sentido inverso, España importa principalmente tortas y habas de soja por 1880 millones de euros, además de café y crustáceos. Estas cifras explican la tensión que rodea al acuerdo Mercosur-UE.
Rechazo del sector agrario español y división en la industria
El sector agrario español rechaza el acuerdo Mercosur-UE de forma unánime. El presidente de Asaja, Pedro Barato, afirmó que se gestó “de prisa” y “sin contar con los intereses de los productores”.
Desde COAG, Miguel Padilla calificó el cierre del pacto como “absolutamente indignante” y sostuvo que el campo vuelve a ser “moneda de cambio”. UPA advirtió que puede perjudicar “seriamente” a la agricultura y ganadería familiar europea.
La gerente de la Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac), Matilde Moro, advirtió sobre el efecto de las importaciones procedentes de Mercosur. Según explicó, el volumen de carne previsto equivale a “la mitad del volumen” producido en la Unión Europea y llegaría con precios entre un 18% y un 22% más bajos.
En ese contexto, Moro fue tajante al describir el impacto del acuerdo Mercosur-UE sobre los cortes de mayor valor: “Eso hará polvo al solomillo europeo”. La dirigente calificó el pacto como “una auténtica barbaridad” y lamentó que “de nada hayan servido las manifestaciones ni quejas de los productores”.
En contraste, la industria cárnica y los fabricantes de piensos ven oportunidades. Giuseppe Aloisio, de Anice, aseguró que los acuerdos de libre comercio son “una oportunidad de futuro”, mientras que Cesfac destacó el mejor acceso a materias primas clave.