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Los meses de verano traen consigo una duda habitual entre los conductores: ¿está permitido conducir con chanclas, sandalias o incluso crocs? La Guardia Civil ha aclarado esta cuestión a través de sus redes sociales y ha explicado en qué circunstancias el uso de este tipo de calzado puede acabar en una sanción.

Aunque el Reglamento General de Circulación no establece una prohibición específica sobre las chanclas al volante, los agentes pueden sancionar al conductor si consideran que el calzado utilizado interfiere en la conducción y compromete la seguridad vial. La clave, por tanto, no está únicamente en el tipo de calzado, sino en si permite mantener el control adecuado del vehículo.

La Guardia Civil aclara si se puede conducir con chanclas en verano

La Guardia Civil española ha respondido a esta cuestión en su cuenta oficial de TikTok (@guardiacivil) con un mensaje dirigido a los conductores que optan por utilizar calzado abierto durante los meses de calor.

El dilema de todos los veranos. ¿Se pueden utilizar chanclas en la conducción? Sí, se puede, salvo que el uso de este calzado interfiera en la conducción y pueda provocar un accidente. En ese caso, sí sería sancionable”.

De esta forma, conducir con chancletas no está prohibido de manera automática. Sin embargo, si el calzado impide manejar correctamente los pedales, limita la libertad de movimientos o puede provocar una situación peligrosa, el conductor sí puede ser sancionado.

Confirmado por la Guardia Civil: “Conducir con chancletas está permitido, salvo que su uso interfiera en la conducción”.Shutterstock

La multa puede alcanzar los 80 euros si el calzado afecta a la conducción

Conducir con sandalias o chanclas puede suponer una multa de 80 euros cuando el calzado impide mantener la libertad de movimientos necesaria para garantizar la seguridad del conductor, los ocupantes y el resto de usuarios de la vía. Esta posibilidad está relacionada con el artículo 18 del Reglamento General de Circulación.

La misma situación puede plantearse al conducir descalzo. En el caso de los crocs tampoco existe una prohibición específica, aunque el resultado dependerá de si el calzado está correctamente sujeto al pie. Por ejemplo, el uso de la correa puede influir en la sujeción y, en consecuencia, en la valoración que realice el agente.

Además del calzado, otros elementos relacionados con la posición al volante también resultan importantes para una conducción segura. Ajustar correctamente el asiento y la altura del volante permite mantener una postura adecuada y facilita el manejo del vehículo.

Conducir con sandalias o chanclas puede resultar en una multa de 80 euros. (Fuente: Shutterstock).

Por qué las chanclas pueden aumentar el riesgo al volante

El calzado tiene un papel relevante a la hora de accionar los pedales y responder ante una situación imprevista. Un calzado que no sujeta correctamente el pie puede desprenderse, engancharse en los pedales o dificultar la aplicación de la presión necesaria para frenar.

Las chanclas, sandalias, crocs o incluso conducir descalzo pueden reducir la agilidad al utilizar los pedales y aumentar el tiempo de reacción. Estas dificultades pueden generar distracciones y estrés durante la conducción, reduciendo la concentración y elevando el riesgo de sufrir un accidente.

Por este motivo, aunque las chanclas no estén prohibidas expresamente, lo recomendable es utilizar un calzado que quede bien sujeto al pie y permita accionar los pedales con precisión. La cuestión determinante para la Guardia Civil es que el conductor pueda mantener en todo momento el control y la libertad de movimientos necesarios para circular con seguridad.