

La Dirección General de Tráfico (DGT) endureció los controles sobre el uso del teléfono móvil al volante y mantiene fuertes sanciones para quienes incumplan las normas de circulación.
Aunque en redes sociales suelen difundirse mensajes que hablan de una retirada automática de la licencia, la normativa establece que cada situación se analiza según la gravedad de la infracción y las consecuencias que haya generado.
Actualmente, utilizar el celular mientras se conduce puede derivar en multas económicas, pérdida de puntos e incluso la retirada del permiso de conducir cuando se alcanza el límite máximo de infracciones o cuando la conducta es considerada especialmente peligrosa.
¿Cuáles son las sanciones por usar el celular mientras se conduce?
La DGT establece una multa de 200 euros para los conductores que utilicen el teléfono móvil durante la conducción. Sin embargo, la pérdida de puntos varía según la forma en que se emplee el dispositivo.

Sujetarlo con la mano mientras el vehículo está en circulación implica la detracción de 6 puntos del carnet de conducir, una de las sanciones más severas dentro del sistema de puntos.
Por otra parte, manipular el teléfono cuando se encuentra colocado en un soporte autorizado también supone una multa de 200 euros, aunque en este caso la pérdida se reduce a 3 puntos.
¿En qué casos pueden retirar la licencia de conducir?
La retirada oficial del permiso no se aplica de manera automática por una única infracción relacionada con el teléfono móvil. La medida se produce cuando el conductor agota el saldo total de puntos de su carnet tras acumular distintas sanciones.
Una vez alcanzado ese límite, la DGT inicia el procedimiento para declarar la pérdida de vigencia de la licencia, lo que impide seguir conduciendo hasta completar los trámites exigidos para recuperarla.
Además, existen situaciones especialmente graves que pueden derivar en consecuencias mayores. Si el uso del celular se combina con una conducción temeraria, como grabarse mientras se circula a alta velocidad o mantener una desatención absoluta a la vía, el caso puede pasar a la Justicia.

En esos escenarios, la Fiscalía puede solicitar la inhabilitación para conducir por la vía penal y un juez tiene la facultad de imponer la retirada del permiso como parte de la condena.
Por ese motivo, las autoridades revisan cada caso de forma individual cuando consideran que la conducta puso en riesgo la seguridad vial.









