Dos mujeres que trabajaron para Julio Iglesias han denunciado presuntos casos de acoso y agresión sexual por parte del cantante. Los hechos, según una investigación, habrían ocurrido en 2021 en sus propiedades de República Dominicana, Bahamas y España.
Las exempleadas —una fisioterapeuta y una trabajadora del hogar— aportaron fotografías, grabaciones, mensajes de WhatsApp, documentos laborales y migratorios, así como testimonios de profesionales de salud que las atendieron tras las supuestas agresiones. Una de ellas describió la residencia en Punta Cana como “la casita del terror”.
Qué se sabe de las acusaciones contra Julio Iglesias
El reportaje, firmado por cinco periodistas, recoge relatos de penetraciones sin consentimiento, bofetadas y vejaciones sufridas por ambas mujeres. También denuncian humillaciones laborales sistemáticas hacia otras empleadas del cantante.
Una de las afectadas declaró que se las obligaba a someterse a pruebas médicas regulares, como exámenes ginecológicos, test de embarazo y chequeos de enfermedades de transmisión sexual como el VIH.
Las periodistas aseguran haber intentado contactar al artista y a su entorno legal sin obtener respuesta. Tampoco la Agencia EFE logró declaraciones oficiales por parte de Julio Iglesias o sus representantes.
La Justicia ya investiga los hechos
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha abierto diligencias preprocesales para investigar la denuncia presentada el pasado 5 de enero. Las actuaciones se mantienen en secreto de sumario, por lo que aún no se han detallado los delitos investigados ni si Iglesias ha sido citado.
Por su parte, el Gobierno español ha respaldado que se llegue “hasta el final” en la investigación. La ministra portavoz, Elma Saiz, subrayó que “no vamos a mirar hacia otro lado”, mientras que la ministra de Igualdad, Ana Redondo, declaró en redes: “Cuando no hay consentimiento, hay agresión”.
Ambas representantes destacaron el compromiso del Ejecutivo con que no haya impunidad en ningún ámbito. También pidieron respeto al trabajo periodístico y a la presunción de inocencia, aunque con una clara postura de respaldo a las víctimas.
Reacciones políticas en Madrid
La denuncia ha tenido eco en el plano político. Más Madrid ha solicitado retirar a Julio Iglesias la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid (otorgada en 2012) y el reconocimiento como Hijo Predilecto de la ciudad. “Ni el más famoso ni el más admirado, nadie debe quedar impune”, afirmó Rita Maestre, portavoz municipal de la formación.
El Gobierno regional, sin embargo, ha pedido prudencia. El portavoz Miguel Ángel García Martín señaló que no hay aún resoluciones judiciales, y que cualquier decisión se tomará cuando las haya. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se alineó con esta posición y recordó que ya se produjeron peticiones similares con Plácido Domingo, sin sentencia condenatoria.
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, defendió públicamente al artista: “La Comunidad de Madrid jamás contribuirá al desprestigio de los artistas y menos, al del cantante más universal de todos: Julio Iglesias”.