En esta noticia

Un equipo de investigadores ha descubierto en los pozos de alquitrán de La Brea, en Los Ángeles, los restos fósiles de un pequeño anfibio que se extinguió durante el Pleistoceno. El animal convivió en este territorio con algunos de los grandes protagonistas de la Edad de Hielo, como los mamuts y los tigres dientes de sable.

El hallazgo, realizado tras reexaminar fósiles conservados durante décadas, supone el segundo registro de un anfibio desaparecido durante el Pleistoceno en toda Norteamérica. El descubrimiento también permite demostrar que esta especie estuvo presente históricamente en California y aporta nuevas pistas sobre los cambios ambientales que se produjeron al final de la última Edad de Hielo.

Un sapo extinto que convivió con mamuts y tigres dientes de sable

Los investigadores del Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles han bautizado a la nueva especie como ‘Spea labreae’, un sapo de espuelas identificado a partir de restos fósiles encontrados en los conocidos pozos de alquitrán de La Brea.

Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Journal of Vertebrate Paleontology. Hasta ahora, los científicos solo habían identificado otro anfibio extinto del Pleistoceno en Norteamérica: una rana arborícola de Florida.

Aunque este sapo era mucho más pequeño que los grandes mamíferos que hicieron famosos los pozos de La Brea, su descubrimiento tiene una especial relevancia científica. Los investigadores consideran que puede ayudar a reconstruir las condiciones climáticas existentes durante las últimas etapas de la Edad de Hielo.

Descubren un pequeño anfibio extinto de la Edad de Hielo: convivió con mamuts y tigres dientes de sable. (Fuente: Shutterstock).

Los anfibios, una pista clave para reconstruir el clima del pasado

Los anfibios son especialmente sensibles a las condiciones de su entorno, por lo que sus restos fósiles pueden funcionar como indicadores de los cambios ambientales ocurridos hace miles de años.

Además, estos animales no suelen desplazarse grandes distancias durante su vida. Esta movilidad limitada, combinada con su elevada sensibilidad a las condiciones ambientales, permite a los científicos utilizar su presencia o ausencia para identificar modificaciones climáticas incluso a menor escala.

Por ello, el hallazgo de ‘Spea labreae’ no solo amplía el registro fósil de los anfibios norteamericanos, sino que también proporciona información sobre las oscilaciones climáticas y sus consecuencias sobre la biodiversidad al final de la última Edad de Hielo.

Descubren un pequeño anfibio extinto de la Edad de Hielo: convivió con mamuts y tigres dientes de sable. (Foto: ChatGPT imagen ilustrativa).

Un fósil olvidado revela los grandes cambios ambientales de California

El descubrimiento también demuestra que los cambios ambientales del pasado pudieron provocar importantes desplazamientos geográficos de las especies. La presencia histórica de este anfibio en California aporta una nueva pieza para comprender cómo se modificaron los ecosistemas norteamericanos durante el Pleistoceno.

Los investigadores han destacado, además, la importancia de las colecciones de los museos. El reexamen de restos que llevaban décadas conservados ha permitido sacar a la luz información ecológica que permanecía oculta pese a los años de excavaciones en el yacimiento.

Aunque los grandes mamíferos suelen concentrar la atención en los estudios sobre la Edad de Hielo, los pequeños reptiles y anfibios pueden ofrecer datos especialmente valiosos sobre el clima antiguo y las transformaciones ambientales. En este caso, un diminuto sapo extinto ha permitido añadir una nueva pieza al conocimiento científico sobre el pasado climático de Norteamérica.