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La Audiencia Provincial de Pontevedra reconoció el derecho de una mujer de 57 años a cobrar una pensión compensatoria vitalicia de 600 euros mensuales y una indemnización de 80.000 euros luego de comprobar que dedicó más de tres décadas de matrimonio exclusivamente al cuidado del hogar y de la familia.

El fallo consideró que esa situación la dejó fuera del mercado laboral y en una clara desventaja económica tras el divorcio.

La resolución corrigió parcialmente la decisión inicial del juzgado, que había limitado la pensión a nueve años. Los magistrados entendieron que la mujer no cuenta con posibilidades reales de reconstruir una carrera laboral estable ni acceder a empleos que le permitan superar el desequilibrio económico generado durante el matrimonio.

Durante el proceso judicial, el exmarido, de 82 años, intentó eliminar la pensión o reducirla a seis meses. Argumentó que sus ingresos provenían únicamente de una pensión de Suiza y sostuvo que la pareja había contado con ayuda doméstica.

Sin embargo, el tribunal concluyó que no existían pruebas suficientes sobre una asistencia continuada en el hogar y destacó que él concentró el patrimonio y la actividad económica de la familia mientras ella abandonó su vida profesional.

¿Por qué la Justicia decidió que la pensión fuera vitalicia?

La Audiencia Provincial sostuvo que la pensión no podía tener un límite temporal porque no existían perspectivas concretas de que la mujer lograra recuperar autonomía económica en el futuro cercano. El fallo remarcó que la jurisprudencia obliga a evitar decisiones basadas en simples hipótesis optimistas o “futurismo”.

Los jueces señalaron que la mujer dejó de trabajar poco antes del matrimonio y permaneció más de 30 años fuera del mercado laboral. A eso se suma la falta de formación específica y las escasas oportunidades laborales disponibles para alguien de su edad.

Una mujer logra una pensión vitalicia tras pasar 32 años dedicada al hogar: la Justicia le reconoció 80.000 euros. Representación con IA.

Según la sentencia, sus únicas posibilidades reales serían empleos precarios y mal remunerados, especialmente en el sector de la hostelería.

El tribunal también valoró el impacto que tuvo la dinámica matrimonial en su situación personal. En la resolución se menciona una “prevalencia de la voluntad” del marido sobre la de su esposa, al punto de imponerle que abandonara cualquier actividad laboral fuera de la casa.

¿Qué papel tuvo el trabajo doméstico en la indemnización?

Además de la pensión vitalicia, la Justicia reconoció el derecho de la mujer a una compensación económica por el trabajo doméstico realizado durante el matrimonio bajo el régimen de separación de bienes. En un principio, el monto había sido fijado en 192.000 euros.

¿Qué papel tuvo el trabajo doméstico en la indemnización?Fuente: ShutterstockShutterstock

No obstante, la Audiencia redujo esa cifra a 80.000 euros. Los magistrados entendieron que mantener el importe inicial podía generar una “duplicidad indemnizatoria”, ya que la pensión vitalicia también se fundamenta en la dedicación exclusiva al hogar y al cuidado familiar.

El fallo destacó además que, aunque el matrimonio no tuvo hijos en común, la mujer cuidó durante aproximadamente diez años a dos nietos de su esposo. Esa tarea quedó acreditada documentalmente y fue considerada como una carga familiar asumida de manera exclusiva por ella.