Las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre su intención de controlar Groenlandia han encendido las alarmas en Europa y reabierto debates históricos. La Casa Blanca confirmó que estudia diferentes opciones para hacerse con el territorio danés, incluida la acción militar. Esta situación plantea una pregunta: ¿cuándo fue la última vez que un país intentó invadir esta isla del Ártico?
La respuesta lleva a la Segunda Guerra Mundial. Entre 1940 y 1945, la Alemania nazi estableció varias bases en Groenlandia como parte de su estrategia militar en el Atlántico Norte. Fue el último intento organizado de una potencia extranjera por ocupar militarmente este territorio, hasta las actuales amenazas de Estados Unidos.
La operación nazi en la isla más grande del mundo
El 9 de abril de 1940, las tropas alemanas invadieron Dinamarca bajo el nombre en código de Operación Weserübung. El país se rindió ese mismo día, quedando bajo ocupación nazi. Con Dinamarca controlada, Hitler vio en Groenlandia una pieza clave para sus planes militares en el Atlántico.
Las fuerzas alemanas intentaron establecer bases meteorológicas en la isla. Estas instalaciones eran vitales para predecir las condiciones climáticas sobre Europa y el Atlántico, información crucial para planificar bombardeos y operaciones navales. Estados Unidos respondió rápidamente. El 9 de abril de 1941, exactamente un año después de la invasión de Dinamarca, el embajador danés en Washington firmó un tratado que autorizaba al gobierno de Franklin D. Roosevelt a instalar bases militares en Groenlandia para expulsar a los alemanes.
¿Cómo terminó la presencia militar alemana en Groenlandia?
La lucha por el control de Groenlandia durante la guerra fue una serie de enfrentamientos limitados pero estratégicos. Los alemanes intentaron mantener sus bases meteorológicas mediante desembarcos con aviones y buques disfrazados de mercantes. La Guardia Costera estadounidense, usando cúteres armados y rompehielos, hundió decenas de naves enemigas en las aguas árticas.
Las últimas operaciones nazis fueron las llamadas Edelweiss. Durante el verano de 1944, los alemanes ejecutaron dos desembarcos que lograron establecer bases meteorológicas efímeras. Soldados estadounidenses transportados a bordo de rompehielos armados destruyeron estas instalaciones al poco tiempo. Con ello terminaba definitivamente la presencia alemana en la colonia danesa. Al finalizar la guerra en 1945, el presidente Harry Truman devolvió Groenlandia a la soberanía danesa.
Un acuerdo de la Guerra Fría que sigue vigente hoy
La experiencia de la Segunda Guerra Mundial dejó un legado duradero. En 1951, Estados Unidos y Dinamarca firmaron un acuerdo de defensa que otorga a Washington amplios derechos sobre Groenlandia. El tratado permite construir y operar bases militares en toda la isla, desplegar personal y controlar operaciones aéreas y marítimas.
Este pacto sigue en vigor actualmente. Estados Unidos mantiene la Base Aérea de Pituffik (antes Thule), considerada la instalación militar más septentrional del país. El vicepresidente J.D. Vance visitó esta base en marzo de 2025, reforzando el interés de Washington en el territorio. Expertos daneses reconocen que, en la práctica, este acuerdo permite a Estados Unidos obtener casi todo lo que necesite en Groenlandia sin recurrir a una compra o invasión. Sin embargo, Trump insiste en que adquirir el territorio completo es una prioridad de seguridad nacional. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que cualquier ataque militar estadounidense significaría el fin de la OTAN y de 80 años de alianza transatlántica.