Inicio de jornada en positivo para el S&P 500, que empieza la sesión del viernes 12 de enero con leves ascensos del 0,42%, hasta los 4.800,13 puntos, con información obtenida a las 15:30 horas.

En relación a días previos, el índice da la vuelta al dato de la jornada previa cuando experimentó una caída del 0,57%, sin lograr establecer una tendencia definida en los últimos días.

Con respecto a la última semana, el S&P 500 anota un incremento del 2,19%, de manera que en términos interanuales aún conserva una ganancia del 20,92%.

y un 2,38% por encima de su valoración mínima del año en curso (4.688,68 puntos).

¿Qué es el S&P 500?

El S&P 500 es un índice bursátil con 500 de las empresas más grandes y establecidas de Estados Unidos, seleccionadas por la empresa Standard & Poor's en función de su capitalización de mercado, liquidez y otros requisitos. Su valor se calcula mediante la suma de los precios de las acciones de estas 500 empresas y se usa como un indicador clave del rendimiento del mercado de valores estadounidense.

El S&P 500 es importante porque es ampliamente considerado como uno de los indicadores más representativos de la salud del mercado de valores estadounidense y, por extensión, de la economía estadounidense en su conjunto. Como contiene compañías de diversos sectores, incluyendo tecnología, salud, finanzas y energía, su rendimiento se considera un indicador confiable del desempeño económico general. Durante los últimos 30 años, el S&P 500 ha tenido un rendimiento de media anual de aproximadamente el 10%.

Su nacimiento se remonta al año 1957, si bien en ese momento incluía solo 425 empresas. El número de empresas se incrementó a 500 más tarde en 1959 y actualmente son más de 500 las que forman parte del mismo. De todas ellas, sus empresas más grandes son llamadas "las cinco grandes" y son Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet (la matriz de google) y Facebook. Estas cinco grandes compañías representan el 20% de la capitalización del índice. Además, el valor de este índice se usa como seguimiento de la inflación; para ello se compara con la inflación ajustando los precios de las acciones por los cambios en el índice de precios al consumidor (IPC).