La Santa Sede oficializó este miércoles el viaje apostólico del Papa León XIV a España entre el 6 y el 12 de junio. La primera parada será en Madrid y, posteriormente, el Pontífice se desplazará a Barcelona y a las Islas Canarias, en una agenda que combina actos litúrgicos de alto simbolismo con gestos pastorales.
La visita adquiere una dimensión especial en la capital catalana, donde el Papa participará en la bendición de la Torre de Jesús de la Sagrada Família, coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, declarado venerable por la Iglesia el año pasado. El acto se perfila como el núcleo espiritual del viaje.
¿Cuál será el itinerario del Papa durante su estancia en España?
El Pontífice aterrizará en Madrid el 6 de junio y permanecerá en territorio español hasta el día 12. Tras su paso por la capital, se trasladará a Barcelona el 9 de junio por la mañana. Allí se prevé una visita a la abadía del Monasterio de Montserrat, enclave emblemático del catolicismo catalán.
El 10 de junio tendrá lugar la ceremonia central en la basílica de la Sagrada Família, donde se desarrollará la bendición de la Torre de Jesús. Además, se ha programado una misa multitudinaria en el Estadio Olímpico Lluís Companys, en Montjuïc, durante la tarde del día 9, con la participación de miles de fieles.
La agenda contempla también la posibilidad de un encuentro con colectivos vulnerables en Barcelona, en línea con el perfil social que ha caracterizado el pontificado de León XIV. Posteriormente, el Papa viajará a las Islas Canarias, territorio marcado por la llegada de migrantes a sus costas en los últimos años.
¿Qué significado tiene esta visita para la Iglesia española?
El viaje representa el primer desplazamiento de León XIV a España desde su elección y supone un gesto de respaldo a la Iglesia local. En sectores eclesiales catalanes se interpreta que la motivación principal radica en la celebración del centenario de Gaudí, figura de profunda relevancia espiritual y cultural.
La visita también adquiere peso simbólico en el contexto migratorio, especialmente por la inclusión de Canarias en el itinerario. La presencia del Papa en ese territorio se interpreta como un mensaje de cercanía ante uno de los principales desafíos humanitarios del país.
El último pontífice que visitó España fue Benedicto XVI. Su sucesor, Francisco, nunca concretó un viaje oficial pese a las expectativas. Con este anuncio, León XIV reabre una etapa de presencia directa del Obispo de Roma en suelo español, con una agenda que combina tradición, cultura y compromiso social.