En esta noticia

Las administraciones públicas españolas —sin incluir las entidades locales— acumularon un déficit de 13.439 millones de euros en los dos primeros meses del año, un 12,5% menos que en el mismo periodo de 2024 y equivalente al 0,76% del PIB. Así lo recogen los datos de ejecución presupuestaria de febrero publicados este jueves por el Ministerio de Hacienda.

La reducción responde a dos factores principales: el buen comportamiento de la recaudación, que creció un 8,5%, y la caída del gasto asociado a la dana, que pasó de 1.779 millones en el mismo periodo de 2025 a 37 millones en los dos primeros meses de 2026.

El cierre de las distintas administraciones en España.Shutterstock

Cómo cerró cada administración

La administración central fue el subsector con mayor déficit, con 14.526 millones (un 0,83% del PIB), y lo incrementó ligeramente en un 0,4% por el aumento del gasto en transferencias a otras administraciones, intereses de la deuda y remuneración de empleados públicos.

Las comunidades autónomas, en cambio, redujeron su déficit conjunto un 32%, hasta los 2.234 millones (un 0,13% del PIB), gracias al aumento de los ingresos tributarios y a las mayores transferencias recibidas del Estado. Solo cuatro regiones cerraron febrero con superávit: Navarra (0,4% de su PIB), País Vasco (0,1%), Asturias (0,08%) y Castilla y León (0,02%).

La Seguridad Social fue el único gran subsector con resultado positivo, con un superávit de 3.321 millones, un 38,4% más que en el mismo periodo de 2025 y equivalente al 0,19% del PIB, impulsado por el crecimiento de los ingresos por cotizaciones sociales.

El aumento en las recaudaciones y su impacto en el déficit público.Pexels

El déficit del Estado sube un 32% en el primer trimestre por el aumento del gasto

Los datos del primer trimestre ofrecen una lectura más compleja. El Estado cerró marzo con un déficit de 3.944 millones, un 32,1% más que en el mismo periodo de 2025 y equivalente al 0,22% del PIB, como consecuencia del incremento del gasto.

En los tres primeros meses del año, el gasto del Estado alcanzó los 76.101 millones, un 5,6% más, por el mayor coste de la remuneración de asalariados —que sube un 6,8% tras las subidas retributivas—, los intereses de la deuda —que crecen un 4,6%— y las transferencias a comunidades autónomas y ayuntamientos.

Los ingresos ascendieron a 72.157 millones, un 4,4% más, impulsados por una recaudación tributaria que creció un 5,4%. En ese crecimiento influyeron los 543 millones del primer pago fraccionado del impuesto a la banca, que el pasado ejercicio se registró en junio. Por grandes figuras, el IRPF recaudó un 4,3% más y el IVA un 4,9% más, mientras que el impuesto de sociedades ingresó un 7,6% menos.

El superávit primario del Estado cae un 13,2% respecto a 2025

Descontando los intereses de la deuda, el Estado registró en el primer trimestre un superávit primario de 4.015 millones, un 13,2% inferior al del mismo periodo de 2025 y equivalente al 0,23% del PIB.

La cifra refleja que, aunque los ingresos crecen, el aumento del gasto corriente está reduciendo el margen de maniobra fiscal del Ejecutivo respecto al ejercicio anterior.