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La heladera suele aparecer entre los primeros electrodomésticos que los hogares señalan cuando buscan reducir el consumo de electricidad. Sin embargo, no siempre es el aparato que más energía utiliza a lo largo del mes. Otro equipo de uso cotidiano puede tener un impacto mucho mayor en la factura de luz.

El consumo depende de factores como la potencia del aparato, el tiempo que permanece encendido y la frecuencia con la que se utiliza. Por eso, un electrodoméstico que funciona durante varias horas al día puede superar con facilidad a otros dispositivos que tienen una potencia elevada, pero se utilizan durante períodos más cortos.

¿Qué electrodoméstico consume más electricidad en una casa?

Uno de los principales responsables del consumo eléctrico en los hogares es el termo eléctrico, especialmente en las viviendas que utilizan este sistema para calentar el agua. Su función requiere elevar la temperatura del agua y mantenerla disponible para el uso diario, lo que puede representar un gasto considerable.

El consumo final depende de la capacidad del termo, la temperatura seleccionada, el aislamiento del depósito y la cantidad de agua caliente que utiliza cada hogar. Un equipo de gran capacidad o con un uso intensivo puede representar una parte importante del gasto mensual de electricidad.

A diferencia de otros aparatos, el termo puede permanecer conectado durante muchas horas para mantener el agua caliente. Por eso, su impacto en la factura puede pasar desapercibido, pese a que forma parte de la rutina diaria de muchas familias.

¿Cómo se puede reducir el consumo del termo eléctrico?

Una de las medidas más sencillas consiste en evitar temperaturas excesivamente altas y adaptar el funcionamiento del termo a las necesidades reales de la vivienda. También resulta importante revisar el estado del equipo y su aislamiento, ya que las pérdidas de calor obligan al aparato a consumir más electricidad para recuperar la temperatura.

En hogares con horarios de uso previsibles, un programador puede ayudar a limitar las horas de funcionamiento. De esta manera, el termo puede calentar el agua antes de los momentos de mayor demanda y evitar un funcionamiento innecesario durante períodos en los que no hay nadie en casa.

Además, reducir el consumo de agua caliente también disminuye la energía necesaria para calentarla. Duchas más cortas, un uso moderado del agua caliente y un mantenimiento adecuado del termo pueden contribuir a reducir el gasto eléctrico sin necesidad de reemplazar el electrodoméstico.