

Cuidar el corazón se ha convertido en una de las principales preocupaciones de millones de españoles, especialmente a partir de los 50 años. Aunque caminar sigue siendo la actividad física más habitual, cada vez más especialistas destacan que existen otras disciplinas capaces de aportar beneficios cardiovasculares adicionales sin exigir grandes esfuerzos ni equipamiento.
Entre ellas destaca el yoga, una práctica que combina movimiento, respiración y relajación y que diferentes investigaciones científicas relacionan con una mejor salud del sistema cardiovascular y una circulación más eficiente.

Los españoles hacen menos ejercicio del recomendado
Aunque el interés por la actividad física ha aumentado en los últimos años, una parte importante de la población española todavía no alcanza los niveles de ejercicio recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Según la Encuesta Europea de Salud en España y los estudios del Ministerio de Sanidad, el sedentarismo continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes y obesidad.
Además, la práctica deportiva disminuye conforme aumenta la edad, precisamente cuando mantener un corazón sano resulta más importante.
Ni caminar, ni gimnasio: el yoga puede aportar beneficios al corazón
Se trata del yoga, una disciplina que muchas veces queda en un segundo plano frente al entrenamiento de fuerza, las caminatas o el cardio.
Al combinar posturas, ejercicios de respiración y relajación, el yoga actúa tanto sobre el sistema muscular como sobre el sistema nervioso. Este efecto favorece una mejor respuesta cardiovascular y puede contribuir a que el corazón trabaje de forma más eficiente con el paso del tiempo.
Practicar yoga de forma habitual también puede ayudar a reducir la presión arterial en personas con hipertensión leve o moderada, ya que disminuye la activación del sistema nervioso relacionada con el estrés y favorece la relajación de los vasos sanguíneos.
Otro de sus beneficios es que potencia la respiración consciente, mejora la capacidad pulmonar y ayuda a reducir la frecuencia cardíaca en reposo.
Qué dice la ciencia sobre el yoga y la salud cardiovascular

Un estudio publicado en PubMed concluyó que la práctica regular de actividad física basada en yoga mejora significativamente la capacidad funcional, reduce biomarcadores relacionados con el estrés cardíaco y contribuye a una mejor calidad de vida en distintos grupos de pacientes.
Asimismo, diversos trabajos científicos apuntan a que esta disciplina favorece la función endotelial, un mecanismo clave para mantener una correcta dilatación de las arterias y una circulación sanguínea más eficiente.
No obstante, los investigadores recuerdan que el yoga debe entenderse como un complemento dentro de un estilo de vida saludable que incluya alimentación equilibrada, descanso adecuado y el seguimiento médico cuando existan enfermedades cardiovasculares.
Cómo aprovechar al máximo una sesión de yoga
Para obtener todos sus beneficios no basta con realizar las posturas correctamente. Los especialistas recomiendan prestar atención a varios aspectos:
- Mantener una respiración lenta y consciente.
- Realizar cada postura con una correcta alineación corporal.
- Evitar movimientos bruscos.
- Finalizar la sesión con ejercicios de relajación.
- Practicar de forma constante, al menos dos o tres veces por semana.











