

- Felipe VI ante el Parlamento Europeo: unidad, principios y política exterior
- Autonomía estratégica y vínculo transatlántico: una necesidad inaplazable
- Bruselas y la crisis de Groenlandia: diálogo frente a la amenaza de aranceles
- Europa, memoria y valores: el mensaje político del 40 aniversario
- Advertencia final: no dar a Europa por descontada
La Unión Europea atraviesa un momento decisivo, marcado por tensiones geopolíticas crecientes y debates internos sobre su papel en el nuevo orden global. En ese contexto, el discurso del rey Felipe VI ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo coincidió con un escenario internacional cada vez más inestable.
La intervención del monarca español se produjo durante la sesión plenaria que conmemoró el 40 aniversario de la adhesión de España y Portugal a la Unión Europea, un hito celebrado el 1 de enero de 2026. El acto reunió a las principales autoridades europeas y se convirtió en una plataforma para reivindicar la unidad europea como eje central de su fortaleza política y diplomática.
Según informó EFE, el mensaje de Felipe VI se conoció el mismo día en que Bruselas intensificó sus contactos con Estados Unidos por la crisis de Groenlandia, un conflicto que volvió a situar en primer plano la defensa del multilateralismo, el respeto mutuo y las soluciones basadas en normas, pilares que el rey español reivindicó con firmeza en su discurso.

Felipe VI ante el Parlamento Europeo: unidad, principios y política exterior
El rey Felipe VI aseguró ante los eurodiputados que la unidad de Europa es su principal fortaleza y subrayó que, en el actual contexto internacional, resulta imprescindible reafirmar los valores que dieron origen al proyecto comunitario. “Nunca como en estos tiempos ‘oscuros’ ha sido la idea de Europa tan necesaria”, afirmó el monarca durante su intervención.
El rey de España advirtió que la Unión Europea no puede aceptar desviaciones que contradigan esos principios, una lectura que puede llevarse a la exigencia de Donald Trump, el mandatario de los Estados Unidos, sobre la compra de Groenlandia. “La fuerza sin principios equivale a la barbarie”, sostuvo, antes de añadir que la UE “no puede aceptar —ni mucho menos avalar— planteamientos geopolíticos de otra época como si fueran signos de un tiempo nuevo”.
En esa línea, defendió la política exterior europea como un instrumento clave para preservar la estabilidad internacional. Felipe VI destacó “la que defiende las soluciones basadas en normas y el diálogo como cauce para resolver conflictos y promover la paz, la estabilidad y la cooperación”, en un mensaje alineado con las posiciones oficiales de Bruselas.
Autonomía estratégica y vínculo transatlántico: una necesidad inaplazable
Durante su discurso, Felipe VI animó a los Estados miembros a seguir avanzando en la autonomía estratégica europea, un concepto que ganó peso en los últimos años ante los cambios en el escenario global. El monarca consideró prioritario el “refuerzo del pilar europeo dentro de la Alianza Atlántica”, al que calificó como una “necesidad inaplazable”.
Según explicó, esta estrategia no implica un distanciamiento de Estados Unidos, sino todo lo contrario. “Es la mejor manera de preservar un vínculo trasatlántico basado en el respeto y la lealtad”, afirmó el jefe del Estado español ante el pleno del Parlamento Europeo.
Felipe VI advirtió sobre los riesgos de debilitar esa relación. “Sin ese vínculo estaremos abocados a un mundo más incierto, más inestable y más peligroso”, señaló, en un mensaje que resonó en un momento de especial fricción entre Bruselas y Washington por la situación en Groenlandia.
Bruselas y la crisis de Groenlandia: diálogo frente a la amenaza de aranceles
El mismo día del discurso de Felipe VI, la Comisión Europea reforzó su apuesta por una salida diplomática al conflicto con Estados Unidos por Groenlandia. Según EFE, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, pidió a Washington encontrar una solución basada en el “respeto mutuo” tras reunirse con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, en Davos.
“La Unión Europea favorece el diálogo y las soluciones, en respeto mutuo”, escribió Sefcovic en redes sociales, al tiempo que advirtió que evitar una “espiral” de tensión beneficia tanto a Bruselas como a Washington. El mensaje llegó después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con imponer aranceles del 10 % a varios países europeos.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que la respuesta comunitaria será “firme, unida y proporcional”. “Consideramos al pueblo de Estados Unidos no solo como aliados, sino como amigos”, afirmó, aunque advirtió que la UE no permitirá presiones anexionistas sobre Groenlandia.
Europa, memoria y valores: el mensaje político del 40 aniversario
El discurso de Felipe VI también estuvo marcado por un fuerte componente simbólico y emotivo. El rey comenzó agradeciendo, “en nombre de todos los españoles”, las muestras de afecto recibidas tras el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, recordado con un minuto de silencio en la Eurocámara.
“Dentro del dolor inmenso por tantas personas que perdieron la vida, por los que resultaron heridas y por sus familias, esas expresiones de apoyo y de cercanía nos reconfortan y nos refuerzan en el espíritu y sentimiento europeo que es nuestro gran patrimonio compartido”, expresó el monarca.
Felipe VI recordó que, en estas cuatro décadas, España “ha crecido y ha contribuido al cambio y al crecimiento de Europa”, y subrayó que la Unión es un proyecto de convivencia que hizo a los europeos “más libres, más prósperos, e incluso más fuertes”. “Es esa la grandeza de la Unión”, recalcó.
Advertencia final: no dar a Europa por descontada
En el tramo final de su intervención, el rey de España lanzó una advertencia clara sobre los riesgos de la desmemoria histórica. “No podemos dar Europa –la Unión Europea– por descontada”, afirmó, al tiempo que reconoció que los ciudadanos europeos suelen ser críticos con el funcionamiento de las instituciones comunitarias.
Sin embargo, advirtió que algunas críticas “ponen en jaque nuestros principios y valores, aquellos sin los cuales Europa volvería a ser una mera noción geográfica”. Para Felipe VI, “ahí —en la desmemoria de lo que ha supuesto la construcción europea— está nuestra mayor amenaza”.

El mensaje cerró una jornada de alto contenido político en Estrasburgo, en la que la defensa de la unidad europea, el respeto a las normas internacionales y el rechazo a los viejos esquemas geopolíticos se consolidaron como ejes centrales del discurso institucional de la Unión.












