

España ha marcado un hito en la conservación de la fauna con el nacimiento en libertad de un quebrantahuesos, una de las aves rapaces más amenazadas de Europa. El pollo ha nacido en el Moncayo, en la provincia de Soria, y supone la primera reproducción natural con éxito de la especie en el Sistema Ibérico tras más de cien años de ausencia.
El nacimiento fue confirmado por la Junta de Castilla y León, cuyos agentes medioambientales han seguido el proceso reproductivo desde finales de 2024 junto a técnicos de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos. Este acontecimiento supone un paso clave en los programas de recuperación de la especie en España, que durante el siglo XX estuvo al borde de la desaparición.
El nacimiento del quebrantahuesos en el Moncayo
La eclosión del huevo se produjo a mediados de febrero de 2025 y dio lugar a un pollo que ha sido bautizado con el nombre de Moncayo, en homenaje al territorio compartido por Castilla y León y Aragón.
Los técnicos realizaron posteriormente una intervención para identificar y marcar al ejemplar, colocando además un emisor GPS que permitirá seguir sus movimientos cuando abandone el nido. Esta operación fue llevada a cabo por especialistas de la fundación con apoyo del Grupo de Intervenciones en Altura de los agentes medioambientales y bajo supervisión veterinaria.
Los progenitores son un macho adulto sin marcas y una hembra llamada Ezka, de diez años, que fue marcada cuando era pollo en el Valle del Roncal, en Navarra. El seguimiento de la pareja reproductora permitió confirmar el éxito del proceso reproductivo.

¿Cómo es la especie del quebrantahuesos?
El quebrantahuesos, cuyo nombre científico es Gypaetus barbatus, es una gran ave necrófaga que habita principalmente en zonas montañosas con paredes escarpadas y amplios espacios abiertos.
Su aspecto es muy característico: posee un antifaz negro que se extiende desde los ojos hasta el pico, una pequeña “barba” de plumas bajo la mandíbula que le da nombre y una cola en forma de cuña. Los adultos presentan una tonalidad anaranjada en el plumaje, que adquieren al teñirse con barro.
Esta especie depende de la presencia de ungulados salvajes o ganado doméstico, ya que se alimenta principalmente de restos óseos. A lo largo de su vida atraviesa diferentes fases de plumaje -joven, subadulto y adulto- y ambos sexos presentan una apariencia muy similar.
En España habita principalmente en zonas de montaña como los Pirineos, aunque también se está recuperando en lugares como Picos de Europa, el sistema Bético o los montes vascos.

¿Qué significa este nacimiento para la especie?
El nacimiento de este pollo supone un avance histórico en la recuperación del quebrantahuesos en la Península Ibérica. A finales del siglo XIX la especie estaba presente en muchas sierras españolas, pero el uso masivo de venenos y la caza indiscriminada provocaron su colapso poblacional durante el siglo XX.
A comienzos de la década de 1980 apenas quedaban entre 20 y 30 parejas en los Pirineos, mientras que el último ejemplar desapareció de la Sierra de Cazorla en 1988. Desde entonces, distintos proyectos de conservación han permitido recuperar parte de la población y promover reintroducciones en antiguos territorios.
Actualmente se estima que alrededor de 200 parejas viven en el área pirenaica entre España, Francia y Andorra, mientras que pequeñas poblaciones comienzan a consolidarse en otros macizos montañosos del país.
Para los expertos, el nacimiento del pollo en el Moncayo simboliza la recolonización progresiva de la especie en el Sistema Ibérico y refuerza la esperanza de que el quebrantahuesos vuelva a ocupar los principales sistemas montañosos de España en las próximas décadas.













