

El pirarucú, conocido como uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo, vuelve a sorprender con un hallazgo impresionante en la Amazonía brasileña.
Un pescador de 53 años llamado Roberto do Carmo capturó un ejemplar gigante en el río Marinheiro, Brasil, que pesaba 160 kg y medía 2,5 metros de largo.
Vale destacar que este pez pertenece a la especie Arapaima gigas, que puede alcanzar hasta 200 kg y 3 metros de longitud en ejemplares excepcionales.

Un pez único que respira fuera del agua y sobrevive a condiciones extremas
Lo más insólito de este “pez gigante” es su capacidad para respirar fuera del agua: posee una vejiga natatoria modificada que funciona como un pulmón primitivo, permitiéndole tomar oxígeno directamente del aire.
Esta adaptación le ayuda a sobrevivir en ríos y lagunas con bajo nivel de oxígeno disuelto, típicos de la cuenca amazónica, donde ocupa el tope de la cadena alimentaria alimentándose de otros peces, crustáceos y pequeños animales.
¿Por qué es tan buscado este pez?
Su carne es considerada de alta calidad y una de las más buscadas en la gastronomía amazónica. Con pocas espinas, textura excelente y sabor apreciado, se le apoda el “bacalao del Amazonas”.
Crece rápidamente y se adapta bien a la cría en estanques, lo que ha impulsado su demanda tanto en el mercado local como en exportaciones. Es un ingrediente clave en numerosos platos tradicionales de la región.

Además de su valor culinario, la piel resistente del pirarucú se utiliza en la industria de la moda para fabricar bolsos, cinturones y zapatos de alta calidad.
Este hallazgo destaca la majestuosidad de esta especie milenaria (a veces llamada “fósil viviente”) y su importancia ecológica y económica en el Amazonas.
Capturas como esta generan admiración, aunque siempre recordando la necesidad de prácticas sostenibles para preservar esta especie icónica.












