Jornada sin cambios para el S&P 500, que terminó la jornada del miércoles 24 de enero con una variación del 0,08%, hasta los 4.868,55 puntos.

El selectivo llegó a un máximo de 4.903,68 puntos y la cifra mínima de 4.865,94 puntos. El rango de cotización para el índice entre su punto más alto y el más bajo (máximo-mínimo) durante este día se situó en el 0,77%.

En relación a los últimos siete días, el S&P 500 anota una mejora del 2,73%, de manera que en términos interanuales aún mantiene una ganancia del 21,11%.

y un 3,84% por encima de su cotización mínima en lo que va de año (4.688,68 puntos).

¿Qué es el S&P 500?

El S&P 500 es un índice bursátil formado por 500 de las empresas más grandes y establecidas de Estados Unidos, seleccionadas por la empresa Standard & Poor's en función de su capitalización de mercado, liquidez y otros requisitos. Su valor se calcula mediante la suma de los precios de las acciones de estas 500 empresas y se utiliza como un indicador clave del rendimiento del mercado de valores estadounidense.

El S&P 500 es importante porque es ampliamente considerado como uno de los indicadores más representativos de la salud del mercado de valores estadounidense y, por extensión, de la economía estadounidense en su conjunto. Como cuenta con compañías de diversos sectores, incluyendo tecnología, salud, finanzas y energía, su rendimiento se considera un indicador confiable del desempeño económico general. Durante los últimos 30 años, el S&P 500 ha tenido un rendimiento de media anual de aproximadamente el 10%.

Su nacimiento se remonta al año 1957 y en ese momento incluía solo 425 empresas. La cantidad de empresas se incrementó a 500 más tarde en 1959 y actualmente son más de 500 las que forman parte del mismo. De todas ellas, sus empresas más grandes son llamadas "las cinco grandes" y son Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet (la matriz de google) y Facebook. Estas cinco grandes compañías representan el 20% del capital del índice. De hecho, el valor de este índice se compara con la inflación ajustando los precios de las acciones por los cambios en el índice de precios al consumidor (IPC).