

El PP y varios socios de investidura de Pedro Sánchez elevaron este viernes la presión sobre el Gobierno por su política hacia Marruecos. Junts, ERC, Bildu, PNV y Podemos coincidieron con los populares en reclamar mayor “firmeza” ante Rabat durante la comparecencia de José Manuel Albares en el Congreso.
Las críticas llegan mientras el Ejecutivo intenta contener la crisis de Ceuta con un nuevo refuerzo policial, expulsiones de migrantes detenidos por delitos y la búsqueda de instalaciones para alojar a las alrededor de 5000 personas que, según Interior, todavía permanecen en la ciudad.
PP y socios de Sánchez cuestionan las “concesiones” del Gobierno a Marruecos
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, compareció este viernes en el Congreso para explicar la actuación de su departamento tras la llegada masiva de migrantes desde Marruecos registrada a finales de julio.
Durante la sesión, PP, Junts, ERC, Bildu, PNV y Podemos cuestionaron la estrategia del Gobierno y reclamaron mayor “firmeza” frente a Rabat. Los grupos también reprocharon a Albares que mantenga que la colaboración de Marruecos ante la situación de Ceuta es total y que no convocara a la embajadora marroquí en España.
Uno de los ataques más directos llegó del diputado popular Carlos Floriano: “Ha construido una relación en la que España hace concesiones esperando estabilidad y descubre después que esa estabilidad continúa dependiendo de decisiones que toman en el otro lado de la frontera”.
Las críticas alcanzaron además al cambio de posición adoptado por España en 2022 sobre el Sáhara Occidental. PP y varios socios de investidura reprocharon al Ejecutivo su respaldo al plan de autonomía propuesto por Marruecos.
Algunos de estos grupos advirtieron incluso sobre la posibilidad de que Marruecos, Estados Unidos e Israel tengan la pretensión de que Ceuta y Melilla dejen de ser españolas. Se trata de una advertencia planteada por representantes políticos durante la comparecencia y no de una posición oficial anunciada por esos países.
Sumar mantuvo un tono más moderado. Su diputado Agustín Santos pidió al Ejecutivo defender sus intereses territoriales ante Marruecos. Vox, en cambio, endureció los ataques: Ignacio Hoces acusó a Albares de “cobardía”, “sumisión” y “traición”.
Más de cien migrantes detenidos por delitos fueron expulsados de Ceuta
El choque político coincide con nuevas medidas de Interior para recuperar la normalidad en la ciudad. Fernando Grande-Marlaska aseguró en el Congreso que más de un centenar de migrantes han sido detenidos por la comisión de delitos durante el último mes y posteriormente expulsados.
Según explicó el ministro, tras las detenciones se solicitó a la autoridad judicial la expulsión correspondiente, una medida contemplada en la legislación de extranjería.
Marlaska cifró además en unas 72.000 las personas que entraron a nado durante los días 30 y 31 de julio y aseguró que unas 5.000 todavía permanecen en Ceuta.
Interior reforzará ahora el dispositivo con otros 40 efectivos de las Unidades de Intervención Policial (UIP), que se incorporarán al despliegue extraordinario realizado durante la crisis. La presencia de las fuerzas de seguridad ya había sido incrementada con unos 800 agentes.
El ministro reconoció también el sentimiento de inseguridad entre los vecinos de la ciudad. “Cómo voy a discutirlo. Es que no sería ni mínimamente empático”, afirmó durante su comparecencia.
El Gobierno busca nuevos espacios para los migrantes que permanecen en Ceuta
La otra cuestión pendiente es el alojamiento. El comité de situación que coordina la respuesta acordó por unanimidad un nuevo listado de espacios para reubicar a los migrantes que continúan sin alojamiento.
La decisión fue necesaria después de que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, rechazara incluir los polideportivos de la ciudad en el catálogo previsto inicialmente. El Gobierno aceptó retirarlos y comenzó a buscar alternativas de titularidad autonómica y estatal.
El nuevo listado deberá ser aprobado formalmente por el próximo Consejo de Ministros, que modificará el real decreto aprobado esta semana. Algunos de los espacios ofrecidos por la ciudad necesitan importantes obras y podrían tardar meses en estar habitables, según explicó el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
El comité, presidido por Pedro Sánchez, también coincidió en condenar la violencia y garantizar el reparto de alimentos a las personas vulnerables. El órgano reúne a representantes de la Administración central y autonómica y está previsto que se reúna semanalmente.
PSOE y Podemos cruzan acusaciones por la violencia en Ceuta
La situación también abrió otro frente político alrededor de los episodios de violencia registrados en la ciudad. La secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, pidió responsabilidad a Alberto Núñez Feijóo para no “dar alas” ni “legitimizar” la violencia.
“no se puede pedir normalidad para Ceuta mientras se inflama la convivencia con bulos y mensajes xenófobos”, afirmó. Y añadió: “Los discursos de odio de dirigentes políticos en prime time dan alas y legitiman la violencia. El PP debe parar esta espiral”.
Ione Belarra, por su parte, condenó los episodios de “racismo” y responsabilizó a “agitadores mediáticos como Vito Quiles”, al PP y a Vox. Sin embargo, la líder de Podemos también dirigió sus críticas contra el Ejecutivo.
“Esa inacción calculada que ha hecho el Gobierno para castigar a Marruecos, pensando que así esto no va a volver a pasar, ha sido un error y está alimentando el racismo y dando gasolina a la extrema derecha”, sostuvo Belarra.












