La recuperación de un bosque no siempre depende de plantar más árboles. En algunos ecosistemas, la acción de los animales también puede modificar el suelo y abrir espacio para nuevas plantas. Un estudio realizado en Corea del Sur encontró que los jabalíes tuvieron un efecto relevante sobre la regeneración de un bosque que llevaba años con un crecimiento vegetal muy limitado.
El trabajo siguió durante cinco años varias parcelas forestales. Los investigadores estudiaron qué ocurrió después de la floración masiva y posterior muerte del bambú enano Sasa borealis. En las zonas donde los jabalíes removieron el suelo, aumentó la diversidad de plantas y aparecieron nuevas especies, incluidos árboles. El resultado mostró que la perturbación provocada por estos animales puede tener efectos positivos en determinadas condiciones.
Los jabalíes ayudaron a abrir espacio para nuevos árboles
La investigación se realizó después de un fenómeno poco habitual. En torno a 2015, grandes extensiones de Sasa borealis florecieron al mismo tiempo en Corea del Sur. Después de producir semillas, estas plantas murieron. El bambú formaba una capa densa en el sotobosque y dificultaba el crecimiento de otras especies durante largos periodos.
Los investigadores observaron que los jabalíes removían el terreno para buscar alimento. Al hacerlo, rompían parte de las estructuras subterráneas del bambú y retiraban material vegetal muerto. Ese movimiento creó pequeños espacios donde pudieron establecerse otras especies.
Un estudio publicado en Forests siguió durante cinco años el efecto de la actividad de los jabalíes sobre la regeneración forestal y detectó cambios en la diversidad y composición de las plantas.
En las zonas afectadas por el hozado de los jabalíes aumentó la diversidad de especies. También se registró una mayor presencia de arbustos, plantas herbáceas y nuevos árboles. Los animales actuaron así como agentes de perturbación del suelo, aunque el efecto dependió de las condiciones previas de cada parcela.
¿Qué encontraron cinco años después?
Al cabo de cinco años, las parcelas donde habían actuado los jabalíes mostraban una mayor riqueza de especies de árboles que las zonas sin esa perturbación. Los investigadores detectaron especies con distintos tipos de frutos y semillas, lo que indicaba una incorporación más variada de plantas al ecosistema.
El efecto no se produjo solamente porque los animales removieran la tierra. La investigación encontró una combinación entre la muerte del bambú y la actividad de los jabalíes. La desaparición de la cubierta vegetal permitió que llegara más luz al suelo, mientras que el hozado rompió parte de la red de raíces y rizomas que mantenía ocupado el espacio.
El resultado fue especialmente visible en las parcelas donde coincidieron la floración del bambú y la actividad de los animales. Allí aumentaron las especies nuevas y la composición vegetal se acercó más a la de los bosques de referencia utilizados por los investigadores.
El jabalí puede favorecer o dañar la regeneración
La relación entre los jabalíes y los bosques no siempre es beneficiosa. Otros estudios han encontrado que el hozado puede reducir la supervivencia de plantas jóvenes y alterar la regeneración de árboles. En los Apeninos italianos, por ejemplo, los investigadores observaron una mayor supervivencia de plántulas en parcelas protegidas de estos animales.
El comportamiento también puede afectar a las semillas. Un estudio realizado en un bosque de robles de Europa central observó que los jabalíes removían una parte muy amplia de la superficie del suelo y que su actividad estaba relacionada con la disponibilidad de bellotas. La alteración del terreno puede abrir nuevos espacios para algunas plantas, pero también puede destruir semillas o plántulas.
La evidencia científica, por tanto, muestra que el jabalí puede actuar como un modificador del ecosistema. Su efecto depende del tipo de vegetación, la intensidad del hozado, la disponibilidad de alimento y el estado previo del bosque. En el estudio coreano, el resultado más llamativo apareció después de cinco años: la actividad de los animales se relacionó con un aumento de nuevas especies y con una mayor diversidad vegetal.
Hay un matiz importante respecto al relato del título: las fuentes científicas consultadas no documentan un caso en el que se quemara un bosque, fracasara una repoblación y después se liberaran jabalíes para recuperarlo. El estudio que sí coincide con la parte de los jabalíes, la regeneración y los cinco años tuvo lugar en Corea del Sur y estuvo relacionado con la muerte masiva del bambú Sasa borealis, no con un incendio forestal.