La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una de las enfermedades respiratorias más frecuentes y afecta a unos 3 millones de personas en España. Aunque el tabaquismo continúa como su principal causa y factor de riesgo, los especialistas advierten que la enfermedad no afecta de la misma manera a hombres y mujeres.
Pedro Marcos, jefe del servicio de Neumología del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), explicó que la EPOC afecta a cerca del 10% al 12% de la población mayor de 40 años en España. En Galicia, la proporción llega al 16%, según datos de la Asociación de Pacientes de EPOC (Apepoc).
¿Por qué las mujeres tienen mayor riesgo de desarrollar EPOC?
El neumólogo explicó que la prevalencia de la enfermedad está estrechamente vinculada con el tabaquismo, aunque la exposición al cigarrillo no genera exactamente el mismo riesgo en ambos sexos. “A igualdad de exposición al tabaco se ha visto que a las mujeres les afecta más la enfermedad”, señaló Marcos.
Según el especialista, las mujeres que fuman la misma cantidad que los hombres presentan un riesgo superior de desarrollar EPOC. La causa de esta diferencia todavía no está completamente determinada. Entre las hipótesis que estudia la comunidad científica aparece un posible “componente hormonal”, aunque Marcos aclaró que todavía no existe una explicación definitiva.
Sin embargo, los datos generales de España muestran actualmente una mayor prevalencia de EPOC entre los hombres.
Según cifras de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y estudios epidemiológicos como EPISCAN II, alrededor del 14,6% de los varones mayores de 40 años padece la enfermedad, frente al 9,4% de las mujeres. Esta brecha se reduce en las generaciones más jóvenes, en parte por el aumento del tabaquismo femenino.
¿Cuáles son los síntomas que pueden alertar sobre la enfermedad?
La EPOC es una enfermedad respiratoria crónica que provoca una limitación persistente del flujo de aire. Sus síntomas pueden aparecer de forma progresiva y, por esa razón, algunas personas pueden atribuirlos al envejecimiento, al sedentarismo o a una pérdida general de capacidad física.
Entre las principales señales aparecen la falta de aire y el cansancio durante los esfuerzos, además de la tos y la producción persistente de flema. Las infecciones respiratorias o los cuadros catarrales que se repiten también pueden constituir una señal de alerta.
El diagnóstico no depende únicamente de los síntomas. Marcos explicó que la prueba fundamental es la espirometría, que permite comprobar si existe una obstrucción persistente del flujo aéreo. Una radiografía de tórax, por sí sola, no permite descartar la enfermedad.
¿Qué tratamientos existen para controlar la EPOC?
El primer paso consiste en abandonar el tabaco. A esto se suman medidas como la actividad física y la vacunación, además del tratamiento farmacológico con broncodilatadores, que buscan mantener abiertos los bronquios y reducir la obstrucción característica de la enfermedad.
En determinados pacientes también pueden utilizarse corticoides inhalados para reducir las exacerbaciones. Sin embargo, existe un grupo que continúa sufriendo crisis respiratorias pese a recibir un tratamiento inhalado adecuado.
Para estos casos comenzaron a aparecer nuevas alternativas terapéuticas. Entre ellas se encuentra mepolizumab, comercializado como Nucala, un medicamento biológico destinado a determinados pacientes con EPOC que presentan exacerbaciones persistentes y una inflamación de tipo eosinófilo.
El avance hacia tratamientos más específicos responde a un cambio en la forma de abordar la enfermedad. Los especialistas identifican cada vez más mecanismos inflamatorios concretos y diferentes perfiles de pacientes, lo que permite avanzar hacia una medicina más personalizada.
¿Qué relación existe entre el vapeo y la EPOC?
El cigarrillo electrónico también genera preocupación entre los especialistas. Marcos señaló que existen datos que apuntan a efectos pulmonares similares a los que puede provocar el tabaco en relación con el futuro desarrollo de la EPOC.
El problema, según explicó, reside en que esta enfermedad requiere una exposición prolongada para manifestarse. Por eso, todavía no pueden observarse todos los efectos a largo plazo del vapeo, especialmente entre las personas jóvenes que comenzaron a utilizar estos dispositivos en los últimos años.
El neumólogo considera probable que las consecuencias aparezcan más adelante si se mantiene el elevado porcentaje de jóvenes que utiliza vapeadores. La prevención y la reducción de la exposición al humo y a estos dispositivos aparecen así como elementos centrales para evitar nuevos casos de enfermedad respiratoria.