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En España, las personas que reciben una pensión no contributiva en España, ya sea por jubilación o invalidez, deben cumplir con ciertas obligaciones administrativas para seguir cobrando la prestación. Entre ellas se encuentra la declaración anual de ingresos, un documento que permite a la administración comprobar que el beneficiario continúa cumpliendo los requisitos económicos exigidos para recibir la pensión.

Este trámite debe realizarse dentro del plazo fijado por la administración, normalmente durante el primer trimestre del año. Si el pensionista no presenta la documentación requerida, la administración puede aplicar una suspensión temporal del pago de la pensión hasta que se regularice la situación.

La Seguridad Social y el IMSERSO gestionan las pensiones no contributivas y controlan que los beneficiarios cumplan los requisitos para mantener el cobro.

Qué documentación deben presentar los pensionistas

Los beneficiarios de una pensión no contributiva deben presentar cada año la declaración anual de ingresos, un documento que permite verificar que el pensionista mantiene los límites económicos establecidos por la normativa.

Este control forma parte del sistema de gestión de las prestaciones no contributivas, ya que este tipo de pensiones dependen del nivel de ingresos del beneficiario y de su unidad de convivencia. Por ese motivo, la administración solicita periódicamente información actualizada sobre la situación económica del pensionista.

Además, cualquier cambio relevante en la situación personal, económica o de residencia debe comunicarse a la entidad gestora de la pensión para evitar incidencias en el cobro.

Qué ocurre si no se presenta la documentación antes del 31 de marzo

Si el pensionista no presenta la declaración anual de ingresos dentro del plazo establecido, la administración puede aplicar una suspensión temporal del pago de la pensión hasta que se regularice la situación.

Esta medida no implica necesariamente la pérdida definitiva de la prestación. Una vez que el beneficiario entrega la documentación exigida y se comprueba que sigue cumpliendo los requisitos, la administración puede reactivar el pago de la pensión.

Por esta razón, presentar la documentación antes del 31 de marzo resulta fundamental para evitar retrasos o interrupciones en el cobro de la prestación.

Qué deben hacer los pensionistas que viven fuera de España

Los pensionistas españoles que residen en el extranjero deben cumplir con un requisito adicional para mantener el cobro de su prestación. En estos casos, la administración exige presentar periódicamente un certificado de fe de vida, un documento que confirma que el beneficiario continúa vivo.

Si este certificado no se entrega dentro del plazo establecido, la Seguridad Social puede suspender temporalmente el pago de la pensión hasta que se verifique la situación del pensionista.

Cómo utilizar la app VIVESS para acreditar la fe de vida

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) ha puesto en marcha la aplicación VIVESS, una herramienta que permite a los pensionistas residentes en el extranjero acreditar su fe de vida desde el teléfono móvil.

La aplicación utiliza sistemas de identificación digital y reconocimiento facial para validar la identidad del pensionista y enviar automáticamente la confirmación a la Seguridad Social.

Presentar la documentación obligatoria dentro del plazo permite a los pensionistas evitar suspensiones en el pago y mantener activa su prestación.

Para completar el trámite con la app VIVESS, el pensionista debe seguir estos pasos:

  • Descargar la aplicación desde Google Play o App Store.
  • Identificarse en la app con DNI electrónico o Cl@ve.
  • Realizar la verificación biométrica mostrando el documento de identidad.
  • Firmar digitalmente el documento y enviar la fe de vida.

Una vez finalizado el proceso, la confirmación se envía automáticamente al INSS, lo que permite mantener activo el pago de la pensión sin necesidad de realizar trámites presenciales.