La Dirección General de Tráfico de España (DGT) ha puesto en marcha una campaña especial de vigilancia y control en los tramos de carreteras en obras con el objetivo de reducir los comportamientos de riesgo que ponen en peligro tanto a los conductores como a los operarios que trabajan en la vía.
La DGT alerta de acciones que provocan accidentes en áreas de mantenimiento y conservación de carreteras, por lo que las sanciones pueden derivar en la retirada del permiso de conducir en los casos previstos por la normativa vigente.
Tráfico intensifica los controles: las maniobras prohibidas en las carreteras
Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y las policías autonómicas que se sumen a la campaña vigilarán especialmente el cumplimiento de los límites de velocidad y las maniobras realizadas en los tramos afectados por obras que alteren la circulación o modifiquen el trazado habitual de los carriles.
Entre las conductas que estarán bajo especial control destacan las maniobras incorrectas de adelantamiento o cambio de carril, las distracciones al volante y el exceso de velocidad.
La DGT insiste en que la señalización en estas zonas tiene una doble función: ordenar el tráfico para adaptarlo a las circunstancias de la vía y proteger a los trabajadores que desarrollan tareas de mantenimiento, conservación o limpieza. Por ello, respetar las indicaciones temporales es fundamental para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la carretera.
Los datos que preocupan a la DGT: 154 siniestros relacionados con obras
Según los datos provisionales del Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico, durante 2025 se registraron 154 siniestros relacionados con trabajos de mantenimiento y conservación en las carreteras.
De ese total, 26 accidentes implicaron a operarios que trabajaban o caminaban por la calzada o sus inmediaciones, mientras que en los otros 128 casos los trabajadores se encontraban dentro de sus vehículos. La mayoría de los siniestros que afectan a estos profesionales son atropellos causados por vehículos ajenos a la obra, siendo la velocidad el factor más influyente. Las distracciones y las maniobras incorrectas de adelantamiento o cambio de carril también aparecen de forma recurrente entre las causas de los accidentes.
Conos conectados y movilidad inteligente para aumentar la seguridad
La DGT ha reforzado además su apuesta por la movilidad conectada mediante la certificación de los dos primeros modelos de conos conectados autorizados para su utilización en las carreteras españolas.
Estos dispositivos permitirán comunicar automáticamente el inicio y la finalización de las obras al Centro Nacional de Gestión de Tráfico. La información se compartirá en tiempo real a través de la Plataforma DGT 3.0 y del Punto de Acceso Nacional, facilitando que los conductores reciban avisos anticipados sobre la presencia de trabajos en la vía mediante paneles de mensaje variable o directamente en los vehículos conectados.
La incorporación de esta tecnología forma parte de la estrategia de la DGT para impulsar los Sistemas Inteligentes de Transporte (SIT) y mejorar el intercambio de información en tiempo real sobre incidencias, restricciones de circulación, cierres de vías y obras. El objetivo es que los conductores puedan adaptar su conducción con antelación, extremar la precaución y contribuir a la protección de los trabajadores de conservación de carreteras.