

En un contexto de tensión constante en el mercado inmobiliario español, los inquilinos enfrentan malas noticias para 2026. Según las previsiones del estudio de Solvia, los precios de los alquileres tenderán a mantenerse o repuntar durante este año, con una presión alcista.
De acuerdo al estudio, los valores subirán entre un 6 y un 9% para los primeros seis meses del año. En el caso de las compraventas, el volumen subirá entre un 3% y un 5% interanual para la misma etapa.
Las proyecciones de los alquileres para 2026
La compañía especificó que no habría una paralización de la actividad; en cambio, la poca oferta en el mercado limitará el cierre de compraventas e influirá en el aumento de las transacciones, más allá del interés elevado.

Además, señalan que la obra nueva no absorberá la demanda, mientras que los visados, que avanzarían en un 10 o 12%, seguirían siendo insuficientes. Por tal motivo, se mantendrá el desequilibrio entre oferta y demanda durante casi todo el año.
¿Cómo es la situación en las principales ciudades?
En las principales ciudades, Madrid y Barcelona experimentan un encarecimiento generalizado de la vivienda. Este aumento se nota especialmente en las zonas céntricas, pero también se observa una revalorización constante en barrios que históricamente eran más asequibles, lo que intensifica aún más la presión sobre el mercado en todo el territorio urbano.
Respecto a la rentabilidad del alquiler, según Solvia, el panorama es bastante variado: los mejores retornos se concentran en áreas con precios de compra relativamente más moderados, mientras que las zonas premium o “prime” ofrecen rendimientos más ajustados y reducidos.
En Barcelona, las rentabilidades más atractivas se registran en distritos como Nou Barris (8,6 %), Horta-Guinardó (7,2 %) y Sant Andreu (7,1 %). Por su parte, en Madrid la rentabilidad media no cae por debajo del 4 % en ningún distrito, y varios superan claramente el 6 %, destacando especialmente Salamanca (6,7 %), Vicálvaro (6,4 %) y Ciudad Lineal (6,3 %).
La inmobiliaria subraya además el creciente peso de la rehabilitación como una herramienta clave para mitigar parcialmente este desequilibrio entre oferta y demanda. Desde 2019, las licencias de rehabilitación representan cerca o más del 55 % del total, aunque por sí solas aún no logran compensar el déficit estructural de vivienda disponible en el mercado.
Fuente: EFE.









