La digitalización ha transformado profundamente la forma en que las personas pagan y gestionan su dinero. En buena parte de Europa, pagar con tarjeta o con el móvil se ha vuelto tan habitual que el dinero en efectivo ha perdido protagonismo en la vida cotidiana.
Sin embargo, esta transición hacia una economía cada vez más digital también plantea nuevas preguntas sobre la seguridad y la resiliencia del sistema financiero. En este contexto, el Banco Central de Suecia (Riksbank) ha lanzado una recomendación clara a sus ciudadanos: no depender exclusivamente de los pagos digitales y mantener también acceso a dinero en efectivo ante posibles crisis, fallos tecnológicos o situaciones de emergencia.
El banco central de Suecia recomienda mantener dinero en efectivo
Suecia es uno de los países más avanzados del mundo en el uso de pagos digitales. En muchos comercios ya no se acepta dinero físico y gran parte de las transacciones se realizan con tarjeta, aplicaciones móviles o sistemas contactless.
Precisamente por este alto grado de digitalización, el Riksbank, el banco central de Suecia, ha advertido que depender únicamente de los sistemas electrónicos de pago puede generar vulnerabilidades. El organismo recomienda que los ciudadanos mantengan dinero en efectivo como respaldo para poder realizar pagos si los sistemas digitales dejan de funcionar.
Según explica el propio banco central, los sistemas de pago electrónicos pueden verse afectados por fallos técnicos, ciberataques o interrupciones en infraestructuras críticas. En esos casos, disponer de efectivo permite seguir realizando pagos básicos mientras se restablecen los servicios financieros.
El auge de los pagos con móvil está transformando el sistema financiero
El uso de pagos con móvil, tarjetas digitales y billeteras electrónicas ha crecido con rapidez en toda Europa. Sistemas de pago contactless permiten realizar compras en segundos, lo que ha acelerado la reducción del uso del efectivo en muchos países.
Suecia es uno de los ejemplos más avanzados de esta transformación. El país ha sido pionero en el uso de Swish, una aplicación de pagos móviles desarrollada por bancos suecos que utilizan millones de ciudadanos para enviar dinero o pagar en comercios.
Este proceso ha llevado a que el uso del dinero en efectivo se reduzca notablemente. Según datos del Riksbank, solo una pequeña parte de las compras en Suecia se realiza hoy con efectivo, lo que convierte al país en una de las economías más digitalizadas del mundo en materia de pagos.
Por qué el efectivo sigue siendo importante en situaciones de crisis
Aunque los pagos digitales ofrecen rapidez y comodidad, las autoridades financieras europeas advierten que el sistema de pagos debe ser capaz de funcionar incluso cuando las infraestructuras digitales fallan.
Si se produce un apagón, un ciberataque o una caída de los sistemas bancarios, las transacciones electrónicas pueden quedar temporalmente paralizadas. En esos escenarios, el dinero en efectivo permite seguir realizando operaciones básicas como comprar alimentos o pagar transporte.
Por ese motivo, el Banco Central Europeo (BCE) ha señalado en varias ocasiones que el efectivo sigue siendo un medio de pago esencial dentro del sistema financiero europeo, incluso en un contexto de creciente digitalización. Mantener distintas formas de pago, digitales y físicas, es considerado un elemento clave para garantizar la resiliencia del sistema financiero.