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La hostelería de España y del resto de la Unión Europea se prepara para un cambio estructural en su operativa diaria. A partir de 2026 comenzará la retirada progresiva de los sobres monodosis de kétchup, mayonesa, sal, azúcar, aceite y otros condimentos en bares, restaurantes, cafeterías y hoteles, tras la entrada en vigor del Reglamento (UE) 2025/40.

Según ha confirmado Bruselas, la eliminación de estos envases de un solo uso afectará al consumo en sala y se desplegará de forma escalonada hasta 2030. La medida forma parte de una estrategia ambiental más amplia que busca reducir residuos y modificar hábitos de consumo considerados insostenibles en el ámbito urbano y turístico.

El contexto no es menor. España cerró 2025 con 111,7 millones de pasajeros internacionales, un 5,9% más que el año anterior, según datos publicados por Turespaña y difundidos por EFE. El peso del turismo refuerza el impacto que esta normativa tendrá en la hostelería y en la experiencia del consumidor.

El Reglamento (UE) 2025/40 y el fin de las monodosis

El Reglamento (UE) 2025/40, conocido como PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation), establece por primera vez prohibiciones directas sobre determinados formatos de envases en hostelería y turismo. La norma entró en vigor a comienzos de 2025 y fija un calendario claro para la retirada de los envases monodosis.

El artículo 25.1 del reglamento señala que, a partir de 2030, quedarán prohibidos los formatos definidos en el Anexo V, entre ellos las monodosis de azúcar y otros condimentos. La Comisión Europea subraya que el objetivo es reducir de forma drástica los residuos de envases.

Según datos de Eurostat citados por Bruselas, “más del 36 % de los residuos urbanos en la UE provienen de envases”. Solo en 2021, estos envases generaron “84 millones de toneladas de basura”, de las cuales “un 20 % correspondía al plástico”.

Adiós a los sobres de kétchup: cuándo y por qué los retiran de los supermercados.Fuente: Pixabay

Se despiden los sobres de ketchup, mayonesa, sal y aceite para siempre: ¿qué productos desaparecen de bares y restaurantes?

La prohibición afecta al consumo en sala y a los servicios de comida in situ. Bares, restaurantes, cafeterías y hoteles no podrán ofrecer sobres individuales de aderezos de un solo uso cuando el cliente consuma dentro del local.

Entre los productos incluidos figuran sal, azúcar, mantequilla, leche para café, vinagre, aceites y diversas salsas. La lista podrá ampliarse a otros condimentos similares según la evolución normativa y las revisiones previstas por la Comisión Europea.

El reglamento contempla excepciones específicas. Se permitirá el uso de monodosis en pedidos para llevar o a domicilio, así como en hospitales, clínicas o residencias. Además, las microempresas podrán quedar exentas de forma temporal si acreditan que no existen alternativas técnicas viables.

¿Hasta cuándo hay tiempo de aplicar esta medida?

El calendario marca agosto de 2026 como punto de partida para la retirada de sobres y envases no reutilizables en el consumo en sala. Desde ese momento, la eliminación será progresiva y escalonada.

La fecha límite será enero de 2030, cuando la prohibición se ampliará a todos los envases monodosis de alimentos, cosméticos y productos de higiene. En febrero de 2032, la Comisión Europea realizará una evaluación del impacto ambiental y sanitario de la medida.

Este enfoque gradual busca dar margen de adaptación al sector hostelero, evitando una ruptura abrupta del servicio y permitiendo inversiones planificadas en nuevos sistemas de dispensación y formatos reutilizables.

España y el margen de adaptación legal

En España, la Ley 7/2022 introduce una vía transitoria relevante. Permite el uso de envases monodosis fabricados con plástico compostable certificado, siempre que cumplan requisitos estrictos de gestión de residuos.

Esta excepción no supone una autorización general. Los envases deberán cumplir estándares de compostabilidad y trazabilidad, pero ofrece un periodo de adaptación para mantener parte de la operativa actual mientras se desarrollan soluciones definitivas.

La experiencia previa con la obligación de usar aceiteras irrellenables y la retirada de pajitas y plásticos de un solo uso demuestra la capacidad de adaptación del sector, aunque no sin costes operativos y necesidad de formación.

Impacto en hoteles, bares y cafeterías

En hoteles, los minibotes de champú, gel y acondicionador deberán sustituirse por dispensadores fijos recargables, una solución ya implantada en muchas cadenas internacionales.

En restaurantes y cafeterías, los sobres de azúcar, leche, mantequilla, mermeladas y salsas pasarán a tarros colectivos, dispensadores higiénicos o envases reutilizables. El reto estará en garantizar higiene y control de porciones.

El sector coincide en que la transición requiere inversión y formación del personal, pero también abre la puerta a modernizar procesos y reforzar una imagen medioambiental alineada con una clientela cada vez más concienciada.

Entre las alternativas destacan azucareros de vidrio con cucharilla, dispensadores automáticos de salsas, tarros colectivos, envases recargables y sistemas de dosificación a granel.

También ganan peso los envases compostables certificados, que replican la funcionalidad del plástico tradicional sin generar residuos persistentes, y los sistemas de dispensación recargables, que reducen desperdicio y costes a medio plazo.

Para muchos negocios, la eliminación de los envases monodosis en la hostelería puede convertirse en una ventaja competitiva si se gestiona como parte de una estrategia de sostenibilidad y calidad de servicio.

Fuente: Freepik
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