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El Gobierno ha ampliado su propuesta de deducciones fiscales para incentivar la subida de salarios por encima del salario mínimo interprofesional (SMI). La iniciativa, que inicialmente estaba dirigida solo a empresas que tributan en el impuesto de sociedades, incluirá ahora también a los autónomos empleadores que tributen en el IRPF, con la excepción de aquellos acogidos al régimen de módulos.

La propuesta forma parte de la negociación abierta entre el Ejecutivo y los agentes sociales para pactar una subida del SMI en 2026. Según han señalado a EFE fuentes conocedoras de las conversaciones, la ampliación del incentivo busca facilitar un acuerdo al ofrecer un alivio fiscal a los empleadores que asuman el incremento de los costes laborales derivados de pagar salarios por encima del mínimo legal.

Incentivos fiscales para empresas y autónomos que suban los salarios

La medida contempla la creación de una nueva deducción en el IRPF para los autónomos empleadores, equivalente a la ya planteada para el impuesto de sociedades. Podrán acogerse a esta deducción los autónomos que tributen por el método de estimación directa, lo que deja fuera a quienes lo hacen en estimación objetiva o módulos.

En el caso de las empresas, el incentivo fiscal se aplicará a aquellas que aumenten el número de trabajadores con retribuciones superiores al SMI. El objetivo del Gobierno es vincular la subida del salario mínimo a un sistema de compensación fiscal, de modo que el impacto del aumento salarial no recaiga de forma íntegra sobre los empleadores.

La deducción está sujeta a una serie de condiciones. Entre ellas, que al menos el 70% de los gastos de la empresa correspondan a salarios y que la plantilla se mantenga durante un periodo mínimo de dos años. Además, el incentivo podría llegar a compensar la totalidad de la subida del salario mínimo si el número de trabajadores que cobran por encima de esa cifra aumenta al menos un 15% en 2026.

El Gobierno plantea aliviar el coste laboral de quienes suban los sueldos por encima del SMI.

¿Quiénes podrán beneficiarse de la deducción del IRPF?

Los beneficiarios de la nueva deducción en el IRPF serán los autónomos empleadores que tributan en estimación directa y que incrementen el número de trabajadores con salarios superiores al SMI. Con esta ampliación, el Gobierno incorpora a un colectivo que había quedado fuera de la propuesta inicial y que concentra una parte relevante del empleo.

Quedarán excluidos, sin embargo, los autónomos que tributan en estimación objetiva o módulos, un régimen fiscal simplificado que no permite aplicar este tipo de deducciones. Esta exclusión limita el alcance de la medida y deja fuera a una parte de los trabajadores por cuenta propia, especialmente en sectores con márgenes más ajustados.

En el caso de las empresas, la deducción se aplicará en el impuesto de sociedades y también alcanzará a los autónomos societarios, que ya estaban incluidos en el planteamiento inicial del Ejecutivo. La ampliación al IRPF supone, según las fuentes consultadas, un intento de reforzar el atractivo de la propuesta en plena negociación del SMI.

El debate sobre la subida del salario mínimo en 2026

El Gobierno se ha reunido este jueves con los agentes sociales para trasladarles que la subida del salario mínimo prevista para 2026 irá acompañada de incentivos fiscales para los empleadores. La propuesta busca facilitar un acuerdo tripartito entre Ejecutivo, sindicatos y patronal, en un contexto de desacuerdo sobre cómo repartir el coste de la medida.

La CEOE y Cepyme han criticado duramente el planteamiento del Gobierno, al que acusan de utilizar “fórmulas trileras” y de establecer “condiciones inalcanzables” para la mayoría de las empresas. Según las organizaciones empresariales, la propuesta dejaba inicialmente fuera a todos los autónomos y no atendía su petición de compensar la subida del salario mínimo a través de los contratos públicos.

Estas críticas se produjeron antes de que el Ejecutivo anunciara la ampliación de la deducción a los autónomos que tributan en el IRPF. Aun así, el rechazo de la patronal ha complicado la posibilidad de cerrar un acuerdo tripartito para una subida del SMI del 3,1%, que situaría el salario mínimo en 1221 euros brutos.

El desacuerdo entre las partes mantiene abiertas las negociaciones y refleja las dificultades para consensuar una subida del salario mínimo que combine la mejora de los salarios con medidas de apoyo a empresas y autónomos. La ampliación de las deducciones fiscales es uno de los principales instrumentos que el Gobierno ha puesto sobre la mesa para tratar de desbloquear el diálogo social.

Con información de EFE.